miércoles, 13 de enero de 2016

12 CLAVES PARA EVITAR CASTIGOS, GRITOS, Y AMENAZAS EN CASA



Los niños son eso, niños... Sus conductas, muchas veces, aunque no lo creamos, son un proceso natural de desarrrollo, pero nosotros nos empeñamos en verlas como algo negativo. Eso es lo primero que tendríamos que evaluar ¿Realmente el niño se está portando mal? ¿O está haciendo lo normal que haría cualquier niño?
Queremos que se comporten como adultos, y no lo son. Son niños.

Te pongo un ejemplo: Un bebé de 9 meses recorre toda la casa gateando; abre y cierra cajones, saca, mete, tira, desordena... Para los padres, ese niño se "está portando mal", pero simplemente está descubriendo, está aprendiendo como se abre un cajón, está descubriendo lo que pasa si saca todos los objetos del mismo... Para el niño es un auténtico aprendizaje, un descubrimiento.
La solución no es regañarle, primero, porque no es capaz de distinguir el bien del mal. La solución sería adaptar la casa, y que el niño pueda moverse en un ambiente seguro en el que explorar, y aprender en la medida de lo posible, y en todo caso, darle las herramientas que le permitan explorar y desarrollar ese interés de sacar cosas.



Esto es sólo un ejemplo aplicado a un bebé, pero si hablamos de niños más mayores nos deberíamos plantear el origen de sus "malas conductas",  antes de actuar.  Deberíamos hacer un examen interno y buscar primero nuestro equilibrio interior, tratar de transmitir lo mejor de nosotros en las relaciones que el niño observa, y nuestra relación padre-madre-hijo.

Una casa en la que, desde que suenan los despertadores,  hay gritos, riñas, amenazas, castigos, y algún azote que otro, al final entra en una espiral de desasosiego, de estres, nerviosismo, malestar interior, no sólo en los hijos, si no, también en los padres, e incluso, en su propia relación de pareja.
Los castigos, gritos, riñas y amenazas a menudo son usadas como un instinto primario, algo que nos sale de dentro, nosotros mismos no nos podemos controlar y acabamos gritando, riñendo...

 

¿Cuál es el efecto de un castigo, grito, riña, o amenaza?


Puede que, en ese momento, corrija la conducta del niño. Tiene un efecto a corto plazo, por eso pensamos, a veces, que es la mejor herramienta, para que el niño adquiera disciplina. Pero a largo plazo, el castigo, los gritos, y amenazas generan una actitud de cierto rechazo, miedo, y adversión hacia quien lo impone, además, el niño actúa bajo el temor,  pero no se le hace entender por qué está mal su comportamiento, con lo cuál probablemente lo volverá  a repetir cuando la persona que castiga o grita no está delante. Los castigos, los gritos... nos alejan de los niños, debilitan nuestro vínculo de unión, empeoran la comunicación, y pueden, incluso, producir un efecto rebote. Algo que te prohiben sin una consecuencia lógica, puede parecer incluso más apetecible a la larga. Lo prohibido siempre llama la atención, sobre todo si no entiendes por qué está prohibido.

CLAVES PARA EVITAR LOS CASTIGOS, GRITOS, Y AMENAZAS


Te dejo algunas claves que nos pueden ayudar a evitar los castigos, riñas, gritos y amenazas.

1- Hay tres preguntas claves que creo que te pueden ayudar mucho cuando un niño se está portando mal. 
 Seguramente encuentres la clave en una de estas preguntas. Muchas veces el origen del "mal comportamiento" del niño, está en nosotros, que llevamos una hora con el móvil y no nos hemos parado a pensar que el niño quiere leer un cuento con mamá, o que puede tener sed, o ganas de correr y canalizar su energía. Observar y tener conexión con el niño es clave.


1-¿Todas sus necesidades están satisfechas?
2-¿Le estoy haciendo el suficiente caso?
3-¿Me estoy comunicando con mi hijo de forma sana? 



2-Tratar de eliminar de nuestra vida todo aquello que nos desequilibra.
Buscar nuestra paz interior. A veces, descargamos nuestro malestar con los demás. Eso es así. Los niños perciben nuestros estados de ánimo, más de lo que imaginamos. Por eso, trata de buscar tu tranquilidad, bienestar y estar bien contigo mism@. Antes de gritar respira... cuenta hasta 3.



3- Aprende a relativizar.
Todo no es motivo de riña, de gritos, o de amenazas.
Ponte en situación; un niño que esta arrastrando una silla... "Como no dejes de mover la silla no vamos al parque".
1º no se va a acabar el mundo por mover una silla.
2º a lo mejor el niño sólo quiere captar tu atención y que le hagas caso, tal vez tenga sueño, o necesite un abrazo...
3º ¿qué tiene que ver mover una silla con ir al parque? Es algo totalmente desproporcionado, que seguramente no se va a cumplir, y que no representa ningún aprendizaje lógico de su acción.... Conclusión; quizá deje de mover la silla en ese momento, pero no habrá aprendido nada.
Y qué tal si eso lo sustituimos por "¿Has pensado que quizá estés molestando con ese ruido a otras personas? Seguramente te lo agradecerán si dejas de mover esa silla que hace un ruido muy molesto".  


4- Límites claros, pocos, y concretos.
Probablemente sea más producente hacer una pequeña reunión familiar para poner 4 o 5 normas claras en casa, y explicar sus consecuencias lógicas, que estar todo el día con el grito en la boca con cientos de límites por todos lados que no nos dejan  vivir, ni al niño, ni a nosotros.

5- Distraer, cambiar de ambiente.
Si vemos que el peque se está poniéndo cargante, y que aquello va a acabar en catástrofe, puede que sea mejor tratar de evitar situaciones delicadas. Salir a la calle, cambiar de aires, y evitar la "explosión" que seguramente acabará en gritos, amenazas... Más vale prevenir.

6- Consecuencias lógicas de sus actos.
Cuando el niño es lo suficiente maduro como para entender una razonamiento sencillo podemos explicarles las consecuencias lógicas de sus actos y lo que provocan con ellos. Por ejemplo; "Si no me ayudas a recoger tendré que dedicar mi tiempo a recoger yo sóla, y no podré jugar contigo".  




7- Se coherente con tus palabras.

 En el caso anterior; Si le acabamos de decir al niño que no vamos a tener tiempo de jugar con él si no nos ayuda, lo que no podemos hacer es "donde dije digo, digo Diego". "Total la cena puede esperar; voy a jugar un ratito con él".  Se trata de que aprenda que sus actos tienen unas consecuencias lógicas, y que aprenda por sí mismo qué consecuencias generan sus acciones, viviéndolo. Si nosotros mismos lo desvirtuamos, estamos desvirtuando ese aprendizaje.


8- Ofrécele alternativas, pregúntale, trata de captar su atención, y de conectar con el niño.
Y vuelvo con el caso del punto 6. El niño no quiere recoger sus juguetes. Te propongo que en lugar de decirle "Si no recoges mañana, no vamos a casa de tus abuelos" (que mañana es que ya ni se acuerda el niño), puedes sustituirlo por "¿Te apetece que recojamos juntos y te ayude mamá? ¿Qué tal si metemos estas fichas en este cubo?"  Se trata de ofrecer alternativas, de transformar algo aparentemente poco apetecible, en algo que le puede incluso motivar, todo depende de cómo se lo planteemos. Las preguntas ayudan a captar su atención, mirarle a los ojos, ponernos a su altura.


9- Evita las prisas, y los agobios.
 Las prisas no son buenas. Muchas veces son las que nos generan las situaciones de tensión. Porque el niño no se quiere vestir y nos tenemos que ir, porque tarda mucho en desayunar y nos ponemos nerviosos. Tomate las cosas con más tranquilidad. Quizá, te merezca la pena planificar, levantarte antes para no tener prisas, o tomarte las cosas con más calma.

10- Actitud firme, tranquila, y sosegada.
Cuando el niño verdaderamente traspasa los límites de respeto, o límites que comprometen su seguridad, lo primero evidentemente es evitarlo físicamente, y a continuación tomar una actitud firme, con frases muy claras y concisas... Evita alterarte y contagiarte, a veces funciona mejor susurrar a un niño y tratar de captar su atención que dar gritos  y alterar, todavía más, al niño.


11- Valida sus sentimientos y empatiza con el niño. Valida sus sentimientos y ponles nombre, le ayudarás a expresarse, y a canalizar sus emociones. Que el niño se sienta comprendido mejorará vuestro vínculo y será un gran apoyo emocional para él.  Por ejemplo; "¿Estas dando patadas porque te sientes enfadado? A veces yo también me enfado pero las cosas no tienen por qué pagar nuestro enfado, ¿No crees?"

12- Dedica tiempo de calidad a tus hijos.
 En serio, los malos comportamientos, en un gran porcentaje de ocasiones, vienen como consecuencia de una necesidad no cubierta (hazte las preguntas del punto número 1).  ¡Haz la prueba!, trata de dedicar un día completamente a tu hijo;  Haced cosas juntos, deja que te ayude, que esté motivado, fomenta su autoestima dejando que realice algunas tareas de casa. Verás una actitud mucho más dócil por parte del niño. Seguro que notarás un gran cambio.



 

UNA ÚLTIMA REFLEXIÓN PERSONAL: 

Como se suele decir; "consejos vendo, que para mí no tengo", esta es la teoría pero no siempre sabemos llevarlo a la práctica, y me incluyo.  En cualquier caso creo que es cuestión de ir cambiando el chip, y entrenar mucho.
Hace unas semanas, cuando empecé con el proyecto artesanal de los Calendarios anuales Waldorf-Montessori, hasta que me organicé, tuve que dedicar muchas horas al proyecto, y de verdad, que esos días fueron de locura. El niño estaba especialmente irritado, me tenía desesperada, ibamos de rabieta en rabieta....¡Y sí!, me hice las 3 preguntas, y, efectivamente, encontré las respuestas. Lo solucioné reorganizándome, sacando horas de trabajo nocturno, cuando él duerme de noche, o cuando él duerme la siesta. ¡No es fácil!, pero al final hay que poner las cosas en una balanza y priorizar.


Todo el mundo puede gritar en un momento dado, tener un mal día, y acabar perdiendo los nervios. Somos humanos. Hay situaciones que se nos escapan, a veces, de las manos, y que no controlamos como nos gustaría. Somos madres, y eso implica llevar siempre dentro un sentimiento de culpabilidad.
Trata de tener una relación sana con tus hijos, y cuando no lo consigas, disculparos con ellos cuando todo pase (No lo merecen menos que un adulto, y con ello le das un valioso ejemplo). Somos humanos. Los niños y los padres, todos cometemos errores en el día a día, y en las relaciones personales.


 Los niños acusan TODO, absorben TODO, y tienen unas necesidades afectivas, que a veces no sabemos ver.


Te dejo una par de citas y reflexiones sobre los gritos que me han hecho pensar:


Todos los hombres que no tienen nada importante que decir hablan a gritos
Enrique Jardiel Poncela


Por tus gritos tan fuertes, no puedo escuchar lo que estás diciendo
Ralph Waldo Emerson





¿Y tu como evitas los gritos, castigos y amenazas en casa? ¿Se te ocurre alguna clave más? Entre todos enriquecemos con los comentarios

 

Si quieres saber más sobre el día a día con mi peque puedes seguirme en facebook, twitter y pinterest




29 comentarios:

  1. es un artículo muy interesante, estoy en esa faceta de madre que grita aveces todos los días y ya no se ni porque, mi niña tiene 2 años recien cumplidos y todos los días es un tira y afloja, intento respirar y tenemos momentos buenos, mejores y algunos francamente malo jajajaja, lo que si he notado que a algunas cosas les damos mas importancia de la que realmente tiene y nos estresamos y que les pedimos que nos respondan como si tuvieran nuestras edad y no es lógico. En fin, cada día aprendemos las dos algo nuevo.

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  2. En casa cuando nis enfadamos, lo primero que hacemos es abrazarnos para tranquilizarnos. Una vez que estamos más tranquilos (seamos adultos o niños) empieza la fase de hablar, negociar, distraer o lo que toque según el momento como tu bien has comentado. Lo más importante es saber que en el 90% de los casos los gritos se deben a nuestra situación personal (prisas, trabajo, un mal día...) más que por el motivo en sí (si lo pensamos en frío, ante el mismo acto de nuestro hijo otro día no reaccionamos igual y eso es difícil de entender por el niño), así que aunque es difícil, lo que debemos intentar es desestresar y sacar fuera todo lo malo: gritando al aire en la naturaleza, golpeando sacos de boxeo, corriendo, meditando o realizando ejercicios de respiración... Cada uno lo que mejor le vaya. Si rebajamos nuestro nivel de "calentamiento" el volcan tardará más en estallar no?

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  3. En casa cuando nis enfadamos, lo primero que hacemos es abrazarnos para tranquilizarnos. Una vez que estamos más tranquilos (seamos adultos o niños) empieza la fase de hablar, negociar, distraer o lo que toque según el momento como tu bien has comentado. Lo más importante es saber que en el 90% de los casos los gritos se deben a nuestra situación personal (prisas, trabajo, un mal día...) más que por el motivo en sí (si lo pensamos en frío, ante el mismo acto de nuestro hijo otro día no reaccionamos igual y eso es difícil de entender por el niño), así que aunque es difícil, lo que debemos intentar es desestresar y sacar fuera todo lo malo: gritando al aire en la naturaleza, golpeando sacos de boxeo, corriendo, meditando o realizando ejercicios de respiración... Cada uno lo que mejor le vaya. Si rebajamos nuestro nivel de "calentamiento" el volcan tardará más en estallar no?

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  4. Como Siempre un 10 Marta!!! Fantástico artículo!!! Gracias.
    Mar

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  5. Como Siempre un 10 Marta!!! Fantástico artículo!!! Gracias.
    Mar

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  6. Muy buen artículo Marta! Y muy buenos tips.
    Añadiría la mesa de la paz como herramienta, porque también nos puede ayudar a los adultos... Por qué no? Además así los niños verían que "predicamos con el ejemplo". A mí la idea me encanta y pienso ponerla en práctica en cuanto vea que el pipiolillo está preparado.

    Por mi parte intento poner en práctica todo lo que dices aquí y me siento bastante satisfecha aunque todavía puedo mejorar... ;)

    Feliz día!!!

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  7. Muy buen artículo Marta! Y muy buenos tips.
    Añadiría la mesa de la paz como herramienta, porque también nos puede ayudar a los adultos... Por qué no? Además así los niños verían que "predicamos con el ejemplo". A mí la idea me encanta y pienso ponerla en práctica en cuanto vea que el pipiolillo está preparado.

    Por mi parte intento poner en práctica todo lo que dices aquí y me siento bastante satisfecha aunque todavía puedo mejorar... ;)

    Feliz día!!!

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  8. Hola Marta. Me encanta tu blog y le saco mucho provecho pero en este post no estoy totalmente de acuerdo contigo. Te explico. Yo soy profesora y niña de un niño de 5 años y una niña de 2 años. Pues bien, siempre les hemos educado en el respeto intentando hablar con ellos y explicarles las cosas, con educación, sin gritos, sin pegar y quiero decirte que no me funciona. Mi hijo grita, no hace caso de nada, siempre quiere hacer lo que él dice, es muy activo, juega con su hermana pero también la molesta y le pega. Nosotros siempre intentamos no perder los nervios y contestar a esas preguntas que dices: tiene sus necesidades cubiertas? si, le estoy haciendo todo el caso que necesita? si, le trato de una forma sana? si. Entonces porqué no funciona? supongo que cada niño tiene su temperamento hay niños que son más dóciles que otros y a nosotros nos ha tocado el indomable.
    A veces me lo tomo con sentido del humor pero otras veces no puedo más y me derrumbo. No sé como llevarlo. Creo que las conversaciones que tengo con él no sirven de nada. En fin supongo que en el futuro todo lo que estoy haciendo tendrá sus frutos.
    Mil gracias

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    1. A mí me pasaba lo mismo y era que le explicaba demasiado con palabras y No con hechos. Cuando lo veas que hace algo mal ignóralo y no le hagas caso, si está tirando cosas apartadas que no las coja, si pega o molesta le das la espalda y sigue con la rabieta hay que cambiar de escenario, como ir a dar un paseo, apagar la tele, jugar en una habitación. Recuerda que si el niño está insoportable es porque no lo estamos haciendo bien y hay que buscar alternativas. El desorden de juguetes y la tele hacen al niño más revoltoso

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    2. Yo me siento identificada con Noemí.Intento seguir los pasos que comentáis y aun así mi niño de 4 años me vuelve absolutamente loca, es muy activo y travieso. que hacer cuando el niño sabe que está haciendo mal y aun así sigue repitiendolo y riéndose? o por ejemplo salimos de casa a dar un paseo y empieza a portarse mal no fatal, sale corriendo soltandose de la mano corriendo peligro de que le pille un coche, montando rabietas delante de kioskos..etc. que hago? regreso a casa? me ha pasado muchas veces y es terrible, sientes una impotencia, no sabes que hacer, todo el mundo te mira, que ya se que no es lo más importante pero no se manejar la situación . es desesperante. gracias

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    3. Yo entiendo, soy mama de un niño de 2 años, su carácter es bastante fuerte y las cosas las quiere hacer como el dice, es muy independiente, eso es bueno, pero, hasta cierto punto, en algún momento necesito que se deje apoyar por mi y el no me da chance y se molesta cuando no puede hacer las cosas y es cuando empieza a tirar todo y a gritarle a quien se le ponga enfrente.
      Lo que hago cuando se pone irritante es ignorarlo, irme del lugar y quitar lo que ha tirado. Luego el regresa a mi mas tranquilo después que ha desahogado y ya hay chance de hablar con el y explicarle las cosas. Su padre me dice que soy muy grosera, pero, cuando se pone así no se puede hablar con el. Esto a mi me ha funcionado, cada quien conoce a su hijo y como mama sabe la técnica que debe utilizarse.
      Gracias por compartir algo tan útil para los padres
      saludes!

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  9. Gracias por este espacio! Personalmente como mama de una peque de 4 añitos, puedo decir que aprendemos juntas día a día esta experiencia de crecer y compartir su infancia es lo más maravilloso. Es terriblemente agotador la "buena crianza" a mi parecer de un niño pero reconfortante es más aún, ver los frutos del esfuerzo en nuestros hijos. Ella lo vale todos los días!
    Aplico cada uno de tus consejos a diario y el tiempo que paso con ella no lo cambio por nada..con amor todo se puede! Saludos desde argentina!!

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  10. Gracias por este espacio! Personalmente como mama de una peque de 4 añitos, puedo decir que aprendemos juntas día a día esta experiencia de crecer y compartir su infancia es lo más maravilloso. Es terriblemente agotador la "buena crianza" a mi parecer de un niño pero reconfortante es más aún, ver los frutos del esfuerzo en nuestros hijos. Ella lo vale todos los días!
    Aplico cada uno de tus consejos a diario y el tiempo que paso con ella no lo cambio por nada..con amor todo se puede! Saludos desde argentina!!

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  11. El artículo me parece bastante completo e interesante. Sólo tengo una pregunta. ¿Qué crees que se deba de hacer cuando las rabietas se presenten en bebés pequeños que todavía no poseen las habilidades para comprender las explicaciones de sus actos? Es decir, cuando que entienden las consecuencias en el sentido de vivencias. Sin embargo, aún no poseen la capacidad cognitiva del razonamiento lógico. ¿Qué se debe de hacer en estos casos?
    Tengo un bebé de 1 año y medio y trato seguir todas estas recomendaciones a diario, pero no puedo explicarle de manera lógica las consecuencias de sus actos. Normalmente trato de distraerlo cuando tiene estas rabietas, tratando de jugar con él a algo, o dándole un objeto nuevo para que lo conozca. Mi esposo dice que esto está mal porque el bebé podría relacionar estos comportamientos de mi parte como premios por sus rabietas.
    ¿Qué piensa usted?

    Gracias y saludos desde Nuevo León, México.

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    1. Yo diría que aunque creas que no entienda, le expliques igual. Con lenguaje adaptado, comprensible, pero siempre intentar explicar el por que algo no se puede hacer. Eso trae varias ventajas: 1) empiezas por reflexionar por que no le estás dando lo que quiere, y a veces en eso nos damos cuenta de que no hay buenos motivos y sí puede tenerlo o hacerlo. 2) aunque quizás no entienda el 100% de lo que expliquemos, el niño Si entiende que hay un motivo para el no, no se trata de un capricho del padre ni de un autoritarismo. 3) aunque no lo creas, entienden mucho más de lo que pensamos. Mi hija tiene 20 meses y le explico todo, y a veces la veo reproducir las normas que yo impuse a otras personas (o incluso a mi misma, si no las estoy cumpliendo) y con su lenguaje rudimentario ella también explica por Que no. Ejemplo, le digo que no se suba a la escalera porque se puede caer, y si me ve subir a mi me dice: mamá, no! BAM! O le digo que no coma cosas del suelo porque esta sucio y le va a doler la panza, y luego le grita a los perros y pajaritos en la plaza, babau no! Sucio!

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    2. Yo diría que aunque creas que no entienda, le expliques igual. Con lenguaje adaptado, comprensible, pero siempre intentar explicar el por que algo no se puede hacer. Eso trae varias ventajas: 1) empiezas por reflexionar por que no le estás dando lo que quiere, y a veces en eso nos damos cuenta de que no hay buenos motivos y sí puede tenerlo o hacerlo. 2) aunque quizás no entienda el 100% de lo que expliquemos, el niño Si entiende que hay un motivo para el no, no se trata de un capricho del padre ni de un autoritarismo. 3) aunque no lo creas, entienden mucho más de lo que pensamos. Mi hija tiene 20 meses y le explico todo, y a veces la veo reproducir las normas que yo impuse a otras personas (o incluso a mi misma, si no las estoy cumpliendo) y con su lenguaje rudimentario ella también explica por Que no. Ejemplo, le digo que no se suba a la escalera porque se puede caer, y si me ve subir a mi me dice: mamá, no! BAM! O le digo que no coma cosas del suelo porque esta sucio y le va a doler la panza, y luego le grita a los perros y pajaritos en la plaza, babau no! Sucio!

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  12. Muy muy interesante tu post y tu forma de desarrollar el tema (un poquito peliagudo pero muy muchito importante para nosotros los padres dehoy en día). Me has ayudado a abrir los ojos en muchos puntos. Ahora lo difícil y lo necesario es ponerlo en practica en el día a día. A por ello!
    Y cuenta con mi voto para los premios de 20minutos...ahora lo hago.

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  13. Muy muy interesante tu post y tu forma de desarrollar el tema (un poquito peliagudo pero muy muchito importante para nosotros los padres dehoy en día). Me has ayudado a abrir los ojos en muchos puntos. Ahora lo difícil y lo necesario es ponerlo en practica en el día a día. A por ello!
    Y cuenta con mi voto para los premios de 20minutos...ahora lo hago.

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  14. Todo muy razonable aunque mucha gente no lo lleva a la práctica. Mi hija tiene 11 años ya, y cuanto más crecen, más tienes que razonar con ellos. Pero muchas de las cosas que dices, también son aplicables a esta edad. Sobretodo la de no perder los nervios y no gritarles. Si alguna vez me pasa, le pido perdón inmediatamente.

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  15. Al leerlo se ve fácil, pero a mi en verdad me cuesta mucho razonar con mi hija de 3 años y es que tenemos un problema puntual, a veces no quiere comer la dejo total cuando en verdad quiera comer me lo va a.pedir en reemplazo le doy frutitas y cereal pero lo que en verdad me molesta es que se orine en la ropa no totalmente se aguanta se aguanta y se moja le digo que la acompaño que la ayudo y aun así no va entonces me molesto, le saque los pañales hace un año y estos últimos 3 meses me ha salido con esto,estoy a u mes de mi segunda hija y pasamos muchos malos ratos por esto.

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  16. Al leerlo se ve fácil, pero a mi en verdad me cuesta mucho razonar con mi hija de 3 años y es que tenemos un problema puntual, a veces no quiere comer la dejo total cuando en verdad quiera comer me lo va a.pedir en reemplazo le doy frutitas y cereal pero lo que en verdad me molesta es que se orine en la ropa no totalmente se aguanta se aguanta y se moja le digo que la acompaño que la ayudo y aun así no va entonces me molesto, le saque los pañales hace un año y estos últimos 3 meses me ha salido con esto,estoy a u mes de mi segunda hija y pasamos muchos malos ratos por esto.

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    1. Quizás la presionaste para quitarle el pañal y no está aún madura, adaptate a su maduración el aprendizaje llega solo

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    2. Cuidado con ese tema, mi hija cogió la costumbre de aguantar el pis y ahora tiene problemas con los riñones

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    3. A veces hacen un retroceso con el control de esfínteres cuando va a nacer un hermanito. Es normal que eso suceda. Lo importante es que vos pongas el énfasis en que no vas a dejar de amarla para amar a otro. Sino que "tu corazón se agranda" y ahora va a amar a otra persona también. Que no la vas a reemplazar... tal vez podrías probar de preguntarle vos, si quiere ir al baño, mientras juega, o en diferentes momentos, aunque no de señales de querer ir.... Eso puede ayudarla. "Necesitar pañal" es señal de que aún te necesita. Se niegan a crecer.
      Con respecto a la comida, fui una niña que no comía nada. No es que fuese mala. Sólo no tenía hambre en el momento en que me daban. Mi mamá me regañaba hasta que desistia. Yo sólo lloraba. Luego, al darme hambre, yo le pedía pan y leche. A veces me consentia. Otras, me guardaba mi plato de comida y me lo calentaba cuando yo le manifestaba mis ganas de comer.... como verás no fue el fin del mundo. Hoy tengo 30 años. Jiji creo que sería bueno que trates de razonar con ella en el momento de la comida. A veces es mejor comer colaciones pequeñas pero sanas en diferentes momentos del día y no un abundante plato todo junto.

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  17. Increíble post de verdad! Creo que es para imprimirlo y tenerlo de referencia todo el tiempo. Como bien dices, a veces no es fácil, porque además vivimos en un mundo donde los horarios nos matan y nos hacen estresarnos nosotros y los nuestros. Para mí son una de las causas que provoca situaciones difíciles de controlar por todos. Como bien dices, a lo mejor hay que tomarse un poco más de tiempo del necesario para que todo se haga con más calma y a un ritmo que ellos puedan entender y participar. Besotes!

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  18. Uno de los.que mee. Encanta no dejes que la palloma conduzca el autobus...es uno de mis favoritos...no te rias pep y choco encuentra una mama....son muy buenoss....

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  19. Digamos que lo que funciona es involucrarte en su mundo infantil, razonar desde su perspectiva haciéndole ver la tuya, la única receta efectiva es paciencia y comprensión infinita en las etapas de su maduración emocional. A mi hija de dos años y medio le cuesta aceptar la hora de dormir, mediante cuentos y dejarla deambular con sus juguetes comienza la fase de relajación, es lenta pero no existe tensión finalmente se duerme, lo mismo con otras cosas. Hay que adaptarse al niño y sino podemos, comprensión.

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  20. hola marta! bueno escribo para ver si con varias opiniones puedo seguir haciendo las cosas lo mejor que puedo o eso intento. mi pequeño tiene un retraso en el lenguaje, después de ,ucho investigar hablar llevarlo a especialistas etc... y tener la suerte de que trabajo en un centro con personas con discapcidad por lo tanto en plan a la hora de logopedias me ha resultado más fácil que a otras personas. Estoy convencida que todo se trata de un bloqueo emocional el cual me han dicho que puede ser es una lucha constante porque a la minima ya es porque probablemente tenga algo porque fulanito dice que es un trastorno etc... me gusta mucho tu filosofía e intento llevarla a cabo todo lo que puedo, el niño el único problema que tiene que le falta desarrollar un lenguaje fluido intención de comunicación la tiene se relaciona etc... su evolución es bastante rápida y favorable a parte de ser un niño muy bueno y noble, después de todo esto escribo debido a que por parte de la familia de mi pareja hay mucha exigencia mucha comparación no le dejan ni respirar que sucede que esto crea rabietas las cuales muchas veces a pesar de hacer todo lo posible no sabemos como calmarlas, yo comprendo que el se tiene que sentir fustrado porque no sabe expresar bien el porqué de su enfado también comprendo que reclama mucho a su padre y su forma de llamarle la atencion es con rabietas entonces yo le puedo preguntar porque estás enfadado, o estás enfadado? eso hace que crezca más la rabieta he decidido dejarlo que siga con su enfado que llegue hasta arriba y que baje sólo. esto resultaba y luego se sentía mal por lo ocurrido. pero lleva tres díaas que esas rabietas duran más tiempo y es luchar contraccorriente por todo por familia pareja yo misma y no se que hacer ante esto. el niño tiene tres años es de finales de octubre y a pesar de todo lo que llevamos vivido es un niño feliz y sano no me he rendido nunca aunque he tenido que luchar contra titanes pero es cierto que de vez en cuando se está de capa caída. después de este largo testamento gracias.

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  21. Digamos que lo que funciona es involucrarte en su mundo infantil, razonar desde su perspectiva haciéndole ver la tuya, la única receta efectiva es paciencia y comprensión infinita en las etapas de su maduración emocional. A mi hija de dos años y medio le cuesta aceptar la hora de dormir, mediante cuentos y dejarla deambular con sus juguetes comienza la fase de relajación, es lenta pero no existe tensión finalmente se duerme, lo mismo con otras cosas. Hay que adaptarse al niño y sino podemos, comprensión.

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