Hoy vamos a hablar de lactancia materna prolongada ¿te apuntas?. Vamos a desmontar algunos mitos sobre la lactancia materna prolongada, os cuento lo que ha supuesto para mí seguir con el pecho todo este tiempo, y lo positivo de dar el pecho más allá del año de vida del bebé.
Si antes de ser mami me llegan a decir que con 21 meses que
tiene mi peque íbamos a seguir con la
teta me hubiese llevado las manos a la cabeza ¿Quéeee? ¿2 años dando teta? (y
lo que queda…). y es que nos falta información,
Los comienzos de la lactancia no fueron fáciles, y es que un
bebé de alta demanda núnca lo pone fácil, si a un coctel de hormonas
revolucionadas añades un bebé que se desgañita cuando te separas medio segundo
de él, el resultado es una mami primeriza insegura y desanimada.
Cuando nace un bebé, nace una madre.
El primer año lo fuimos pasando medio flotando, con muuuchas
horas a la teta y pocas horas de sueño. No me importaba no dormir lo suficiente,
físicamente lo llevaba bastante bien pero mentalmente es bastante duro. Es
imposible conocer la fortaleza que podemos llegar a tener, y es que, un hijo,
nos hace fuertes en todos los sentidos. Conseguí descansar cuando realmente me
mentalicé de que no podía seguir rompiéndome la cabeza pensando en los motivos por
los que no dormía mi niño.
Simplemente lo acepté mentalmente, me despreocupé del reloj,
me relajé, y las cosas empezaron a ir mejor. El tema de las noches rumberas hay
que tomárselo con mucho amor y mucho humor.
En mi cabeza me había fijado seguir con la teta hasta que el
peque cumpliese un año. Pero recuerdo que cuando tenía 11 meses pensé ¿Qué?
¿Cómo? ¿En serio? Ahora que todo empezaba a funcionar, después de superar
tantas dificultades… ¿Por qué voy a abandonar ahora? Y siendo completamente
sincera conmigo misma el principal motivo no estaba ni en mí ni en el pequeño, si
no en el entorno.
Durante los primeros meses eres una super heroína por dar la teta, pero después vas pasando de super heroína a super bicho raro…
Que ninguno de estos
mitos te haga tirar la toalla, en contra de tu voluntad:
MITOS DE LA LACTANCIA PROLONGADA
-A PARTIR DEL AÑO LA
LECHE MATERNA NO ALIMENTA: Hasta donde llega mi
sentido común no hay ninguna varita mágica para quitar el valor nutritivo de la
leche materna a partir de una determinada fecha, es más, la leche materna tiene
incluso algunas pocas calorías más que la leche de vaca. Cierto es que la leche no tiene la misma composición cuando un bebé tiene 3 semanas que cuando tiene 12 meses, pero la leche sigue teniendo un valor nutritivo fundamental, que complementa la dieta del bebé.
-PRÁCTICAMENTE YA NO
HAY LECHE, NO SE PRODUCE: Totalmente falso, el bebé obtendrá tanta leche
como demande. Él mismo regula su producción. Mientras el bebé siga tomando
leche, el pecho seguirá produciendo acorde a lo que se le pida. El cuerpo
humano es fascinante, sólo hace falta confiar en nosotras mismas.
-DIFICULTA LA SOCIABILIZACIÓN
DEL NIÑO: Dicen que a medida que el niño va siendo más
mayor, crea un vínculo tal con la teta, que dificulta la sociabilización del
pequeño. No veo ningún fundamento en este argumento. Mi
pequeño era inseguro, con mucha necesidad de contacto, de apego... Creo que el haberle negado ese refugio de calor, no hubiera
hecho más que acentuar esos miedos e inseguridades (estoy hablando de mi caso
particular, con nuestras circunstancias). Hoy, con 21 meses, es un niño seguro,
extrovertido, sociable. El pequeño ha
aprendido poco a poco, con mucha paciencia, que tiene su refugio, que no tiene
por qué temer nada, y creo que eso le ha ayudado poco a poco a ganar seguridad
y a relacionarse sin miedos con familia
y amigos.
-LA TETA CUANDO PASAN DEL AÑO ES PURO VICIO: ¿Y qué?
Ojalá todos los vicios fuesen así de sanos. No creo que el amor sea un vicio,
no creo que el consuelo sea un vicio, no crea que el relax sea un vicio, y no
creo que el alimento o la hidratación sean un vicio. Y si lo son ¿Qué pasa?
Cuando llego del trabajo, mi peque me dice “tetete tetete”… que en su idioma es
“pechete, pechete…”, (a veces no me da tiempo casi ni a quitarme la cazadora) y
es que es la mejor fórmula que tenemos de reconectar, después de horas
separados. Se engancha, respira aliviado, incluso se le caen los ojitos, en un
estado de relax, (ya esta aquí mi mamá, debe pensar), me mira a los ojos, le
hago bromas, me sonríe, me acaricia el pelo, le canto una canción… Ojalá el
tiempo se paralizase en esos instantes, son momentos mágicos (¿Vicio? En
fin…). Es muy probable que el peque cada
vez necesite menos la teta como alimento, ya que toma otros alimentos que cubren, en buena parte, sus necesidades nutricionales, pero es que la teta no es
sólo alimento.
-HASTA QUE NO DEJEN LA
TETA NO VAN A DESCANSAR BIEN DE NOCHE:
No podría corroborar, en base a mi experiencia si dejar la teta por la noche va
a hacer que el niño descanse mejor, por una sencilla razón; NO he hecho la
prueba (hacemos colecho, os hablé aquí del tema, y damos teta a demanda. Es perfectamente posible continuar con la lactancia, aun teniendo que trabajar a jornada completa, querer es poder, si quieres saber como lo hicimos nosotros aquí os lo conté). Lo que
si puedo corroborar es que respondiendo a sus necesidades y a sus reclamos voy
viendo avances muy poquito a poco, tenemos semanas de retrocesos, pero también
veo que las noches buenas cada vez son más. Lo único necesario es paciencia y
saber ver los avances del niño (que van muy poquito a poco).
-DAR TETA DURANTE
TANTO TIEMPO CONTRIBUYE A MALCRIAR AL NIÑO: Aquí entramos en el eterno
debate de la crianza con apego. Creo en una crianza sana, empática. Donde el
niño aprende a través de lo que absorve de su entorno, y del ejemplo que ve a
su alrededor, me importa que el niño aprenda unos valores, y una educación,
pero también me importa cómo lo aprende
(por ejemplo; no creo que para enseñarle a dormir haya que dejarle
llorando 1 hora, el camino también importa, no sólo el resultado final). Ya que
las experiencias de aprendizaje son las
que forjan a su vez la personalidad del niño. Creo que la teta responde a
una necesidad del niño. A medida que
el peque va siendo más mayor, va comprendiendo más mensajes, y podemos entrar a
establecer sencillos razonamientos para que vea las consecuencias naturales de
sus actos.
Por ejemplo; "si ahora tomas más teta, mamá no podrá arreglarse y no
podremos salir a la calle. ¿Te apetece que nos vistamos para salir?".
Eso es un
sencillo ejemplo, si actuamos con nuestros hijos de manera sana y coherente
probablemente su comportamiento se vuelva igual de sano y coherente. La teta es
amor y por dar amor no malcríamos, creo que habría que ir mucho más allá.
-UNA VEZ QUE AL NIÑO
LE SALEN LOS DIENTES TE VA A MORDER: Faaalso, para los niños su teta es tan
valiosa y sagrada que jamás la harían daño conscientemente. Puede que alguna vez
puedan querer jugar y mordisqueen, pero si drásticamente se les dice que hacen
daño, rápidamente lo entenderán. Este juego lo pueden hacer incluso sin dientes,
con las encías. Os aseguro que los peques tienen muchísimo cuidado.
A parte de estos y otros mitos a cerca de la lactancia
materna prolongada probablemente muchos comentarios del entorno te harán dudar
sobre si continuar o no (el otro día,
sin ir más lejos, me preguntaron si pensaba dar el pecho a mi hijo hasta que
fuese a la mili). Sinceramente, aunque se que era un comentario en tono de
broma, hizo que me sintiese violenta, ya que, en ese momento, el pequeño estaba
tomando el pecho, y no era en un sitio público).
Ojalá se normalizará la
lactancia materna, y pudiésemos eliminar la palabra “prolongada”, que creo que sobra. No estamos prolongando nada,
simplemente estamos siguiendo el curso natural.
Quizá si hubiera más información sobre los beneficios de la lactancia
materna podría decir sin pudor que mi peque con casi dos años sigue tomando
pecho y me siento orgullosa, (el entorno hace que prácticamente nos tengamos
que sentir avergonzadas)
¿Hasta cuando?
Mi consejo sería; Continuad
con la lactancia materna hasta que tu y el peque queráis.
LO MEJOR DE LA LACTANCIA MATERNA PROLONGADA
La lactancia después del año ha sido maravillosa. Los dos
estamos adaptados completamente, hemos superado todos los obstáculos iniciales, y nos entendemos con sólo mirarnos, ya todo va rodado. Nos
permite tener momentos de auténtica conexión y amor, nos reconecta en segundos.
Al peque le sirve de consuelo ante cualquier situación de miedo, una caída… Es mágica.
Le proporciona al peque hidratación, nutrientes, y sobre todo ayuda a su sistema inmunitario
(aun inmaduro) a defenderse. En épocas en las que el niño está malito y no
quiere comer ha sido su alimento, su hidratación. Le ha ayudado a recuperarse de
la mejor manera. Le ayuda a relajarse para dormir. Hay gente que ve extraño que
un bebé tome teta cuando ya habla o camina, pero a mi me parece maravilloso, ya
que mi peque me lo puede pedir cuando lo necesita, incluso puede acercarse,
por sí mismo, al pecho. Es un momento madre-hijo que no tiene comparación. Para mí, es el
vínculo de amor más fuerte que una madre puede tener con un hijo, por eso
disfruto cada segundo. Cuando veo a mi
peque mirarme desde su “pechete” y suspirar relajado mientras acaricia mi mano,
me olvido de todas las críticas.
Ojalá pudiese parar el tiempo en esos momentos
para sentir ese vínculo de amor tan especial para siempre.
Quedan una horas para votar en los premios madresfera. Estamos nominados en la categoría de educación.
Si quieres ayudarme con tu voto, sólo te pido que me dediques unos
segunditos. No se tarda nada, de verdad, y me haría muy feliz. ¿Me votas por fi?
Sólo tienes que pinchar en este enlace y luego entrar en tu email para
validar el voto. Ayúdame a lograr este sueño, estamos cerquita.
Si quieres ayudarme a normalizar la lactancia materna “prolongada”, si te gusta lo que lees, COMPARTE ESTE POST.
¿Hasta qué edad tomaron teta vuestros peques? ¿Qué es lo
mejor para tí de la lactancia materna prolongada? ¿Me contáis vuestras experiencias con la lactancia?

