domingo, 31 de enero de 2016

DEJAR DE DECIR "MUY BIEN": razones, y ejemplos prácticos para evitar premios y chantajes



Creo en una educación sin premios, ni castigos.Ya te hablé en el blog de algunas ideas y mótivos para evitar castigos, gritos y amenazas en casa (puedes leer aquí), y me faltaba esta segunda parte: Por qué y cómo evitar todo tipo de premios y chantajes. Así que allá vamos, ¿Estás list@?:

Las madres somos la pera marinera, (y las abuelas ya ni te cuento). Cuando el niño tira su pañal a la basura por primera vez, montamos una fiesta en toda regla. Vamos, que sólo nos falta el gorro de cumpleaños, y las serpentinas... Porque la música sí la ponemos "¡Mi niño es un campeón! ¡Mi niño es un campeón!". Esto, con frecuencia, viene acompañado con un pequeño bailecito...

¡Somos mucho!, me incluyo. Y es que, tenemos tal pasión de madres, que se nos va la pinza mucho, ¡pero mucho!, y ¡Ojo!, que perdemos cualquier sentido del ridículo; Que si se produce alguna pequeña hazaña del niño/a  por la calle, te puedes ver en cualquier lugar abarrotado, en plena hora punta, haciéndo un bailecito de los tuyos, y es que ¡ni te inmutas!

Las madres perdemos la vergüenza por nuestros hijos, eso es así.

Miremos la situación con objetividad. Que sí. Que nuestros niños son unos campeones, y lo sabemos, pero no hace falta que se lo estamos recalcando, y haciéndo fiestas toooodo el día.
Dejemos que valoren su esfuerzo.




Y no sólo eso, también somos unas impacientes insoportables...(Queremos que nuestros hijos se porten como adultos, y sean los primeros en hacerlo todo; en cuánto tarda un mes más en andar que el niño de la vecina, ya entramos en el grupo de facebook de turno; "¡¡¡Ayuda!!! mi niño tiene trece meses y no camina todavía ¿Qué puedo hacer?").

Somos tan impacientes, que intentamos forzar las conductas "positivas" del niño, desnaturalizamos su proceso evolutivo, no le dejamos que aprenda por sí mismo, que razone, que aprenda a pensar, a ver las consecuencias de sus actos.

¡Que levante la mano quien no le haya dicho alguna vez a su hijo.... "Venga, si te acabas rápido la comida, luego salimos al parque"  Hay muchas variantes " Si recoges los juguetes, vamos a jugar con los primos".
 
Y bueno, ya lo de los cuadros en la pared con las pegatinas con caras tristes y contentas, en función de cómo se porte el niño, ya es mucho. ¡Estamos etiquetando cada una de sus conductas!.






¿POR QUÉ EVITAR DECIR "MUY BIEN", PREMIOS, Y CHANTAJES EN CASA?




  • Porque estamos induciendo a los niños a buscar nuestra aprobación en cada paso que dan.
  • Porque impedimos a los niños pensar y razonar por sí mismos.
  • Porque dejan de valorar el esfuerzo, y pasan a valorar el premio.
  • Porque creamos personas dependientes, y adictas en cierto modo a los halagos.
  • Porque impedimos a los niños ver por sí mismos la grandeza en sí misma de sus logros y conductas positivas.
  • Porque interrumpimos la evolución y desarrollo natural del niño.
  • Porque les desconcentramos de su tarea.
  • Y la más importante; porque somos muuuuy pesados  ;)



ALTERNATIVAS AL MUY BIEN


Lo del "muy bien" es complicado. Aunque te lo propongas te sale sólo. Escupes "muy bien" en cada frase. y te quedas tan ancha. Es una especie de tic en el vocabulario, que se nos implanta a las madres, nada más nacer nuestro hijo. Es increíble la cantidad de "muy bien" que podemos llegar a decir al día.

No soy de extremos. Tampoco hay que estar nerviosos, y pendientes de que no se te escape ni un "muy bien"  todo debería ser natural; "¡Vaya! He dicho muy bien, voy a entorpecer el desarrollo de mi hijo".

Hay situaciones que realmente son un auténtico avance y logro para el niño, y no pasa nada por elogiarle y decirle MUY BIEN. A nadie le amarga un dulce.
Imagínate que consigues un premio importante, y nadie te da la enhorabuena, sería un poco chasco ¿Verdad? Lo importante es no estar toooodo el santo día con el "muy bien", para no crear niños dependientes de nuestros halagos y alabanzas.

Ponte en situación: El niño está en la playa haciendo un castillo, cava el agujero "muy bien cariño fenomenal", pone arena en el cubo "muy bieeennnn", hace una montaña "muy bieeennn". Consigue el castillo "muy bieeenn, muy bieeen", esto ya lleva bailecito de regalo y todo.
Aisss... somos pesados, es así. Les interrumpimos, no les dejamos actuar libres, y ver hasta dónde pueden llegar por sí mismos, les condicionamos todo el tiempo, les manipulamos.





Si no decimos MUY BIEN ¿Qué decimos? Aquí tienes algunos ejemplos prácticos para sustituirlo


(¡Ojo! no vale hacer trampas; genial, estupendo, fenomenal, chupi, y demás... es lo mismo que "muy bien"... jejeje):


-NADA: El silencio a veces es muy valioso, deja que el niño acabe su tarea, no le interrumpas. Ponte un esparadrapo, ¡¡¡¡shhhhhh!!!

-SONRÍE: Hay veces que el niño no busca un "MUY BIEN", ni una aprobación, pero sí un gesto cómplice, una sonrisa tranquila, sin hablar, sin decir nada más, le ayuda a saber que estamos ahí, que todo va bien.

-DESCRIBIMOS LO QUE VEMOS: Por ejemplo; "veo que has hecho pis en el orinal", "veo que has recogido todos los juguetes".

-LO CONSEGUISTE: Puedes empezar describiendo lo que ves, o decirlo, sin más. Sobre todo viene bien para evoluciones del niño. Has hecho pipi por primera vez en el orinal ¡LO CONSEGUISTE!

-PREGUNTAMOS CÓMO SE SIENTE: Te has puesto tu sólito el pantalón ¿estás contento? ¿Cómo te sientes?  Estás sonriendo ¿Por qué?

-GRACIAS: Cuando los niños hacen algo por nosotros, se lo agradecemos. Sólo se usa en este caso, no podemos utilizar gracias para todo, porque entonces lo convertimos en un "muy bien" encubierto (No vale; gracias por recoger los juguetes). "Me has traído una mantita ¡Gracias!"

-HABLAMOS SOBRE SU ESFUERZO: "Has dedicado un rato a recoger, y ahora todo está en orden." te has esforzado, ¿verdad?. Has puesto mucho empeño en exprimir este limón ¿Verdad?, has estado muy concentrado limpiando ¿A que sí?

-LE PREGUNTAMOS SOBRE SU ACCIÓN (sobre todo para situaciones en las que el niño acaba un trabajo concreto): "¿De qué color es la torre que has hecho? ¿Por qué decidiste poner esa pieza ahí abajo?  ¿Cómo se te ocurrió esta idea?  ¿Qué ha sido lo más difícil? ¿ Y lo más fácil?  ¿Cómo has aprendido esto? ¿Me enseñas a mi?  ¿Como has mezclado estos ingredientes? "

-LE HABLAMOS DE SUS PROGRESOS: ¿Te das cuenta? Antes no podías ponerte tu sólito los zapatos, y ahora sí 

-TRATAR DE  QUE SE CENTRE EN SU LOGRO (Esto son coletillas que te van a ayudar mucho): ¡Fijate!, ¡Mira!, ¿Te das cuenta?, ¿Has visto?, ¿Te has fijado?, ¿lo has notado?, ¡Vaya!





Si te das cuenta, en casi todas las alternativas al "muy bien", pedimos la interacción del niño; a través de preguntas, o con llamadas de atención. Se trata de que nos responda, que analice, que reflexione. Se trata de ayudarle a razonar, y a valorar sus actos, y logros.




 CHANTAJES Y PREMIOS


Los "MUY BIEN" son premios verbales, pero también jugamos con premios de otro tipo, que producen las mismas consecuencias, incluso más evidentes, que el "muy bien".




"Si te portas bien, luego te compro un helado".  "Si recoges, te pongo los dibujos". "Si le das un beso a tu abuela, te da un dinero...." 
En fin, cientos de chantajes que les hacemos a diario, que automatizan sus conductas, que les impiden valorar su esfuerzo, que hacen a los niños materialistas, egoístas, incluso.
Dejan de valorar sus logros para valorar los premios verbales, o lo que es peor, materiales.
¿Y si no hay premio? Pues es evidente, no hay esfuerzo. Así que entramos en una espiral de la que es difícil salir.

¿Qué hago para mi hijo me obedezca y me haga caso, si no puedo usar premios, ni chantajes?


-Háblale de las consecuencias naturales de sus actos: Hay una delgada línea entre consecuencia natural y castigo o premio, no siempre es fácil encontrar el equilibrio. Es fácil enmascarar castigos o premios en consecuencias naturales. Os hablaré de ello en otro post.
Por ejemplo; ¿Cuál es la consecuencia natural de no recoger los juguetes? Si te supone a tí, recoger durante media hora, y no poder dedicar tiempo a leer un cuento porque luego os tenéis que ir, esa sería la consecuencia natural. El tema es cuando, después, no hay nada que hacer, y el cuento no se lee como castigo. Es una delgada línea, y es fácil cruzarla.
-Deja que se equivoque: Es la mejor manera que tenemos de aprender, siempre que sus actos no supongan peligro, o falta de respeto, deja que se equivoque, que corrija por sí mismo. Es la mejor manera de aprender algo. ¿No crees? 
- Valora el esfuerzo, no el resultado: Si el niño se ha esforzado mucho en recoger, pero las cosas no han quedado bien recogidas, hay que valorar ese esfuerzo. Recalcarlo, háblale de que ves cómo se has esforzado. No le hables de su error. Es mejor que recojas de nuevo cuándo él no te vea, y al día siguiente recojas con él para que se fije cómo lo haces tu.
-Motívale y facilita su autonomía:  Que el niño se sienta útil en casa, en su entorno, en su vida diaria es importante, la actitud que tenemos frente a las cosas, condiciona nuestra predisposición, nuestro estado de ánimo.



UNA REFLEXIÓN FINAL...



Tenemos que tener paciencia, dar tiempo al tiempo. Muchos de esos sobornos y chantajes se producen porque queremos ir rápido, no tenemos paciencia.
Si dedicas tiempo a tu hijo, y le mantienes motivado, si el niño se siente atendido, seguro que empiezas a ver conductas más dóciles. ¡De verdad! ¡Funciona!  

Es complicado poner todas estas pautas en marcha, pero a medida que vas entrenando, lo vas haciendo de forma más natural. Es cuestión de intentar practicar, y cambiar el chip. Al principio te va a costar, pero si te mentalizas, poco a poco, irás viendo como lo consigues.

 

 

Los resultados de este esfuerzo, en tu hijo, no los vas a ver de hoy para mañana, el resultado será una semillita que germinará a lo largo de los años. PERO MERECERÁ LA PENA

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21 comentarios:

  1. Hola!
    Es la primera vez que escribo y lo hago con un elogio jajaja y una duda: el elogio: me encanta tu blog. Bueno. No es un elogio, es un hecho.
    La duda: yo trató de relacionarme con mi hijo de un año en esos términos. Me cuesta, porque sin v coletillas muy arraigadas, pero poco a poco lo voy consiguiendo. Mi problema son los otros. Sus tíos y abuelos, como primer niño de la familia que es, lo tienen en un permanente elogio. Elogian hasta la cosa más nimia. Y me miran como si fuera un perro verde cuando les digo que no lo hagan... En realidad, todo lo que hago con mi hijo les parece marciano... Es importante que ellos tampoco lo elogien o en realidad lo importante es que no lo hagamos sus padres?
    Muchas gracias!

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    1. No puedes cambiar la mentalidad de tooodo el mundo. Es difícil dar consejos, sin estar en tu piel, creo que tu eres la que tienes que valorar cuánto tiempo pasa tu hijo con esas personas, y si realmente crees que es taan excesivo como para enfrentarte a ello.

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    2. si lo ves factible, a esas personas cercanas está bien darles a leer este tipo de artículos, porque no eres tu misma quien se lo dice, a mi me ha funcionado para varias cosas, ánimo, Ana

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  2. Hola!
    Es la primera vez que escribo y lo hago con un elogio jajaja y una duda: el elogio: me encanta tu blog. Bueno. No es un elogio, es un hecho.
    La duda: yo trató de relacionarme con mi hijo de un año en esos términos. Me cuesta, porque sin v coletillas muy arraigadas, pero poco a poco lo voy consiguiendo. Mi problema son los otros. Sus tíos y abuelos, como primer niño de la familia que es, lo tienen en un permanente elogio. Elogian hasta la cosa más nimia. Y me miran como si fuera un perro verde cuando les digo que no lo hagan... En realidad, todo lo que hago con mi hijo les parece marciano... Es importante que ellos tampoco lo elogien o en realidad lo importante es que no lo hagamos sus padres?
    Muchas gracias!

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  3. Es cierto que los padres estamos abonados al MUY BIEN y tu reflexión es totalmente acertada.
    Voy a plantearme el reto para este mes, a ver si despue´s de unos días lo consigo!

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    1. Ya me contarás que tal tu reto!! Un abrazo Yolanda

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  4. Hablo como educadora infantil.
    Yo creo que sí hay que premiar a un niño cuando hace algo bien, pero no recalcar lo que hace mal, sino que tenemos que ayudarle a qué lo haga bien por sus propios medios. No podemos dejar de valorar que un niño pida pis por primera vez, pero tampoco hay que hacer una fiesta. Premiarle no es decirle muy bien, sino por ejemplo dejarle tirar de la cadena porque se está haciendo mayor y tiene mayor autonomía para todo. Lo que no se puede hacer es regalarle cosas materiales. Si a un niño no se le "premia" se le incita a que no repita la acción que ha hecho bien.
    Para mi lo único que hay que hacer es evitar los castigos a toda costa, y si un niño que por ejemplo no lleva pañal se hace pis encima, decirle que no pasa nada y que la próxima seguro que pide ir al baño porque se está haciendo mayor
    Ni "premios" materiales ni castigos, ni tanto ni tan poco. Los extremos siempre son malos.

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    1. Estoy de acuerdo con tu punto de vista. Aunque creo que lo expresamos de diferente manera en el fondo tenemos la misma visión. Que un niño tire de la cadena para mí no es un premio, si no una forma mas de facilitarle autonomía. Estoy de acuerdo con reconocer los logros importantes. De hecho así lo expreso en el post.Por ejemplo, si yo ganase un premio me gustaría que me lo reconociesen. Otra cosa es que a cada paso que diese para conseguirlo me estuviesen dando la enhorabuena

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    2. Patricia, comparto tu punto de vista. La verdad igual buscar alternativas para el "muy bien", no parece adecuado en ocasiones donde estamos moldeando conductas positivas. Lo digo desde mi ser psicóloga la verdad. A mi hija cuando logra un hito especial en su desarrollo donde hace algo por si misma, en la crisis de "autonomía v/s verguenza", le otorgo un "muy bien". Porque logró hacer algo de manera adecuada y por si misma.

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  5. Hablo como educadora infantil.
    Yo creo que sí hay que premiar a un niño cuando hace algo bien, pero no recalcar lo que hace mal, sino que tenemos que ayudarle a qué lo haga bien por sus propios medios. No podemos dejar de valorar que un niño pida pis por primera vez, pero tampoco hay que hacer una fiesta. Premiarle no es decirle muy bien, sino por ejemplo dejarle tirar de la cadena porque se está haciendo mayor y tiene mayor autonomía para todo. Lo que no se puede hacer es regalarle cosas materiales. Si a un niño no se le "premia" se le incita a que no repita la acción que ha hecho bien.
    Para mi lo único que hay que hacer es evitar los castigos a toda costa, y si un niño que por ejemplo no lleva pañal se hace pis encima, decirle que no pasa nada y que la próxima seguro que pide ir al baño porque se está haciendo mayor
    Ni "premios" materiales ni castigos, ni tanto ni tan poco. Los extremos siempre son malos.

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  6. Agradezco su post, me ha venido al dedo. Estaba buscando sobre este material con estas ideas, pero no hay mucho escrito. Como dices en el post es complicado no decir "muy bien" cuando hacen algo los niños y las niñas, aunque ya somos más profesionales que intentamos disminuir esa palabra en nuestro vocabulario. Estamos luchando porque su educación sea construida por ellos mismos sin necesidad de la dependencia de la aprobación de los demás y esto seguirá adelante por el entusiasmo y la implicación tanto de las familias como de la docencia.

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    1. Muchísimas gracias por tus palabras, de verdad! Me alegro de que te haya podido ayudar

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  7. Hola me parece muy interesante, pero me surgen dudas, que pasa con el refuerzo positivo?

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  8. Madre mía cómo me he reído con lo de "y ya los abuelos son la pera", jaja. Es que mis padres hacen (hacían, estoy intentando corregirles) lo mismo con el pipiolillo. Hiciera lo que hiciera, cuando estaban con él, la palabra más sonada era "bieeeen, muy bieeeen" jaja

    En fin, que estoy de acuerdo contigo! Yo también lo decía pero desde que descubrí esta filosofía intento cambiar las cosas. Si tiene un logro importante sí, o alguna vez que se me escapa, pero intento cambiar el "muy bien" por: "anda, mira si has hecho xxxx" y generalmente da resultado... Ahora estoy en proceso de cambiar el chip al papá de la criatura y a los abuelos. Les enseñaré tu post ;)

    Feliz día!

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  9. Si el niño siempre están en busca de aprobación a todo lo que realizan. Cual seria el paso a seguir ?

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  10. Hola, quería comentarte que he descubierto tu blog hace poco y lo sigo siempre que puedo. Me resulta muy útil este punto de vista y estoy intentando aplicar parte de tus propuestas. Pero, finalmente no te he votado como mejor blog por una razón: las faltas de ortografía. Creo que es un blog muy leído y que aspira a un premio muy importante. Los mejores lo deben ser en todo y los posts tienen siempre ese problema. Con sólo pasar el corrector ortográfico antes de publicarlo, podrías solucionar la mayor parte de este problema y sería mucho más didáctico para todos. Lo digo, desde el respeto, un saludo.

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  11. Oye, muy bien el artículo eh! Muy bien!!! ;-)

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  12. Pues con todo el respeto creo que si se tiene que premiar. Almenos cuando estas enseñando un comportamiento y sobre todo cuando quieres que se repita. Y creo que un "muy bien" no es un premio. Solo es marcar el comportamiento no? O si lo es.. que diferencia hay entee un "muy bien" o una sonrisa? Como le vas a enseñar a un niño a tirar la basura si no es con refuerzo positiovo? No lo va a hacer solo "porque si" ya que al hacerlo a el no le implica nada. Para nosotros al tirar la basura recibimos el refuerzo de tener la casa limpia.
    Porque los niños no.pueden tener refuerzos y lo tienen que hacer "porque si" y los adultos si?

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  13. Que pasa cuando el niño tiene autismo? En ese caso los premios son importantes. Son reforzadores para enseñarles las conductas positivas.

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  14. Muchas gracias por el post. Pregunta: Estamos dando a nuestros 3 hijos responsabilidades diarias y al final del día revisamos si cumplieron con un calcomanía o una X y al final de la semana vemos totales y premiamos con una salida al cine, al parque o un helado, nunca con juguetes. ¿qué opinas de esta estrategia?

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