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miércoles, 20 de mayo de 2015

MI NIÑO NO QUIERE COMER: 20 TIPS PARA MAMAS DESESPERADAS




Uno de los temas que nos preocupa más a las mamis es que nuestros pequeños coman bien y suficiente. Es más, diría que tenemos una especie de sensor de comidas para hijos, que se nos activa cuando somos madres. A partir del momento que das a luz te vas a preocupar durante toda la vida de lo que come o deja  de comer tu hijo.
¿O soy la única a la que su madre con casi treinta años me sigue diciendo que si he comido poco, que si no me tomo un postre, que debería comer más fruta…? En fin…

El sensor de comidas para hijos es infalible… Las madres somos así, y es que supongo que forma parte de nuestros instintos más básicos de protección.

Por eso, aunque el niño sea de “buen comer” el tema de la comida siempre está ahí revoloteando… “Que si hoy ha comido menos, que si hoy no se ha tomado su leche, que si….” En fin, ese tipo de preocupaciones diarias que no nos quitamos de la cabeza.

Así que, de pronto,  te ves con tu niño, no tan niño, de 19 años, que llega a las 4 de la mañana a casa, no sabes muy bien en qué condiciones,  y después del sermón reglamentario  le preguntas que si le haces una tortilla de dos huevos…  (“al menos que se vaya a la cama cenado”), las madres somos así, y no tenemos remedio.

Bromas a parte, se que es un tema, que cuando el niño es de “buen comer” es una preocupación que está latente, pero cuando el niño es de “mal comer” para los padres se convierte en una auténtica agonía, en muchas ocasiones.
Y es que creo que, en los niños, el tema de comer bien o comer mal, es algo con lo que se nace, igual que el sueño. Hay  niños dormilones y otros trasnochadores. Hay niños más glotones y otros que simplemente no son de comer (tranquilas, porque todos hemos acabado comiendo).

Si tuviera que establecer una escala del 1 al 10, en función de cómo comen los niños (es una escala de madre, no lo olvides)  diría que Rayito come de 7. (Las madres nunca nos damos por satisfechas del todo). Si tu niño come de 10 ¡enhorabuena! porque eso va a significar una gran tranquilidad para tu sensor de comidas.  Y es que aunque todas las madres queremos un niño que coma de todo y bien, no debemos olvidarnos de que los niños tienen preferencias y gustos, como  nosotros, y que lo que para ti es insuficiente, tal vez, para el niño no lo sea.

En base a mi experiencia de mami de un niño que come de 7 y de tía de una niña que come de 4 os dejo unos tips que espero os sirvan:

20 TIPS PARA AYUDAROS CON LAS COMIDAS DEL NIÑO:


PROBAR Y PROBAR: Si un día cocinas espinacas y a tu peque no le gustan, no pienses que las espinacas no le van a gustar ya nunca, PRUEBA, ofréceselas de diferentes maneras, salteadas, en una crema, en ensalada… Quizá algún día des en la tecla correcta, o venga el viento de distinto luga,r y comiencen a gustarle. Esto nos pasó a nosotros con el queso, no había manera, probamos miles de quesos, de pronto dimos en la tecla, y el queso comenzó a gustar…gustar…


NO FORZAR: Entiendo que a veces el pánico se apodera de nosotras, pero no es la solución, más bien creo que es todo lo contrario, si el niño comienza a ver la comida como una obligación, más que como un placer o una necesidad, y a eso le sumas que es un niño de poco comer, la comida se va a convertir en un suplicio rutinario, perderá ese punto de placer que es.


A LA MESA TODOS JUNTOS: La comida es un momento ideal para charlar y compartir un tiempo en familia, el niño asociará ese momento a una situación distendida, de reunión, de relax, de placer. Comer en esa situación es mucho más apetecible que comer sólo frente a un plato que no te apetece demasiado. El niño ve que sus padres comen y que lo hacen con ganas, ve la comida como el placer que es y aprende de ello. Para ello recomiendo, si el niño come en una trona, que esté lo más integrada posible en la mesa, si puede ser una trona evolutiva mejor que mejor.




FUERA TV: Cuando comemos con la tele, ni pestañeamos, estamos pendientes del televisor, y no saboreamos, no olemos, casi ni masticamos… Para que el niño se sacie, aprenda, y se estimule a través de la comida es importante que se entere de lo que come. Esto también es aplicable para los adultos  (prueba a comerte un plato de macarrones frente a la tele y al día siguiente come el mismo plato de macarrones en silencio, observarás grandes diferencias).




LA COMIDA NO ES UN PREMIO, NI UN CASTIGO: La comida es algo básico, una necesidad y a la vez un placer, pero condicionar el comportamiento del niño a la comida no hará más que distorsionar el razonamiento del niño. La consecuencia de no recoger un juguete no puede ser cenar verduras, porque al final las verduras se convertirán en algo negativo para él.

Sí AL PICOTEO: Los niños queman mucha energía, y por tanto deben comer entre horas. No hay que prohibir comer a un niño, porque luego no va a cenar. Al fin y al cabo como dice mi padre “dejar de comer por haber comido…”. La cuestión fundamental está en qué tipo de alimentos comen entre horas, hay snacks saludables muy ricos, no hay por qué pasar hambre.



COMIDA A SU ALCANCE: Los niños son curiosos, son investigadores… Es posible que tu pequeño no quiera probar la manzana que no paras de ofrecerle a diario, pero quizá si la dejas en una estantería a su alcance, de pronto un día se acercará, jugará un rato con ella, la olerá, y al final acabará dándole unos bocados. El niño debería tener la posibilidad de comer si tiene hambre, y es la manera de que comience a ser autónomo en este sentido. Por eso lo ideal sería que a partir de que el niño comienza a andar tenga en la cocina un cajón adaptado con snacks saludables, sus utensilios de cocina, agua...





CON LA COMIDA SÍ SE JUEGA: Si tu bebé está empezando con la alimentación complementaria (a partir de los 6 meses), se mantiene erguído y puede coger bien los alimentos, no temas que juegue, puedes empezar ofreciéndole, trocitos de verduras muy cocidas, por ejemplo brocoli, zanahoria, patata asada… Una buena idea es ofrecerle trozos que sobresalgan de sus manitas, que pueda rechupetear…a medida que pase el tiempo y el niño vaya evolucionando puedes ir ofreciéndole más tipos de alimentos de distinta consistencia (incorporar distintos tipos de carne, frutas,…). Si tu bebé ya domina este tipo de alimentos, quizá sobre el año o año y medio se empiece a interesar por probar con los cubiertos, lo que para él es un juego está siendo un aprendizaje continuo, una forma de educar el paladar, de practicar su motricidad fina, de estimular sus sentidos, y de establecer preferencias.




PAPILLAS EN SU JUSTA MEDIDA: Si conoces el método "baby ledweaning" sabrás que es posible empezar con una alimentación complementaria sin pasar por las papillas, aun así, el miedo de muchas madres está ahí (y es libre),  miedo al atragantamiento, a que no coma lo suficiente… Los niños comen lo que necesitan, frecuentemente el problema lo tenemos más bien nosotros, que tenemos unas ideas preconcebidas con cantidades que no son propias de un estomago de un bebé de 8 meses, si no de un tiarrón de 40 años, ¿acaso tu meriendas 1 manzana, 1 pera, medio plátano,  zumo de media naranja, y 2 galletas? Sería la merienda de los campeones. Si, aun así, el miedo no te deja avanzar creo que es mejor un tipo de alimentación con la  que la mamá se pueda sentir cómoda, ya que el nerviosismo se trasmite al bebé y creo que lo último que necesitan es percibir la hora de la comida como algo que suponga tensión.  Desde mi punto de vista, hay que tener confianza en el niño, pero si no acabas de estar segura puedes alternar papillas con trocitos sólidos. En nuestro caso, desde que el peque cumplió 6 meses hemos alternado, (sobre todo, porque con la abuela, que por nuestro trabajo, tiene que pasar tiempo con el peque, es difícil razonar que puede comer sólidos), así que ha comido papillas, sí, pero siempre ha comido y ha probado todo tipo de sólidos en cada comida, y las papillas han ido quedando relegadas a un segundo plano.

UTENSILIOS REALES: No tengas miedo a facilitar al niño platos reales, vasos de cristal, cubiertos… Aún me maravillo viendo como el peque bebe por su vasito de cristal como una persona mayor, o como come con 20 meses con sus cubiertos, es cierto que le cuesta, es cierto que derrama y a veces alguna comida acaba fuera del plato. Pero también es cierto que veo como mejora día a día. El ritmo de aprendizaje es alucinante. Teniendo los utensilios reales a su alcance es más fácil que imiten lo que hacen los mayores, que se tomen la comida como un juego, que se sientan como uno más, que aprendan a ser autónomos, y a gestionar todas las herramientas (no pueden aprender que si tiran un vaso se rompe si el vaso es de plástico).



CREATIVIDAD Y VISTOSIDAD: Si al peque le ofrecemos un puré verde de consistencia grumosa… y no lo quiere, quizá debamos plantearnos si nosotros lo querríamos. No puedes pretender que el bebé se coma lo que tu no te comerías. (A esta conclusión llegué, y me reafirmé en ella, después de probar y oler las leches de fórmula y las papillas de cereales…). Presentar la comida de manera atractiva, vistosa y apetecible es un plus para que el niño se anime a probar, y es que muchas veces comemos por la vista. Por ejemplo mezcla frutas de colores, haz una carita sonriente con las verduritas de la cena…


EL ORDEN DE FACTORES NO ALTERA EL PRODUCTO: Me llama mucho la atención que los médicos receten frutas a tal hora, papillas de cereales a las 7… Vamos a ver, nadie mejor que tu, conoce a tu bebé y sus preferencias, no tengas miedo a dar frutas por la mañana, por la tarde o cuando le vengan en gana, el caso es que su alimentación sea equilibrada, puedes adaptarte a sus preferencias.

TODOS COMEMOS SANO; No podemos pretender que el niño coma frutas y verduras si en casa solo ve fritos y rebozados, los niños aprenden de nosotros. Además de servir de ejemplo, si en casa comemos sano, desde bien pequeñitos, podremos ofrecer nuestra propia comida al niño, lo cual es para el peque una gran motivación, comer lo mismo que comemos nosotros es un gran aliciente para el pequeño, que está deseando imitar. (Importante cocinar sin sal o con muy poquita para los bebés, y comidas poco especiadas o picantes. Se puede reservar parte de la comida sin sal para el bebé).


MUCHA VARIEDAD; Que el niño tenga la oportunidad de probar, de familiarizarse con los sabores es importante. Puede que un día hayamos cocinado filete de pollo para cenar y no quiera comerlo. Antes de pensar que no tiene hambre y dar la cena por perdida, o de forzarle para que coma el filete te propongo ofrecer otras alternativas de cena. A mi muchas veces me ha sorprendido. Es lógico que a veces no ofrezcamos lo que le apetece al niño, por eso probar con otras opciones nos puede sorprender.

COCINA EN FAMILIA; Cocinar en familia además de ser divertido, es una estimulo constante de los sentidos del niño; vista, olfato, oído, gusto, tacto...Todo entra en juego cuando nos ayudan a hacer sencillas recetas. Participar del proceso les motivará para animarse a probar lo que han cocinado. (Mira aquí un ejemplo de receta para cocinar con el niño su propia cena saludable) Nosotros hemos ido encomendando tareas sencillitas al peque en la cocina desde que tenía unos 14/15 meses (como lavar una fruta, quitar los gajos de una mandarina, remover, amasar...) y cada vez le gusta más ayudar, (y a mi que me ayude). La cocina queda perdida pero compensa. Podemos aprovechar para cocinar verduras o alimentos que se le resistan más al paladar del peque, para motivarle. (Una buena idea es utilizar una torre de aprendizaje para que cocine con nosotros de forma segura y alcance la encimera)



LACTANCIA; La lactancia materna es el alimento ideal,  en exclusiva, para los niños durante los 6 primeros meses de vida, pero no debería terminar ahí. La leche materna es el alimento más completo que podemos ofrecer al niño, todos los nutrientes esenciales se encuentran en la leche materna. Tanto que la OMS recomienda mantener el pecho hasta los dos años de vida del pequeño mínimo. (Puedes ver aquí consejos para compatibilizar trabajo y lactancia). No limites las tomas, nunca va a haber un exceso de leche materna. El pecho se debe dar lo primero hasta el año de vida y luego los alimentos complementarios a esta. Si el peque no quiere comer porque se ha llenado con la leche de la madre, no hace falta darle menos leche, si no que eso quiere decir que la leche ha sido suficiente para saciarle. La leche NO deja de alimentar con el paso de los meses. Es más, es fundamental cuando se ponen malitos o tienen temporadas de no comer, porque garantiza unos nutrientes esenciales en el niño y una hidratación. Además es un picoteo que pueden tener al alcance en cualquier situación, siempre que el niño esté con su madre. Para los niños que comen en la escala por debajo del 5 la leche materna va a ser especialmente importante, ya que aunque el niño no quiera comer sólidos o papillas, el pechete (como digo yo) es algo más para él, y es fácil que sea lo único que no rechace en muchas ocasiones.

NO TE ENFADES; Si tu peque no quiere comer  cuenta hasta tres diez antes de enfadarte con él , puede ser frustrante,  pues el sensor de comidas nos atormenta a las mamis. Es fácil que esa frustración derive en enfado hacia el pequeño, que creemos que no come porque nos quiere hacer la puñeta. Si el pequeño no come, lo más probable que sea porque no tiene hambre,(e incluso puede haber otro motivos como virus, malestares) si te enfadas con el peque al final terminará asociando el momento comida a "enfado de mami" y entrareis en una espiral muy tóxica, cada vez que llegue la hora de la comida el peque lo asociará al enfado de mamá, y probablemente cada vez le coja más manía a ese momento de comer. Por eso, mucha paciencia... Se consigue más por las buenas que por las malas.

DISTRACCIONES; Es un clásico que para que los niños coman ingeniemos miles de distracciones de lo más variadas, efectivamente funcionan en muchas ocasiones (a veces ni por esas). Cualquier objeto novedoso que le dejes al niño le distraerá mientras tu le metes cucharadas a toda pastilla. Lo que realmente nos debemos preguntar es si el niño necesita realmente comer cuando dice basta.


CAPRICHOS ESPORÁDICOS; A nadie le amarga un dulce, la comida es un placer de la vida en sí misma, si a tu hijo le pierden los gusanitos, no quiere decir que se los des a diario, pero un día dado es bueno darse una alegría para el cuerpo. La vida hay que disfrutarla y saborearla, lo importante es que a diario su alimentación sea sana y equilibrada, y nunca viene mal un pequeño . ¿No os parece?


VIGILA SU PATRÓN DE APETITO: Es cierto que no todos los días tenemos el mismo apetito, que un día el niño no quiera cenar puede ser perfectamente normal, pero si durante varios días observamos que su manera de comer ha cambiado de manera significativa  puede ser motivo de alerta. Puede que haya algo detrás (a veces una infección de orina, una anemia, el inicio de algún posible virus. Sigue tu instinto de madre, nadie mejor que tu conoce a tu peque, si para ti algo no es normal, seguramente que no lo sea. Ante cualquier patrón raro en la forma de comer en el niño o cualquier duda, acude al pediatra, aunque te llamen pesada).


Así que si tu niño no es de "buen comer" te recomiendo mucha paciencia, perseverancia, tendrás que esforzarte un poquito más, probar con muchos tipos de alimentos y recetas, (imaginación al poder...) Poco a poco irás encontrando sus puntos débiles, irás conociendo sus gustos.
 Confía en el tu niñ@.

¿Vuestros peques qué tal comen? ¿Se os ocurre algún tip más que os haya funcionado?





martes, 28 de abril de 2015

COCINA CON TU PEQUE; deliciosas espinacas a la crema




Ya os he contado en otras ocasiones cuánto nos gusta cocinar juntos en casa, ya me apetecía enseñaros algunas de nuestras tardes de cocina y aquí va. (podéis ver otras de nuestras recetas aquí, aquí y aquí) A Rayito no le hace falta mucho para ponerse “manos en la masa”, le encanta ayudarme, y hay recetas en las que prácticamente hace todo él, guiándole yo, por supuesto. (Tiene 20 meses  y lleva desde los 14 meses haciendo cositas en la cocina)

Hoy hemos hecho una receta de sartén. A veces, pensamos, que si no es algo de horno o sin sartén, los peques no nos pueden ayudar, pero son unos pinches geniales, y aunque, de momento, nos mantenemos lejos de los fuegos, me ayuda a preparar todo y le chifla. 



Hoy os enseño cómo ayudó el domingo a preparar su propia cena.

ESPINACAS A LA CREMA (riquísimas)


  Esta es una buena manera de animar a los peques a comer verdura. Si ellos mismos participan en el proceso estarán más motivados para comerla.

INGREDIENTES PARA UNA RACIÓN:

150 GR DE ESPINACAS
¼ DE PUERRO
1 PUÑADO DE MAÍZ
1 DIENTE DE AJO
1 CHORRITO DE LECHE IDEAL (Al gusto)
QUESO SUAVE PARA RALLAR
1 PIZQUITA DE SAL
1 CUCHARADITA DE ACEITE







     La receta es muy sencilla, picamos el puerro y el ajo finito.










      Lavamos las espinacas y quitamos sus tallos.





   Rehogamos el ajito molido y el puerro.


    Echamos las espinacas a la sartes y añadimos una pizquita de sal






Las espinacas merman mucho. Cuando estén ya prácticamente cocinadas, echamos leche evaporada ideal  (es mucho más ligera que la nata y es ideal para cocinar todo tipo de cremas…etc,  a mi me da mucho juego), una poquita sólo,  hasta que veáis que queda ligada con las espinacas.





Echamos un puñado de maíz y rehogamos todo junto durante 1-2 minutos






Lo servimos en un recipiente apto para horno y rayamos queso por encima (Mejor un queso suave)
Gratinamos en el horno hasta que se dore el queso (5-6 minutos a 180º )









    UNA CENA RÁPIDA, SANA, Y  DELICIOSA





lunes, 16 de febrero de 2015

FAMILIARIZANDO AL PEQUE CON LAS FRUTAS Y LAS VERDURAS




En casa intentamos ofrecer al peque alimentos sanos y variados. Las frutas y verduras son muy importantes en la dieta de cualquier niño y en la de rayito están presentes cada día.
Siempre ha sido un niño "buen comedor", pero tampoco es un super glotón. Es selectivo y come de lo que le gusta y cuando le apetece. Ha comido desde los 6 meses trozos y sólidos, aunque también ha tomado papillas. Normalmente en cada comida come algún puré y algún sólido. En las cenas ya estamos comiendo todo sólido desde hace algunos meses. Cada temporada va comiendo las frutas y verduras propias. En cuanto a frutas, ahora estamos empezando a traer fresas a casa, el melón le rechifla, la manzana también le encanta.
Y en cuanto a las verduras el calabacín en tiritas a la plancha es una de sus cenas favoritas, el brocoli sin embargo no le gusta nada. Algo que tenía claro es que quería que saboreara las frutas y las verduras para sacar su sabor y aprender a distinguir y a establecer sus preferencias (cosa que es dificil con las papillas en las que todo va mezclado).

Por tanto el peque ya está familiarizado en gran parte con frutas y verduras. No obstante para conocer mejor sus propiedades, texturas, formas, a veces trabajamos con ellas de distintas maneras:

INTEGRANDO AL PEQUE CON ACTIVIDADES DE VIDA PRÁCTICA

-Una de las cosas que solemos hacer antes de ofrecerle una fruta es lavarla previamente a conciencia, y  esta es una tarea en la que él participa. Nos ayuda a lavarla. Luego observa como la pelamos. Se la dejo para que la manipule, vea su textura, con cascara y sin ella.






- Otra de las actividades de vida práctica que pueden hacer los peques relacionada con las frutas es ayudarnos a hacer zumo.







-Pueden separar y contar los gajos de una mandarina

-Preparar cestas de frutas como elemento decorativo.

Los niños nos pueden ayudar con cualquier actividad que hagamos en la cocina con frutas y verduras siempre que no sea peligroso, Jose está empezando a cortar ya con ayuda siempre, por supuesto, y con un cuchillo de plástico preparado para cortar frutas o cosas blanditas, pero con el que no se puede cortar. ( A pesar de todo estas herramientas siempre las usa con nuestra ayuda y supervisión.)

TARJETAS

Tenemos unas tarjetas con casi todos los alimentos y su nombre (por detrás está escrito también el nombre en inglés). Estas tarjetas son ideales porque las imagenes son reales,( no es un dibujo), con lo cual es mucho más fácil que las identifique.


Jugamos a clasificar cada fruta y cada verdura con su tarjeta. Si el peque es más mayor, se puede ampliar el juego, separando cada tarjeta  y cada fruta o verdura, por colores, por forma,....




JUGUETES

Uno de los juguetes que a Jose le gusta bastante es su bandejita de alimentos de madera, que contiene frutas y verduras listas para cortar, con su cuchillo y su tabla. De esta manera el niño va practicando para adquirir la destreza de cortar y va familiarizandose con el movimiento que hay que hacer con el cuchillo, para luego aplicarlo en realidad. Pero es una manera de que práctique él sólo sin ningún peligro.



De frutas y verduras hay muchos juguetes en el mercado. Frutitas de madera, puestos para jugar a las tiendas, cocinitas ....

En alguna ocasión ya os he dicho que los juguetes de madera nos gustan mucho, tienen muchas ventajas con respecto a los juguetes de "plástico", sus materiales naturales y su estructura, estimulan a los niños, por sus propiedades, su olor característico, su sonido... además de estimular la creatividad, ya que suelen ser juguetes sencillos...




¿ A vuestros peques le gusta la fruta y la verdura? ¿algún truco para que se familiaricen con ella?





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