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miércoles, 27 de mayo de 2015

MITOS Y REALIDADES DE LA LACTANCIA MATERNA PROLONGADA


Hoy vamos a hablar de lactancia materna prolongada ¿te apuntas?. Vamos a desmontar algunos mitos sobre la lactancia materna prolongada, os cuento lo que ha supuesto para mí seguir con el pecho todo este tiempo, y lo positivo de dar el pecho más allá del año de vida del bebé.




Si antes de ser mami me llegan a decir que con 21 meses que tiene mi peque íbamos a seguir  con la teta me hubiese llevado las manos a la cabeza ¿Quéeee? ¿2 años dando teta? (y lo que queda…). y es que nos falta información,
  
Los comienzos de la lactancia no fueron fáciles, y es que un bebé de alta demanda núnca lo pone fácil, si a un coctel de hormonas revolucionadas añades un bebé que se desgañita cuando te separas medio segundo de él, el resultado es una mami primeriza insegura y desanimada.


Cuando nace un bebé, nace una madre.


El primer año lo fuimos pasando medio flotando, con muuuchas horas a la teta y pocas horas de sueño. No me importaba no dormir lo suficiente, físicamente lo llevaba bastante bien pero mentalmente es bastante duro. Es imposible conocer la fortaleza que podemos llegar a tener, y es que, un hijo, nos hace fuertes en todos los sentidos. Conseguí descansar cuando realmente me mentalicé de que no podía seguir rompiéndome la cabeza pensando en los motivos por los que no dormía mi niño.  
Simplemente lo acepté mentalmente, me despreocupé del reloj, me relajé, y las cosas empezaron a ir mejor. El tema de las noches rumberas hay que tomárselo con mucho amor y mucho humor.

En mi cabeza me había fijado seguir con la teta hasta que el peque cumpliese un año. Pero recuerdo que cuando tenía 11 meses pensé ¿Qué? ¿Cómo? ¿En serio? Ahora que todo empezaba a funcionar, después de superar tantas dificultades… ¿Por qué voy a abandonar ahora? Y siendo completamente sincera conmigo misma el principal motivo no estaba ni en mí ni en el pequeño, si no en el entorno.


Durante los primeros meses eres una super heroína por dar la teta, pero después vas pasando de super heroína a super bicho raro…


Que ninguno de estos mitos te haga tirar la toalla, en contra de tu voluntad:

MITOS DE LA LACTANCIA PROLONGADA



-A PARTIR DEL AÑO LA LECHE MATERNA NO ALIMENTA: Hasta donde llega mi sentido común no hay ninguna varita mágica para quitar el valor nutritivo de la leche materna a partir de una determinada fecha, es más, la leche materna tiene incluso algunas pocas calorías más que la leche de vaca. Cierto es que la leche no tiene la misma composición cuando un bebé tiene 3 semanas que cuando tiene 12 meses, pero la leche sigue teniendo un valor nutritivo fundamental, que complementa la dieta del bebé.


-PRÁCTICAMENTE YA NO HAY LECHE, NO SE PRODUCE: Totalmente falso, el bebé obtendrá tanta leche como demande. Él mismo regula su producción. Mientras el bebé siga tomando leche, el pecho seguirá produciendo acorde a lo que se le pida. El cuerpo humano es fascinante, sólo hace falta confiar en nosotras mismas.

-DIFICULTA LA SOCIABILIZACIÓN DEL NIÑO: Dicen que a medida que el niño va siendo más mayor, crea un vínculo tal con la teta, que dificulta la sociabilización del pequeño.  No  veo ningún fundamento en este argumento. Mi pequeño era inseguro, con mucha necesidad de contacto, de apego... Creo que el haberle negado ese refugio de calor, no hubiera hecho más que acentuar esos miedos e inseguridades (estoy hablando de mi caso particular, con nuestras circunstancias). Hoy, con 21 meses, es un niño seguro, extrovertido, sociable.  El pequeño ha aprendido poco a poco, con mucha paciencia, que tiene su refugio, que no tiene por qué temer nada, y creo que eso le ha ayudado poco a poco a ganar seguridad y a relacionarse sin  miedos con familia y amigos.


-LA TETA CUANDO PASAN DEL AÑO ES PURO VICIO: ¿Y qué? Ojalá todos los vicios fuesen así de sanos. No creo que el amor sea un vicio, no creo que el consuelo sea un vicio, no crea que el relax sea un vicio, y no creo que el alimento o la hidratación sean un vicio. Y si lo son ¿Qué pasa? Cuando llego del trabajo, mi peque me dice “tetete tetete”… que en su idioma es “pechete, pechete…”, (a veces no me da tiempo casi ni a quitarme la cazadora) y es que es la mejor fórmula que tenemos de reconectar, después de horas separados. Se engancha, respira aliviado, incluso se le caen los ojitos, en un estado de relax, (ya esta aquí mi mamá, debe pensar), me mira a los ojos, le hago bromas, me sonríe, me acaricia el pelo, le canto una canción… Ojalá el tiempo se paralizase en esos instantes, son momentos mágicos (¿Vicio? En fin…).  Es muy probable que el peque cada vez necesite menos la teta como alimento, ya que toma otros alimentos que cubren, en buena parte, sus necesidades nutricionales, pero es que la teta no es sólo alimento. 

-HASTA QUE NO DEJEN LA TETA NO VAN A DESCANSAR BIEN DE NOCHE: No podría corroborar, en base a mi experiencia si dejar la teta por la noche va a hacer que el niño descanse mejor, por una sencilla razón;  NO he hecho la prueba (hacemos colecho, os hablé aquí del tema, y damos teta a demanda. Es perfectamente posible continuar con la lactancia, aun teniendo que trabajar a jornada completa, querer es poder, si quieres saber como lo hicimos nosotros  aquí os lo conté). Lo que si puedo corroborar es que respondiendo a sus necesidades y a sus reclamos voy viendo avances muy poquito a poco, tenemos semanas de retrocesos, pero también veo que las noches buenas cada vez son más. Lo único necesario es paciencia y saber ver los avances del niño (que van muy poquito a poco).

-DAR TETA DURANTE TANTO TIEMPO CONTRIBUYE A MALCRIAR AL NIÑO: Aquí entramos en el eterno debate de la crianza con apego. Creo en una crianza sana, empática. Donde el niño aprende a través de lo que absorve de su entorno, y del ejemplo que ve a su alrededor, me importa que el niño aprenda unos valores, y una educación, pero también me importa cómo lo aprende  (por ejemplo; no creo que para enseñarle a dormir haya que dejarle llorando 1 hora, el camino también importa, no sólo el resultado final). Ya que las experiencias de aprendizaje son las que forjan a su vez la personalidad del niño. Creo que la teta responde a una necesidad del niño. A medida que el peque va siendo más mayor, va comprendiendo más mensajes, y podemos entrar a establecer sencillos razonamientos para que vea las consecuencias naturales de sus actos. 
Por ejemplo; "si ahora tomas más teta, mamá no podrá arreglarse y no podremos salir a la calle. ¿Te apetece que nos vistamos para salir?". 
Eso es un sencillo ejemplo, si actuamos con nuestros hijos de manera sana y coherente probablemente su comportamiento se vuelva igual de sano y coherente. La teta es amor y por dar amor no  malcríamos, creo que habría que ir mucho más allá.

-UNA VEZ QUE AL NIÑO LE SALEN LOS DIENTES TE VA A MORDER: Faaalso, para los niños su teta es tan valiosa y sagrada que jamás la harían daño conscientemente. Puede que alguna vez puedan querer jugar y mordisqueen, pero si drásticamente se les dice que hacen daño, rápidamente lo entenderán. Este juego lo pueden hacer incluso sin dientes, con las encías. Os aseguro que los peques tienen muchísimo cuidado.




A parte de estos y otros mitos a cerca de la lactancia materna prolongada probablemente muchos comentarios del entorno te harán dudar sobre si continuar o no  (el otro día, sin ir más lejos, me preguntaron si pensaba dar el pecho a mi hijo hasta que fuese a la mili). Sinceramente, aunque se que era un comentario en tono de broma, hizo que me sintiese violenta, ya que, en ese momento, el pequeño estaba tomando el pecho, y no era en un sitio público).
 Ojalá se normalizará la lactancia materna, y pudiésemos eliminar la palabra “prolongada”, que creo que sobra. No estamos prolongando nada, simplemente estamos siguiendo el curso natural.  
 Quizá si hubiera más información sobre los beneficios de la lactancia materna podría decir sin pudor que mi peque con casi dos años sigue tomando pecho y me siento orgullosa, (el entorno hace que prácticamente nos tengamos que sentir avergonzadas)

¿Hasta cuando?



Mi consejo sería;  Continuad con la lactancia materna hasta que tu y el peque queráis.


LO MEJOR DE LA LACTANCIA MATERNA PROLONGADA


La lactancia después del año ha sido maravillosa. Los dos estamos adaptados completamente, hemos superado todos los obstáculos iniciales, y nos entendemos con sólo mirarnos, ya todo va rodado. Nos permite tener momentos de auténtica conexión y amor, nos reconecta en segundos. Al peque le sirve de consuelo ante cualquier situación de miedo, una caída… Es mágica. Le proporciona al peque hidratación, nutrientes,  y sobre todo ayuda a su sistema inmunitario (aun inmaduro) a defenderse. En épocas en las que el niño está malito y no quiere comer ha sido su alimento, su hidratación. Le ha ayudado a recuperarse de la mejor manera. Le ayuda a relajarse para dormir. Hay gente que ve extraño que un bebé tome teta cuando ya habla o camina, pero a mi me parece maravilloso, ya que mi peque me lo puede pedir cuando lo necesita, incluso puede acercarse, por sí mismo, al pecho. Es un momento madre-hijo que no tiene comparación. Para mí, es el vínculo de amor más fuerte que una madre puede tener con un hijo, por eso disfruto cada segundo.  Cuando veo a mi peque mirarme desde su “pechete” y suspirar relajado mientras acaricia mi mano, me olvido de todas las críticas. 

Ojalá pudiese parar el tiempo en esos momentos para sentir ese vínculo de amor tan especial para siempre.


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Si quieres ayudarme a normalizar la lactancia materna “prolongada”, si te gusta lo que lees,  COMPARTE ESTE POST.


¿Hasta qué edad tomaron teta vuestros peques? ¿Qué es lo mejor para tí de la lactancia materna prolongada? ¿Me contáis vuestras experiencias con la lactancia?

miércoles, 20 de mayo de 2015

MI NIÑO NO QUIERE COMER: 20 TIPS PARA MAMAS DESESPERADAS




Uno de los temas que nos preocupa más a las mamis es que nuestros pequeños coman bien y suficiente. Es más, diría que tenemos una especie de sensor de comidas para hijos, que se nos activa cuando somos madres. A partir del momento que das a luz te vas a preocupar durante toda la vida de lo que come o deja  de comer tu hijo.
¿O soy la única a la que su madre con casi treinta años me sigue diciendo que si he comido poco, que si no me tomo un postre, que debería comer más fruta…? En fin…

El sensor de comidas para hijos es infalible… Las madres somos así, y es que supongo que forma parte de nuestros instintos más básicos de protección.

Por eso, aunque el niño sea de “buen comer” el tema de la comida siempre está ahí revoloteando… “Que si hoy ha comido menos, que si hoy no se ha tomado su leche, que si….” En fin, ese tipo de preocupaciones diarias que no nos quitamos de la cabeza.

Así que, de pronto,  te ves con tu niño, no tan niño, de 19 años, que llega a las 4 de la mañana a casa, no sabes muy bien en qué condiciones,  y después del sermón reglamentario  le preguntas que si le haces una tortilla de dos huevos…  (“al menos que se vaya a la cama cenado”), las madres somos así, y no tenemos remedio.

Bromas a parte, se que es un tema, que cuando el niño es de “buen comer” es una preocupación que está latente, pero cuando el niño es de “mal comer” para los padres se convierte en una auténtica agonía, en muchas ocasiones.
Y es que creo que, en los niños, el tema de comer bien o comer mal, es algo con lo que se nace, igual que el sueño. Hay  niños dormilones y otros trasnochadores. Hay niños más glotones y otros que simplemente no son de comer (tranquilas, porque todos hemos acabado comiendo).

Si tuviera que establecer una escala del 1 al 10, en función de cómo comen los niños (es una escala de madre, no lo olvides)  diría que Rayito come de 7. (Las madres nunca nos damos por satisfechas del todo). Si tu niño come de 10 ¡enhorabuena! porque eso va a significar una gran tranquilidad para tu sensor de comidas.  Y es que aunque todas las madres queremos un niño que coma de todo y bien, no debemos olvidarnos de que los niños tienen preferencias y gustos, como  nosotros, y que lo que para ti es insuficiente, tal vez, para el niño no lo sea.

En base a mi experiencia de mami de un niño que come de 7 y de tía de una niña que come de 4 os dejo unos tips que espero os sirvan:

20 TIPS PARA AYUDAROS CON LAS COMIDAS DEL NIÑO:


PROBAR Y PROBAR: Si un día cocinas espinacas y a tu peque no le gustan, no pienses que las espinacas no le van a gustar ya nunca, PRUEBA, ofréceselas de diferentes maneras, salteadas, en una crema, en ensalada… Quizá algún día des en la tecla correcta, o venga el viento de distinto luga,r y comiencen a gustarle. Esto nos pasó a nosotros con el queso, no había manera, probamos miles de quesos, de pronto dimos en la tecla, y el queso comenzó a gustar…gustar…


NO FORZAR: Entiendo que a veces el pánico se apodera de nosotras, pero no es la solución, más bien creo que es todo lo contrario, si el niño comienza a ver la comida como una obligación, más que como un placer o una necesidad, y a eso le sumas que es un niño de poco comer, la comida se va a convertir en un suplicio rutinario, perderá ese punto de placer que es.


A LA MESA TODOS JUNTOS: La comida es un momento ideal para charlar y compartir un tiempo en familia, el niño asociará ese momento a una situación distendida, de reunión, de relax, de placer. Comer en esa situación es mucho más apetecible que comer sólo frente a un plato que no te apetece demasiado. El niño ve que sus padres comen y que lo hacen con ganas, ve la comida como el placer que es y aprende de ello. Para ello recomiendo, si el niño come en una trona, que esté lo más integrada posible en la mesa, si puede ser una trona evolutiva mejor que mejor.




FUERA TV: Cuando comemos con la tele, ni pestañeamos, estamos pendientes del televisor, y no saboreamos, no olemos, casi ni masticamos… Para que el niño se sacie, aprenda, y se estimule a través de la comida es importante que se entere de lo que come. Esto también es aplicable para los adultos  (prueba a comerte un plato de macarrones frente a la tele y al día siguiente come el mismo plato de macarrones en silencio, observarás grandes diferencias).




LA COMIDA NO ES UN PREMIO, NI UN CASTIGO: La comida es algo básico, una necesidad y a la vez un placer, pero condicionar el comportamiento del niño a la comida no hará más que distorsionar el razonamiento del niño. La consecuencia de no recoger un juguete no puede ser cenar verduras, porque al final las verduras se convertirán en algo negativo para él.

Sí AL PICOTEO: Los niños queman mucha energía, y por tanto deben comer entre horas. No hay que prohibir comer a un niño, porque luego no va a cenar. Al fin y al cabo como dice mi padre “dejar de comer por haber comido…”. La cuestión fundamental está en qué tipo de alimentos comen entre horas, hay snacks saludables muy ricos, no hay por qué pasar hambre.



COMIDA A SU ALCANCE: Los niños son curiosos, son investigadores… Es posible que tu pequeño no quiera probar la manzana que no paras de ofrecerle a diario, pero quizá si la dejas en una estantería a su alcance, de pronto un día se acercará, jugará un rato con ella, la olerá, y al final acabará dándole unos bocados. El niño debería tener la posibilidad de comer si tiene hambre, y es la manera de que comience a ser autónomo en este sentido. Por eso lo ideal sería que a partir de que el niño comienza a andar tenga en la cocina un cajón adaptado con snacks saludables, sus utensilios de cocina, agua...





CON LA COMIDA SÍ SE JUEGA: Si tu bebé está empezando con la alimentación complementaria (a partir de los 6 meses), se mantiene erguído y puede coger bien los alimentos, no temas que juegue, puedes empezar ofreciéndole, trocitos de verduras muy cocidas, por ejemplo brocoli, zanahoria, patata asada… Una buena idea es ofrecerle trozos que sobresalgan de sus manitas, que pueda rechupetear…a medida que pase el tiempo y el niño vaya evolucionando puedes ir ofreciéndole más tipos de alimentos de distinta consistencia (incorporar distintos tipos de carne, frutas,…). Si tu bebé ya domina este tipo de alimentos, quizá sobre el año o año y medio se empiece a interesar por probar con los cubiertos, lo que para él es un juego está siendo un aprendizaje continuo, una forma de educar el paladar, de practicar su motricidad fina, de estimular sus sentidos, y de establecer preferencias.




PAPILLAS EN SU JUSTA MEDIDA: Si conoces el método "baby ledweaning" sabrás que es posible empezar con una alimentación complementaria sin pasar por las papillas, aun así, el miedo de muchas madres está ahí (y es libre),  miedo al atragantamiento, a que no coma lo suficiente… Los niños comen lo que necesitan, frecuentemente el problema lo tenemos más bien nosotros, que tenemos unas ideas preconcebidas con cantidades que no son propias de un estomago de un bebé de 8 meses, si no de un tiarrón de 40 años, ¿acaso tu meriendas 1 manzana, 1 pera, medio plátano,  zumo de media naranja, y 2 galletas? Sería la merienda de los campeones. Si, aun así, el miedo no te deja avanzar creo que es mejor un tipo de alimentación con la  que la mamá se pueda sentir cómoda, ya que el nerviosismo se trasmite al bebé y creo que lo último que necesitan es percibir la hora de la comida como algo que suponga tensión.  Desde mi punto de vista, hay que tener confianza en el niño, pero si no acabas de estar segura puedes alternar papillas con trocitos sólidos. En nuestro caso, desde que el peque cumplió 6 meses hemos alternado, (sobre todo, porque con la abuela, que por nuestro trabajo, tiene que pasar tiempo con el peque, es difícil razonar que puede comer sólidos), así que ha comido papillas, sí, pero siempre ha comido y ha probado todo tipo de sólidos en cada comida, y las papillas han ido quedando relegadas a un segundo plano.

UTENSILIOS REALES: No tengas miedo a facilitar al niño platos reales, vasos de cristal, cubiertos… Aún me maravillo viendo como el peque bebe por su vasito de cristal como una persona mayor, o como come con 20 meses con sus cubiertos, es cierto que le cuesta, es cierto que derrama y a veces alguna comida acaba fuera del plato. Pero también es cierto que veo como mejora día a día. El ritmo de aprendizaje es alucinante. Teniendo los utensilios reales a su alcance es más fácil que imiten lo que hacen los mayores, que se tomen la comida como un juego, que se sientan como uno más, que aprendan a ser autónomos, y a gestionar todas las herramientas (no pueden aprender que si tiran un vaso se rompe si el vaso es de plástico).



CREATIVIDAD Y VISTOSIDAD: Si al peque le ofrecemos un puré verde de consistencia grumosa… y no lo quiere, quizá debamos plantearnos si nosotros lo querríamos. No puedes pretender que el bebé se coma lo que tu no te comerías. (A esta conclusión llegué, y me reafirmé en ella, después de probar y oler las leches de fórmula y las papillas de cereales…). Presentar la comida de manera atractiva, vistosa y apetecible es un plus para que el niño se anime a probar, y es que muchas veces comemos por la vista. Por ejemplo mezcla frutas de colores, haz una carita sonriente con las verduritas de la cena…


EL ORDEN DE FACTORES NO ALTERA EL PRODUCTO: Me llama mucho la atención que los médicos receten frutas a tal hora, papillas de cereales a las 7… Vamos a ver, nadie mejor que tu, conoce a tu bebé y sus preferencias, no tengas miedo a dar frutas por la mañana, por la tarde o cuando le vengan en gana, el caso es que su alimentación sea equilibrada, puedes adaptarte a sus preferencias.

TODOS COMEMOS SANO; No podemos pretender que el niño coma frutas y verduras si en casa solo ve fritos y rebozados, los niños aprenden de nosotros. Además de servir de ejemplo, si en casa comemos sano, desde bien pequeñitos, podremos ofrecer nuestra propia comida al niño, lo cual es para el peque una gran motivación, comer lo mismo que comemos nosotros es un gran aliciente para el pequeño, que está deseando imitar. (Importante cocinar sin sal o con muy poquita para los bebés, y comidas poco especiadas o picantes. Se puede reservar parte de la comida sin sal para el bebé).


MUCHA VARIEDAD; Que el niño tenga la oportunidad de probar, de familiarizarse con los sabores es importante. Puede que un día hayamos cocinado filete de pollo para cenar y no quiera comerlo. Antes de pensar que no tiene hambre y dar la cena por perdida, o de forzarle para que coma el filete te propongo ofrecer otras alternativas de cena. A mi muchas veces me ha sorprendido. Es lógico que a veces no ofrezcamos lo que le apetece al niño, por eso probar con otras opciones nos puede sorprender.

COCINA EN FAMILIA; Cocinar en familia además de ser divertido, es una estimulo constante de los sentidos del niño; vista, olfato, oído, gusto, tacto...Todo entra en juego cuando nos ayudan a hacer sencillas recetas. Participar del proceso les motivará para animarse a probar lo que han cocinado. (Mira aquí un ejemplo de receta para cocinar con el niño su propia cena saludable) Nosotros hemos ido encomendando tareas sencillitas al peque en la cocina desde que tenía unos 14/15 meses (como lavar una fruta, quitar los gajos de una mandarina, remover, amasar...) y cada vez le gusta más ayudar, (y a mi que me ayude). La cocina queda perdida pero compensa. Podemos aprovechar para cocinar verduras o alimentos que se le resistan más al paladar del peque, para motivarle. (Una buena idea es utilizar una torre de aprendizaje para que cocine con nosotros de forma segura y alcance la encimera)



LACTANCIA; La lactancia materna es el alimento ideal,  en exclusiva, para los niños durante los 6 primeros meses de vida, pero no debería terminar ahí. La leche materna es el alimento más completo que podemos ofrecer al niño, todos los nutrientes esenciales se encuentran en la leche materna. Tanto que la OMS recomienda mantener el pecho hasta los dos años de vida del pequeño mínimo. (Puedes ver aquí consejos para compatibilizar trabajo y lactancia). No limites las tomas, nunca va a haber un exceso de leche materna. El pecho se debe dar lo primero hasta el año de vida y luego los alimentos complementarios a esta. Si el peque no quiere comer porque se ha llenado con la leche de la madre, no hace falta darle menos leche, si no que eso quiere decir que la leche ha sido suficiente para saciarle. La leche NO deja de alimentar con el paso de los meses. Es más, es fundamental cuando se ponen malitos o tienen temporadas de no comer, porque garantiza unos nutrientes esenciales en el niño y una hidratación. Además es un picoteo que pueden tener al alcance en cualquier situación, siempre que el niño esté con su madre. Para los niños que comen en la escala por debajo del 5 la leche materna va a ser especialmente importante, ya que aunque el niño no quiera comer sólidos o papillas, el pechete (como digo yo) es algo más para él, y es fácil que sea lo único que no rechace en muchas ocasiones.

NO TE ENFADES; Si tu peque no quiere comer  cuenta hasta tres diez antes de enfadarte con él , puede ser frustrante,  pues el sensor de comidas nos atormenta a las mamis. Es fácil que esa frustración derive en enfado hacia el pequeño, que creemos que no come porque nos quiere hacer la puñeta. Si el pequeño no come, lo más probable que sea porque no tiene hambre,(e incluso puede haber otro motivos como virus, malestares) si te enfadas con el peque al final terminará asociando el momento comida a "enfado de mami" y entrareis en una espiral muy tóxica, cada vez que llegue la hora de la comida el peque lo asociará al enfado de mamá, y probablemente cada vez le coja más manía a ese momento de comer. Por eso, mucha paciencia... Se consigue más por las buenas que por las malas.

DISTRACCIONES; Es un clásico que para que los niños coman ingeniemos miles de distracciones de lo más variadas, efectivamente funcionan en muchas ocasiones (a veces ni por esas). Cualquier objeto novedoso que le dejes al niño le distraerá mientras tu le metes cucharadas a toda pastilla. Lo que realmente nos debemos preguntar es si el niño necesita realmente comer cuando dice basta.


CAPRICHOS ESPORÁDICOS; A nadie le amarga un dulce, la comida es un placer de la vida en sí misma, si a tu hijo le pierden los gusanitos, no quiere decir que se los des a diario, pero un día dado es bueno darse una alegría para el cuerpo. La vida hay que disfrutarla y saborearla, lo importante es que a diario su alimentación sea sana y equilibrada, y nunca viene mal un pequeño . ¿No os parece?


VIGILA SU PATRÓN DE APETITO: Es cierto que no todos los días tenemos el mismo apetito, que un día el niño no quiera cenar puede ser perfectamente normal, pero si durante varios días observamos que su manera de comer ha cambiado de manera significativa  puede ser motivo de alerta. Puede que haya algo detrás (a veces una infección de orina, una anemia, el inicio de algún posible virus. Sigue tu instinto de madre, nadie mejor que tu conoce a tu peque, si para ti algo no es normal, seguramente que no lo sea. Ante cualquier patrón raro en la forma de comer en el niño o cualquier duda, acude al pediatra, aunque te llamen pesada).


Así que si tu niño no es de "buen comer" te recomiendo mucha paciencia, perseverancia, tendrás que esforzarte un poquito más, probar con muchos tipos de alimentos y recetas, (imaginación al poder...) Poco a poco irás encontrando sus puntos débiles, irás conociendo sus gustos.
 Confía en el tu niñ@.

¿Vuestros peques qué tal comen? ¿Se os ocurre algún tip más que os haya funcionado?





miércoles, 11 de febrero de 2015

10 OBSTÁCULOS EN LA LACTANCIA MATERNA QUE NO DEBEN HACERTE TIRAR LA TOALLA




Cuando tuve a mi peque tenía claro que quería darle pecho, sabía que era lo mejor, pero no estaba tan informada como estoy ahora.
Todo me pilló con un gran desconocimiento, y a punto estuve de arruinar la lactancia por falta de información, dejandome llevar por lo que me decían unos y otros.
A día de hoy mi peque tiene 17 meses,  sigue tomando pecho, y le encanta. Seguiremos hasta que los dos queramos.
Si echo la vista atrás, siento que he tenido que ir sorteando un montón de obstáculos, hasta llegar al punto que estamos.
Voy a enumeraros todos los posibles obstáculos que pueden arruinar vuestra lactancia, o cuanto menos dificultarla de manera voluntaria, (es evidente que hay causas de fuerza mayor por las que se tiene que interrumpir.), así, al menos, los tendréis identificados y  cuando lleguéis a ellos saltará la luz roja de vuestra cabeza (y os dirá "mami peligro, mami peligro").

1. MATRONAS QUE INCITAN A BIBES: Creo que, por suerte, va habiendo cada más conciencia de la importancia de los primeros instantes del bebé en el mundo exterior. Es muy importante el "piel con piel" con la mami, ponerle rápidamente al pecho, y que siga esa conexión que tenían ambos en la barriguita de mamá. Es fundamental que los primeros días el bebé se ponga al pecho muy frecuentemente para estimular la subida de la leche.

2. DOLOR, GRIETAS: Los primeros días la lactancia nos puede traer de cabeza si no hay un buen agarre, si se nos forman grietas, que se junta con el dolor propio de la contracción del útero después del parto (estimulado cuando se engancha el bebé al pecho). Antes de sucumbir al dolor recomiendo buscar un grupo de asesoramiento. Practicamente en todas las ciudades hay grupos de ayuda a la lactancia en los que pueden ver como se engancha el bebé, si succiona adecuadamente, si tiene frenillo, incluso si estás desesperada suelen tener teléfonos de ayuda a los que llamar desde tu propia casa. Si no encuentras ningún grupo de apoyo en tu ciudad, quizá podáis pedir ayuda a vuestra matrona.

3. CHUPETES: Creo que al menos, durante el primer mes de vida del bebé, se deberían evitar para que aprenda a succionar correctamente, ya que la succión del chupete es diferente y le podría confundir, si se puede evitar mejor.

4. LOS DICHOSOS PERCENTILES: Si el niño coge peso, está sano, saludable, contento, vivaz. NO conviene obsesionarse con los percentiles dichosos. Cada niño irá cogiendo peso a un ritmo y hay que mirar su propia línea más que comparar con el percentil.

5. LOS RELOJES: Para que la lactancia tenga éxito no puedes estar pendiente del reloj. Si tu bebé ha tomado pecho hace 10 minutos y vuelve a querer pecho, no importa. No le raciones el pecho. Ten en cuenta que puede querer consuelo, mimos, calor, ayuda para dormirse y relajarse... Los primeros meses hay que tener en cuenta que somos las madres las que debemos adaptarnos al horario del niño, es un ser que nos necesita, y el vínculo de amor más fuerte que tiene con su madre es el pecho, no le prives de ese vínculo.
Tampoco hagas caso a recomendaciones externas de  que la toma dura 10 minutos de un pecho hasta que se vacía y otros 10 en el otro. La toma dura lo que el bebé quiera que dure. (Aunque sea mucho.)

6. PEDIATRAS QUE RECETAN BIBERONES CADA 3 HORAS Y QUE SE SOPRENDEN DE LO NATURAL: Mi pediatra me hizo una receta con la cantidad de biberón que le debía dar cada 3 horas, por la noche cada 4 y a los 3 meses cada 6 horas (en la noche). Si el bebé está algo bajo de peso, lo correcto sería ofrecerle pecho más a menudo, para aumentar la producción. El pecho produce en función de lo que el bebé mamá, cuanto más mame más producirá. Con ese "refuerzo", como ellos lo llaman, la lactancia irá desapareciendo en el tiempo. Este bache es de los más grandes a superar, porque es un profesional el que te lo está diciendo "teóricamente" y cuesta mucho no hacerles caso, incluso, hay muchas madres que salen llorando de consultas, por no hablar del pánico que se les genera a las madres a las básculas, y la obsesión con los pesos. Cuando alguna mami se encuentre en esta situación sólo le recomendaría que SIGA SU INSTINTO DE MADRE.
Cuando pasas todos esos baches y estableces una lactancia duradera, vas al pediatra y a menudo te mira como un bicho raro cuando dices que el bebé sigue tomando pecho (a mi incluso me llegaron a preguntar si yo era vegetariana o seguí algún tipo de corriente natural...).
¡Sí SEÑOR PEDIATRA! ¡SIGUE TOMANDO PECHO!, QUE ES LO NATURAL, Y LO SEGUIRÁ HACIENDO HASTA QUE LOS DOS QUERAMOS, QUE TAMBIÉN ES LO NATURAL.

7. EL SUEÑO:  A veces, sobre todo cuando los niños duermen mal, es decir en un porcentaje alto de casos, (entre ellos el nuestro), lo achacamos a la teta. Incluso, si por tu desesperación, le comentas el tema del sueño al pediatra te dirá que le des un biberón de cereales antes de dormir para que "aguante" más rato. El peque tiene en su naturaleza un instinto de supervivencia y reclama el pecho por la noche, para sentir que su madre sigue ahí, para ayudarle a seguir con su ciclo de sueño y para alimentarse lo necesario. Las noches son claves para regular la producción y si tu hijo lo demanda, no es que sea caprichoso, es que lo está necesitando para cubrir una necesidad. Es duro, muy duro, pero no porque pases al bibe o dejes de dar pecho vas a conseguir que tu bebé duerma mejor.
( El tema del sueño es muy controvertido y merece un post a parte).

8.EL TRABAJO: Cuando nos llega la hora de reincorporarnos al trabajo pensamos que si no estamos cerca del bebé todo el tiempo será muy complicado mantener la lactancia, sobre todo cuando son jornadas largas. El extres por esta nueva situación lejos del bebé, los nervios de los primeros días pueden hacer que todo parezca cuesta arriba, pero vereis como es cuestión de tiempo el adaptaros y con voluntad es perfectamente posible trabajar y mantener una lactancia prolongada incluso. Os cuento cómo aquí


9. EL ENTORNO: Según pasan los meses y mi peque va siendo más mayor me siento más juzgada por un entorno que ve mal, (si, si mal), que el bebé con 17 meses siga tomando teta. Hay gente en la familia que cada vez que me ve me pregunta, ¿pero le sigues dando teta con lo mayor que es? si ya no sacará nada... o comentarios del tipo... ¿le vas a dar teta hasta que haga la comunión?.  Si si, tal cual te lo espetan. Por favor, que esas miradas críticas no os hagan abandonar.

10. ENFERMEDADES/ALERGIAS: Hay veces que con cualquier dificultad de salud que tengamos el miedo nos puede hacer abandonar rápidamente antes de informarnos si es posible dar el pecho, recomendaría buscar la compatibilidad de lo que nos receten. Os dejo un enlace de e-lactancia donde podéis consultar la compatibilidad de la lactancia casi con cualquier medicamento. No tengáis miedo a comentarle a vuestro médico que estáis dando pecho, porque hay tratamientos que se pueden sustituir por otros compatibles con la lactancia.
También puede ocurrir que los peques muestran incomodez/ intolerancia a la leche de la madre. Antes de retirar el pecho habría que buscar el motivo, tal vez sea una alergia a la proteína de la vaca, la madre puede hacer una dieta en la que elimine dicha proteína y observar la reacción del bebé.
Puede ocurrir que el bebé no mame bien porque tenga frenillo, en las asociaciones de lactancia lo pueden observar y asesoraros
Se pueden dar mastitis, en este artículo de guiadelactanciamaterna os explica muy bien qué es, causas, soluciones.


Como veis no son pocos los obstáculos que tenemos que superar, así que desde aquí, espero que pueda ayudar a alguien a identificarlos y a poder superarlos, creo que yo me he topado con la mayoría de ellos. Algunos son fáciles de esquivar y otros no tanto.
 


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Y vosotras ¿os habéis encontrado algún obstáculo para continuar con la lactancia materna?
















miércoles, 28 de enero de 2015

CONSEJOS PARA COMPATIBILIZAR TRABAJO Y LACTANCIA CON ÉXITO



TRABAJAR A JORNADA COMPLETA Y LACTANCIA ¿ES MISIÓN IMPOSIBLE?

 

La respuesta es muy sencilla. NO.  NO es misión imposible. Es perfectamente posible y factible si sigues unas pautas y tienes voluntad.
Quizá, lo primero que recomendaría a cualquier madre es que se informe de los beneficios de la lactancia. Creo que muchas lactancias se abandonan por desconocimieto, y más si piensas en incorporarte al trabajo, todo pueden parecer dificultades.

Antes de  nada, quiero aclarar cómo entiendo que ha de ser cualquier lactancia para que funcione a largo plazo, tenga la madre que trabajar o no.



Entiendo que es díficil sucumbir al pediatra de turno, que te dice que el bebé no está en tal o en cual percentil, y que debería estar más alto, o que llora porque se queda con hambre... Tú, que no eres médico, quieres lo mejor para tu bebé, y si el médico te dice eso, puedes pensar que es de sentido común que le tienes que hacer caso. O, al menos, eso era lo que pensaba  yo, cuando, en las primeras semanas, me mandaron "complementar" con biberones. " ¿Complementar? pero si mi bebé está cogiendo peso, está saludable, esta contento..., incluso, hay semanas que coge BASTANTE PESO". "Ya pero a ti no te gustan que te dejen con hambre, al bebé tampoco" me dijo mi pediatra. Una que es insegura, sale de allí desmoralizada, pensando que incluso está haciendo pasar hambre al peque. "¿Qué clase de madre soy que deja con hambre al peque?", y claro, llegas a casa y preparas un biberón. En el fondo, yo lo preparaba con dolor de corazón, me instinto me decía que eso no era lo mejor para el peque, que tenía que insistir con el pecho. Y así empezó mi curiosidad por saber más sobre la lactancia, y empezar a informarme, a leer, a buscar experiencias de otras madres...



Efectivamente, complementar, va a llevar al fracaso de la lactancia tarde o temprano, porque el cuerpo adapta la producción a las necesidades del bebé. Si tu bebé toma bibe, tu cuerpo va a entender que lo que el bebé ha tomado de tí es lo suficiente, y no va a producir lo que el peque necesita.
El peque no puede mamar cada 3 horas y después tomar bibe, como recomiendan muchos pediatras, porque no es un reloj suizo, es un ser humano, que no entiende de horarios, que come cada vez que tiene hambre. Si no vacías el pecho, hasta pasadas 3 horas, el pecho se va a ir adaptando a eso, y va a producir menos para que puedas estar 3 horas sin dar leche, y a parte cuando llegue "la hora de la toma" la cantidad que sacará será muy poquita, porque luego va a tener un bibe, de modo que, poco a poco, ese pediatra que te aconsejó eso, se ha cargado una lactancia que marchaba perfectamente.
Así que cuando te pregunten que "¿a qué hora le toca la toma?", simplemente hay que contestar, que a la que el bebé quiera, es más, no sé lo que es una toma, porque se suelta y se engancha cuando quiere, y cuando lo necesita, ya sea por hambre, porque se siente protegido y seguro y le ayuda a estar relajado para dormirse, porque está agustito al calor de su mamá, o porque es un consuelo ante cualquier amenaza externa. La teta no es sólo comida, de modo que no la puedes racionar cada 3 horas.


Partiendo de esta base, y teniendo en cuenta que la lactancia tiene que ser a demanda para que funcione, (aúnque haya mucha demanda  y pueda ser algo duro al principio) , establecerás una correcta producción, acorde a las necesidades de tu peque, y conseguirás superar cualquier dificultad, como es el tener que trabajar a media jornada, o a jornada completa.

Antes de los 3 meses veo muy complicado comenzar a trabajar en una jornada normal, ya que el bebé necesita mucho de la mamá, el cuerpo se está aprendiendo a regular, y os estais conociendo y adaptando.

Os cuento como lo hice yo primeramente, es mi experiencia propia, lo cúal no quiere decir que no haya otras maneras de hacerlo que puedan resultar igual de buenas;


Me incorporé al trabajo cuando el peque tenía unos 3 meses y medio. Los primeros 15 dias, fueron más bien una toma de contacto y una incorporación muy progresiva. Yo trabajo a jornada completa, de modo que empecé con un ratito en la mañana, luego toda la mañana, luego un ratito por la tarde, y finalmente la jornada completa. En este proceso de incorporación, yo iba a casa cuando mi peque me necesitaba, tengo la suerte de que no estoy demasiado lejos de casa, y en 10 minutos puedo estar allí desde el trabajo.
 A los pocos dias ví, que esta opción se me hacía muy complicada, ya que había veces que no me podía ausentar, y comencé a extraerme leche.
Sabía que mi bebé sabía succionar perfectamente del bibe, porque, como digo, estuve unos dias "complementando" y lo tomaba del tirón.  Así que yo no preparé de ninguna manera al peque. En mi caso, me fue bien empezar directamente a dar leche "fresca" (conservada adecuadamente en la nevera como es lógico).
Siempre seguí la pauta de no darle leche que hubiese estado más de 24 horas en la nevera desde que me la había extraído, y seguí el sistema de dar el bibe que estaba en la balda más baja del frigo, cuando sacaba uno, bajaba para abajo los otros, de modo que los más antiguos estaban abajo y los más frescos arriba (espero que se haya entendido bien), así, la abuela, que lo cuidaba, no se equivocaba núnca.

El sacaleches que utilicé es el de medela swing. (Es un sacaleches cómodo, extrae fenomenal y es automático).  Compré unos bibes de recambios de medela para acoplar en el sacaleches, y era los que utilizaba siempre para conservar, ya que las bolsas son algo caras. Yo sólo las usaba para congelar y hacer reservas, por si acaso surgía un imprevisto, (se derramara leche o un día no pudiese sacarme, o no me saliera, etc...).



Me sacaba 3 veces al día leche, mientras el bebé mamaba del otro pecho.
Sólo me sacaba de un pecho,siempre del que estaba más lleno. 
Por las noches procuraba siempre dar al bebé del mismo pecho, y por la mañana me sacaba del que no había tomado, que estaba muy lleno.
 En el rato de la comida, al principio, cuando llegaba a casa, le ponía al pecho, y mientras, me sacaba del otro, para la tarde. Después de comer,  le volvía a poner al pecho, para quedarlo bien vacío, y estar bien toda la tarde, tanto el niño como yo.
Cuando llegaba a casa por la noche, lo primero el niño al pecho, y del otro el sacaleches.
Hacía 3 extracciones de leche, y el niño hacía dos tomas de leche extraída ( a media mañana y a media tarde). Por tanto, si con la leche de una extracción, no llegaba para una toma, tenía leche de una extracción "de sobra" para completar hasta lo que él solía tomar en cada toma, que eran 150 ml.
(Las mezclas de leche de distintas extracciones se pueden hacer, siempre y cuando la leche que queremos mezclar esté a la misma temperatura).
En cuanto a la cantidad de leche extraída, no todas las mamis sacaremos lo mismo, dependerá de lo que tome cada bebé, de modo que no me obsesionaría con esto, ya que cuando ellos subcionan extraen mucho más que el sacaleches.
Los primeros días que empecé con el sacaleches conseguía extraer 50/90ml , y a los pocos días, sobre todo por las mañanas, a veces sacaba 150 ml. Esto muy al principio, cuando el bebé solo tomaba pecho.
Luego, lo nomal, era hacer extracciones de 100/90ml y ya al final, antes de dejar de extraerme (aproximadamente cuando el bebé tenía unos 14 meses) me salían 50/60/70 ml, dependiendo el momento del día.
Seguramente habrá gente que me lea y piense que vaya sacrificio, o que vaya locura... yo pensaba que estaba haciendo lo mejor para mi bebé y eso me animaba a seguir, una vez cogí la marcha no significaba ningún sacrificio, al contrario, lo hacía con satisfacción.
Una vez que coges tu rutina de sacar leche es un acto, como el de lavarse los dientes, una extracción a mi me llevaba unos 7/8  minutos más o menos, a veces incluso menos, y lo hacía mientras el bebé tomaba pecho de modo que tampoco me suponía un tiempo adicional perdido, si no que aprovechaba ese tiempo de la toma para sacarmela. 
Cuando el peque ya era más grande, que quería coger los cables del sacaleches, me lo apagaba...., ya se me iba complicando porque no lo podía poner a la vez, pero aún así estuve varios meses sacándome.
A día de hoy, sigo trabajando y dando pecho, a veces jornadas de muchas horas, el pecho está adaptado perfectamente (se pone duro los primeros dias pero luego se adapta a que estes horas sin dar) mi bebé tiene casi 17 meses. Ya no me extraigo, porque ya no necesita tantas tomas, pero siempre que estoy con él toma todo el pecho que quiere y por la noche también, de este modo la producción se mantiene. La lactancia fluye perfectamente y la podemos mantener hasta que los dos queramos. El trabajo no es ninguna pega, si quieres, puedes establecer una lactancia de larga duración con un trabajo a jornada completa.

En base a mi experiencia os voy a dar unos tips para compatibilizar trabajo y lactancia con éxito:


1. Sé previsora: Si ya sabes cuando te vas a incorporar al trabajo empieza un mes antes a probar, compra el sacaleches, prueba si te sale leche, cuanta cantidad, ve preparando algunas reservas para congelar...

2. A partir de los dos meses más o menos (que el bebe ya sabe mamar bien), vete probando a dar algún bibe de leche extraída al bebé de vez en cuando, para que se acostumbre a la succión del bibe también, si empiezas a darle bibe siendo ya muy mayor es posible que YA le sea muy complicado aprender. Podrías darselo con cuchara o vaso, pero quizá sería más díficil, lento, haya derrames...

3.Si es posible, espera a que el bebé tenga más de 3 meses para incorporarte al trabajo, procura hacer una incorporación progresiva, aumentando poco a poco el nº de horas que pasais separados, para que el bebé y tú os adapteis



4. Para que los ratos largos que pases en el trabajo no afecten a la producción es importante que el bebé tome todo lo que quiera cuando esté contigo, fundamental son las tomas nocturnas y las tomas de los fines de semana/vacaciones, cuando esté contigo siempre ofrécele pecho. (Aprovecha los bibes para cuando tú no estés). Si al principio el pecho te molesta mucho, puede ser conveniente que, si no puedes acercarte a casa, lleves el sacaleches al trabajo y una pequeña bolsita refrigerada para guardar lo que saques.



5. Puedes hacer un banco de leche congelada para tener un colchón de seguridad, por si tienes un imprevisto algún día. Esa leche debe ser almacenada en bolsitas especializadas en el congelador escribiendo en ellas la cantidad y la fecha de extracción para no dar leche al bebé que tenga demásiado tiempo en el congelador.

6. No te obsesiones con la cantidad de leche que consigues extraer, esta cantidad va a variar, según lo que haya tomado el bebé, según la hora del día, según tu extrés, y según tu obsesión con el tema.
Un buen sistema es relajarse mientras sale la leche, respirar hondo, no mirar hacia el bibe, mirar al bebé para estimular la producción, olerlo, acariciarlo, si no está cerca piensa en él, en su olor, en su carita...
Seguramente noteis que cuando el bebé está mamando el otro pecho se os va llenando, por eso, es una buena táctica sacaros leche mientra mama, ya que el propio bebé irá estimulando que salga más leche al mamar y así ahorrais ese tiempo.

7. Sé muy cuidadosa con la leche que extraes y sigue un adecuado método de conservación. La leche extraída siempre ha de conservarse en la nevera, no más de 24 horas, a poder ser. Se puede mezclar leche de distintas extracciones pero siempre a la misma temperatura, (no mezcles leche de la nevera con leche recién extraída). Núnca guardes leche que le haya sobrado.

8. Si observas que la producción va disminuyendo, intenta aprovechar a poner al pecho al bebé todo lo que puedas, cuando estés con él (las noches son fundamentales). Si un día estás nerviosa, cansada, extresada, es posible que no consigas sacar, NO PASA NADA. Relajate, tienes reservas en el congelador. Seguro que en la siguiente extracción tendrás mejor suerte.

9. Cuando el bebé empiece a tomar alimentación complementaria, ofrécele siempre LO PRIMERO  la leche materna.

10. Es importante que haya una buena sincronización con la persona que quede al cargo, o bien, con la guardería. Idead algún sistema para que quede claro que bibe hay que tomar primero (con etiquetas, baldas del  frigo...).


Creo que con voluntad se consigue todo, así que si estais pensando en incorporaros al trabajo después de vuestra baja por maternidad, antes de dejar la lactancia os ánimo a que lo intenteis. Ya vereis como al final NO ES TAN COMPLICADO. 

Suerte, vuestros hijos tienen unas mamis que son LA LECHE!!! ;)
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