viernes, 12 de febrero de 2016

¿CUÁNTOS ALUMNOS HAY, IDEALMENTE, EN UN AULA MONTESSORI? TE SORPRENDERÁS


Algo que sorprende mucho del Método Montessori es la ratio de alumnos por aula. ¿Cuántos niños piensas que habría idealmente en un aula Montessori según la propia María Montessori? ¿10? ¿5? ¿15?

 

María Montessori proponía aulas de, nada más y nada menos, que  40 niños.


Muchos, cuando conocen el dato, se llevan las manos a la cabeza pensando en lo desorbitado de manejar a 40 niños en clase.
Se ha luchado mucho por disminuir la ratio de alumnos en el sistema educativo tradicional, incluso, llegándo a sugerir, según los expertos que lo ideal sería unos 12-15 alumnos por clase, para que recibieran una atención y educación individualizada y personalizada.  Efectivamente en un sistema educativo tradicional sería lo ideal...

Entonces, ¿Cómo se concibe que María Montessori propusiese aulas con 40 alumnos?


Muy sencillo, en un sistema educativo tradicional la disciplina viene impuesta por un adulto, pero según la filosofía Montessori, cada niño marca su propia autodisciplina. El ambiente está preparado para ello.
Los niños son autónomos en su aprendizaje, y no necesitan depender del adulto (al contrario que en el sistema tradicional, donde el profesor es el protagonista absoluto y el niño un mero espectador).

En el sistema tradicional el niño es dependiente del adulto, pero en el Método Montessori el niño aprende de forma autónoma.

En las aulas Montessori son los niños los que eligen qué quieren aprender, durante cuánto rato, y cómo lo quieren aprender. Todo está dispuesto para que NO tengan que pedir ayuda continuamente a un adulto.

Esto permite al guía dedicarse a observar y analizar a los niños.

www.nicholsteam.com


La clave, entonces, está en que los niños no tienen esa dependencia continua del adulto para aprender y desarrollarse. 

Los niños aprenden de manera autónoma, a través del ambiente preparado, y los materiales multisensoriales y autocorrectivos, especialmente pensandos para aislar dificultades, y desarrollar todas las áreas de conocimiento.
Les enseñan y permiten que ellos mismos corrijan sus errores.


Fuente: www.nicholsteam.com


Hay una frase de María Montessori muy significativa al respecto:

"La mayor señal de éxito de un profesor es poder decir; Ahora los niños trabajan como si yo no estuviera".



¿Y por qué 40 niños?


La idea es que haya suficientes niños como para que haya una rotación continua de materiales y actividades.
En las aulas Montessori, exclusivamente, hay un sólo material de cada tipo. Con lo cuál, los materiales van y vienen continuamente de sus estanterías. (Se le enseña al niño a devolver el material a su estantería cuando acabe con él).

Imagínate, ahora, un aula complétamente adaptada, con materiales de aprendizaje dispuestos con un orden escrupoloso y preciso, en la que 40 niños trabajan. Cada uno con un material, durante el tiempo que considera. Si se aburre, a los 10 minutos, puede ir a por otro material.

Este trasiego tan grande, de materiales y actividades, hacen que el aula se convierta en una olla de estímulos en continuo movimiento.
Un niño está trabajando con un material sensorial pero, de repente, ve que su compañero está trabajando con un material de lenguaje, ve cómo lo manipula... Y se interesa en él, incluso se acerca a observarle.
Aprende a esperar su turno pacientemente (recuerda que sólo hay un material de cada), a respetar el trabajo del otro, a observar, a mantener un relativo silencio, para no romper la concentración de los demás.
Ya está. Así, sin más, ha surgido el interés por el lenguaje, de forma natural.

Pero ese movimiento continuo y esa ebullición de estímulos  no sería posible si, sólo,  hubiese 10 niños en el aula.

La guía cuenta con un asistente, para ayudarle con cualquier situación que pueda producirse. Y apuesto a que es una educación mucho más individualizada que la que pueden recibir 20 o 25 niños en un aula tradicional.

La guía hace unas observaciones detalladas de cada niño. Apunta, analiza, saca conclusiones. Y presenta cada material a cada niño de manera INDIVIDUALIZADA, cuando considera que el niño está preparado para ello.
Otros niños pueden observar la presentación, si quieren, sin interrumpir, pero cada niño recibirá su presentación, igualmente, de forma individualizada. La guía se dirige al niño, en concreto, y no a los demás en ese momento.
Cuando acaba la presentación la guía vuelve a colocar el material en su lugar, y es el niño el que decidirá cuándo trabajar con él, y durante cuánto rato.

Con ese número de niños también se pretende reproducir una mini sociedad, para que el niño aprenda a convivir en ella: Ayudando a los pequeños, observando a los mayores, respetando turnos, compartiendo, cooperando...
El entorno y el ambiente, así pues, son propicios para fomentar valores en el niño.

Una de las cosas que más me gustan en el Método Montessori es que todo encaja perfectamente, y una vez  más, esta es la prueba.








¿Qué te parece este dato? ¿Lo conocías? ¿Cuál es el número ideal de niños, en un aula, para ti?




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1 comentario:

  1. Qué curioso!!

    La Escuela Infantil del pipiolillo no es exactamente Montessori, pero sí que siguen muchos principios sin proponérselo. Y una de las cosas es que pequeños y mayores pueden jugar donde y con quien quieran (quiero decir, que se mezclan edades, los bebés (a partir de 5 meses) con los más mayores (3 años). Y funciiona muy bien! Aunque obviamente el ratio niño-profesor es bastante diferente (creo que en el aula del pipiolillo son 18 y tienen 3 profes)

    Feliz día!

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