miércoles, 10 de enero de 2018

EL PAÑAL SE DEJA, NO SE QUITA



El peor enemigo de la crianza son las prisas. Siempre lo digo. Y en cuanto al control de esfínteres las prisas de los padres hacen mucho daño. El pañal no se quita, el pañal se deja.  El niño debe ser el protagonista de este proceso. SU PROCESO. Es un proceso natural, que depende del estado madurativo del niño. Una madurez neurológica y afectiva.

Nuestra misión como padres es estar atentos a la señales del niño para facilitarle en lo posible el proceso una vez se haya iniciado.
Es el niño el que debe ir dejando el pañal poco a poco, con nuestro aliento y acompañamiento, en un buen ambiente preparado que le haga sentir capaz, útil y seguro de sí mismo.




¿ CÓMO ACOMPAÑAR AL NIÑO EN EL PROCESO DE DEJAR EL PAÑAL DESDE EL RESPETO?

1- Empezar con los cambios de pañal en vertical a partir de que el niño camina. Te hablé de los beneficios aquí
2-Establecer los cambios de pañal en el baño. Un lugar apropiado que le permite intimidad y que irá relacionando con el pipí y la caca.
3- Esperar con paciencia a que el niño se suba y baje el pantalón. Facilitarle una toallita húmeda para que pueda empezar a limpiarse en la medida de sus posibilidades.
4-Seguir esperando. Los cambios van a ser mucho más largos en tiempo. Puedes poner una pequeña banqueta en el baño que te permita esperar mientras estás a su altura.
5- A los primeros signos de madurez del niño: Invitarle en los cambios de pañal a sentarse en el orinal para ver si sale pipí o caca.
6- Establecer rutinas en casa. Cuando el niño comienza a hacer pipí o caca en alguna ocasión en el orinal podemos establecer una rutina diaria donde invitemos y recordemos al niño ir al baño en algunos momentos del día (si somos conscientes de los mejores momentos para él mejor que mejor).
7-Preparar un ambiente tranquilo y adaptado a él en el baño que le permita hacer las cosas por sí mismo. Una cestita con sus pañales, orinal o wc adaptado, toallitas a su alcance, cuentos sobre control de esfínteres visibles, ropa de cambio, una banqueta para nosotros.


8- La ropa deberá permitirle autonomía, él mismo debe poder quitársela o ponérsela. Lo mismo con el pañal: Si es tipo braguita mejor que mejor para que sea más sencillo.




¿Y NUESTRA ACTITUD?

Nosotros no quitamos el pañal. Es el niño el que va a ir dejándolo poco a poco. Cada niño sigue un ritmo y el control de esfínteres no es indicativo del nivel de inteligencia del niño. Facilitaremos el proceso si lo tomamos como lo que es. Un proceso madurativo natural e individual de cada niño.


1- No premiamos, no nos enfadamos.
2- No obligamos a permanecer sentado en contra de su voluntad.
3- No nos burlamos.
4- No le llamamos cochino, marrano... (Ni en broma).
5- No hablamos sobre sus escapes con otras mamás/papás/vecinos para comparar.
6- Alentamos enfocándonos en sus logros. Le recordamos sus progresos. Nos fijamos en lo conseguido, no en lo que está por conseguir.



LAS SEÑALES QUE NOS INDICAN QUE EMPIEZA EL PROCESO

1-Rechaza los cambios de pañal
2- Se da cuenta de que acaba de hacerse pipí o caca y lo dice.
3-Intenta quitarse el pañal.
4-Amanece seco por las mañanas (pañal nocturno).
5-Se mantiene seco el pañal por más tiempo (3 a 4 horas).
6-Comienza a avisar antes de hacerse pis o caca.
7-Tiene buen equilibrio para caminar, incluso correr.
8-Se interesa cuando otros van al baño e imita.
9-Entiende ordenes sencillas
10-Comienza a interesarse por el orden. (Lleva la braguita a la lavadora, pañal a la basura).
11-Pronuncia las palabras pipí o caca frecuentemente durante el día.



El pañal no se quita. El control de esfínteres no es una operación de 7 días de duración. El control de esfínteres no tiene que ver con el verano, no se quita cuando nosotros lo estimamos conveniente.
El control de esfínteres es un proceso madurativo propio e individual de cada niño, en unos será más rápido y en otros más lento. Nosotros sólo debemos seguir al niño, observando las señales, y facilitarle un entorno físico y emocional que le permita vivir SU PROCESO de una forma natural, sintiéndose arropado y alentado por nosotros, que estaremos acompañando sus avances y sus retrocesos con paciencia, con respeto, con amor y sobre todo con mucha empatía.

NO vivas este proceso como una operación. Vívelo con cariño y alegría. Es un salto más en la evolución del niño, es un peldaño más en la conquista de su independencia. Muéstrale todo tu amor acompañándole en el camino y alentándole para recorrerlo.



¡EL PAÑAL SE DEJA, NO SE QUITA!


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5 comentarios:

  1. Cierto, cierto.
    Mi peque recién cumplidos los 2 (en diciembre), un día después de la siesta dijo que no llevaba más panal que braguitas, que era mayor (ya usaba pañal-braguita), después de 3 horas buscando braguitas de algodón de su talla agotadas x todos lados me aprovisioné con 12 pares y al lío.
    El pipi, lo controló en 3-4 días, la caca tardó unas dos semanas, le daba algo de miedo y pedía su panal para hacerlo.
    El panal nocturno lo tuvo hasta marzo o abril que dijo que ya no lo quería.
    La verdad que fue genial ver cómo ella solita decidía cuando se veía capaz.
    Son unos maestros

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  2. Excelente... X acá estamos en proceso. A los 11 meses empezó a avisar para hacer popó en el baño... Y hoy con 1 año y 8 meses, lleva una semana más o menos haciendo pipi a veces en el baño

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  3. Muy interesante. Lo hemos compartido en las Redes Sociales de CEI Manolo Álvaro. Nosotros también trabajamos el método Montessori.

    Si tenéis curiosidad, aquí os dejamos nuestra web: http://www.ceimanoloalvaro.es/

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