martes, 12 de julio de 2016

ERES UN PADRE TÓXICO PARA TU HIJO SI...



Hay relaciones personales que con el tiempo hacen más daño que beneficio. Me refiero a ese tipo de relaciones que nos desequilibran y nos hacen sacar lo peor de nosotros como personas. Cuando estas relaciones se mantienen en el tiempo acaban afectando a nuestra serenidad interior.
Puede que incluso transformen nuestro carácter, que nos volvamos irritables, poco tolerantes, autoritarios y soberbios...

Soy partidaria de empezar por un cambio interior. Valorar si de verdad esa persona nos podría aportar cosas positivas y tratar de dar lo mejor de uno mismo para que la relación se transforme a través de nosotros.
Cuando esto no funciona creo que lo más positivo para todos es alejarnos de esa persona y comenzar una nueva etapa de cambio.



¿A dónde quiero ir a parar? Todos los vínculos emocionales fuertes que tenemos nos marcan de una u otra forma. Determinan nuestro caracter, nuestro optimismo, nuestra sensibilidad y nuestra felicidad. Estos vínculos son especialmente determinantes cuando se trata de un niño.

El niño está edificando su "yo interior". Su entorno le marcará especialmente y de forma irreversible para el resto de su vida. Para que un niño crezca fuerte y sano emocionalmente es importante  fundamental que sus vínculos emocionales se construyan desde el respeto, la confianza y el amor.
Son los tres pilares fundamentales que van a sostener de forma consistente la construcción de su personalidad y su carácter.

No sólo es trascendente la relación que mantenemos directamente con nuestro hijo.  Igualmente importante son las relaciones que mantenemos con otras personas en presencia de nuestro hijo.




Hay relaciones padre-hijo que se vuelven especialmente tóxicas con el paso del tiempo. En la etapa de la adolescencia es donde se acusa más esta toxicidad, pero normalmente todo comienza en la infancia. La etapa de "construcción" que determinará la solidez de nuestro edificio para el resto de nuestras vidas.

Probablemente el concepto paternidad tóxica suene un poco fuerte. Ningún padre o madre en su sano juicio querría resultar tóxico para sus hijos, pero lo malo de las relaciones tóxicas es que es difícil darnos cuenta desde dentro. ¿Lo bueno? Siempre podemos comenzar unas transformación interior como personas para que nuestro reflejo sea saludable para nuestros hijos.

Puede que el amor hacia nuestros hijos sea infinito, pero quizá falla la confianza o el respeto, y ni tan siquiera nos hemos dado cuenta. A veces creemos que nuestras actitudes autoritarias y soberbias son la única forma de "encarrilar" a un niño. Puede que, en el momento, el grito, el castigo, e incluso el cachete funcionen, pero a  medio y largo plazo el resultado es un distanciamiento del niño, que seguramente acabará revelándose y repitiendo ciertos comportamientos fuera de tu vista. Es probable que además los intensifique a modo de protesta.

Educar es ayudar a la vida. Comprender que el niño es una persona y que por ser más pequeño o tener menos vocabulario o destrezas no merece menos respeto que un adulto. Ser padres requiere un esfuerzo enorme de crecimiento personal. Cultivar la paciencia, el respeto, el ejemplo... Debe ser nuestra misión más importante.

Cuando un niño vacía una botella de agua en una habitación y le quitamos la botella cabreados, le zarandeamos y gritamos, sólo estamos descargando nuestra ira contra él. Debemos aprender a controlar esa ira. Entender que está jugando, experimentando... Es nuestro deber hacerle entender que eso está mal de forma sosegada. Podemos ir a por una fregona y recoger entre los dos el estropicio para que comprenda que sus actos tienen consecuencias que hay que reparar. Podríamos explicarle qué puede pasar si alguien pisa aquello, que el suelo se puede estropear... Etc.
No es fácil controlar los nervios en este tipo de situaciones, pero es un ejercicio que debemos practicar. Esto sólo lo conseguiremos estando en paz con nosotros mismos.

Te voy a dar algunas pistas que desvelan si somos padres tóxicos para nuestros hijos:

(No te sientas juzgada/o si te identificas con alguno de ellos. Tómalo como un punto de trabajo y mejora personal. Puedo decirte que para mí ha sido muy valioso reflexionar para elaborar el post. Yo me he sentido tóxica en algunos momentos, pero creo que lo importante es saber verlo y tener valentía para cambiarlo).



ERES UN PADRE/MADRE TÓXICO SI...


-Pegas a tu hijo para corregir sus conductas

-Le gritas para que te obedezca diariamente

-Te ríes (voluntaria o involuntariamente) de sus dificultades

-Le mientes con frecuencia para explicarle cosas que no entiende

-Le zarandeas cuando hace algún estropicio

-Tienes una actitud autoritaria (ordeno y mando) ante el niño (esto es así porque lo digo yo y punto...)

-No le escuchas o no respondes cuando te habla

-Le ignoras cuando estás haciendo tareas o estás con otros adultos

-Le metes prisa a diario en cualquier situación (parque, baño, comida, juego,...)

-Nunca hablas a su altura

-Contestas de forma déspota

-Reprochas cosas a tu pareja o a tu hijo a diario

-Discutes con tu pareja en su presencia acaloradamente

-Criticas a otras personas delante de tu hijo

-Le chantajeas frecuentemente con cosas que sabes que le gustan para conseguir que acabe de hacer algo o que te haga caso

-Le amenazas con castigarle a diario para que haga lo que pretendes

-Cuando hace algo mal le castigas en una sala a él sólo sin explicaciones

-Fomentas la competitividad por encima de la cooperación  ("a ver quien acaba primero, a ver quien lo hace mejor...")

-Cuando pretendes corregir conductas a base de castigos (que además frecuentemente no tienen nada que ver con su error. "Como no comes ahora no hay parque")

-Dedicas menos de 3 horas diariamente a tu hijo

-El tiempo libre en casa se dedica a las pantallas (ordenador, tele, videojuegos...)

-Te hundes ante cualquier adversidad

-Muestras actitudes pesimistas y/o derrotistas ante cualquier dificultad que la vida te pone por delante (desempleos, divorcios, pérdidas, lesiones, enfermedades, problemas económicos...)

-Tu hijo no forma parte de tu diversión u ocio en ningún caso (buscas otras formas de ocio en las que núnca está incluido)

-Te muestras maleducado ante otras personas en su presencia (en el súper, en el coche, con el fontanero, con los vecinos...)

-Te descuidas incluso a tí mismo en aspectos fundamentales como la higiene, la alimentación, la salud...

-Tienes actitud de dejadez ante el trabajo (tareas de casa, trabajo...)

-Sobreproteges a tu hijo en cualquier situación (juegos, cocinar, ayudar en casa..."No corras que te caes, no toques eso que te manchas, ten cuidado con eso, deja que lo hago yo, ven que yo te visto, tranquilo que yo te doy el zumo")

-Quieres hacer todo por él, no facilitas su autonomía (no dejas que coma sólo, ni que se vista, ni que te ayude, ni que... Haces TODO por él)

-No le das alternativas en su día a día ("¿qué te apetece comer carne o pescado?, ¿prefieres ir al parque o la piscina?, ¿quieres ponerte este pantalón o este otro?")

-Impones TUS gustos y preferencias a SUS gustos y preferencias (a la hora de elegir juguetes, materiales, comidas, juegos, temas de estudio, ropa...)

-No le das la oportunidad de que se equivoque (y por tanto aprenda de sus propios errores)
-Le interrumpes continuamente en su juego, su trabajo... (diciéndole "Muy bien", aplaudiendo, corrigiendo, indicando, apuntando...)

-Haces más caso a opiniones externas que a las necesidades de tu hijo

-No respetas en absoluto sus ritmos (sueño, alimentación, autonomía...), si no que sigues los tuyos propios

-Hablas con faltas de respeto y/o palabras mal sonantes a la gente que te rodea

-Cuando estás con tu hijo realmente no estás (estás pensando en otras cosas, atento/a al móvil...etc)

-Le mantienes al margen de las tareas familiares (limpiar, hacer la compra, recoger...)

-Continuamente tienes la palabra "NO" en la boca (No cojas esto, no toque ahí, no digas eso, no tires eso, no comas eso...)

-Tienes actitudes egoístas, soberbias, competitivas o envidiosas ante las personas de tu entorno

-Constantemente te estás quejando por todo en su presencia

-Tienes la misma pasión que un caracol en tu trabajo, tus tareas, tus relaciones y tus hobbies

-NO exteriorizas tu amor a tu familia o tus seres queridos, incluso a tu propio hijo (con tus actitudes, tus palabras, tus acciones...)

-Te preocupas más del "qué dirán" que de que sea él mismo

-No le dejas que se mueva libremente por temor a que se caiga, se manche...

-Si no disfrutas de la maternidad/paternidad, si no que la padeces







No sólo la relación directa que tenemos con nuestros hijos les marca, si no también nuestras actitudes ante la vida y nuestra relación con los demás.
La maternidad/paternidad es una oportunidad para mejorar como personas. Por supuesto que no somos perfectos, somos humanos y cometemos errores.
Lo importante es saber verlos e intentar corregirlos. Somos una lección viva para nuestros hijos. Aprovechemos esta oportunidad para ser nuestra mejor versión. Pongamos pasión a la vida; a nuestro trabajo, a nuestras relaciones con la familia, los amigos... Aprendamos a empatizar, a respetar, a controlar nuestra ira, nuestra soberbia, nuestros nervios...

Este post es un ejercicio práctico para reflexionar interiormente sobre lo que podemos mejorar como padres. Mejorar como personas significa mejorar como padres. Seguro que te has alarmado si en alguno de los puntos fallas. Y que interiormente me estás poniendo verde por llamarte "madre tóxica o padre tóxico". Si eso te reconforta sigues por el camino equivocado. Aprovecha estos fallos como oportunidad para marcarte pequeños objetivos de mejora. Apunta lo que debes mejorar y tómatelo en serio, puedes ir revisando objetivos semanalmente, y marcar lo que estás corrigiendo para motivarte.






¡TU HIJO TE LO AGRADECERÁ TODA LA VIDA!

¿En qué fallas como madre/padre? ¿Qué podrías mejorar para que ser un padre saludable para tu hijo?



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7 comentarios:

  1. Gracias por este artículo, la verdad es que he caído en varios de estos errores varias veces, siempre es bueno volver a recordar la importancia que tienen cada uno de nuestros gestos en todo momento, para despertar del piloto automático :) Saludos!

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    1. Yo creo que todos los hemos cometidos, lo importante es saber reconocerlos y aprender de ellos

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  2. Claro que comparto! Siempre hay algo en lo que fallamos por mucho que creamos que hacemos las cosas bien... Lo importante es darse cuenta y poner todo de nuestra parte para solucionarlo. Gracias por el post Marta!

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    1. Pues sí. La maternidad/paternidad es un reto para crecer como personas

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  3. No he leído el post y estoy segura de que no lo has escrito con mala intención, sino todo lo contrario, pero no he podido evitar acordarme de este otro post de Madre y autónoma ;)
    http://www.madreyautonoma.com/2016/07/las-madres-toxicas-no-existen.html

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  4. Hola Marta!
    Gracias por este post!!
    Haciendo referencia al comentario anterior, yo creo que la cuestión no es definirse como tóxica o no tóxica, la cuestión es saber ver los errores y corregirlos. Quizás al post yo lo llamaría ¿intento ser la mejor versión de mi,conmigo misma y para con los demás?

    A mi este post me ha venido como anillo al dedo por el hecho de que últimamente me estoy frustrando cuando mi hijo de 16 meses no utiliza el material ( al que tanto tiempo dedico a estudiar, incluso a confeccionar para presentarselo lo mejor que puedo) como debiese. Llevo dos semanas sin saber que materiales o actividades de inspiración montessori se ajustan a sus períodos sensibles y necesidades. Y ahora caigo en la cuenta que no sólo puede ser el material o el ambiente lo que falla, es MI ACTITUD!
    Quizás me agobia el hecho de pronto seremos uno más y quiero exprimirme al máximo en este tiempo que tengo con mi bebé donde todavia es hijo único.
    No lo sé. Pero si se que he estado obviando lo más importante en la filosofía Montessori y por su puesto en la maternidad y es el ejemplo que le doy a mi pequeño.
    Es muy bonito caer en la cuenta que la maternidad no sólo es disfrutar de ellos es que además te convierten en mejor persona.
    Gracias. 😘

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  5. Creo que reflexionar es el primer paso para cambiar las cosas (si es necesario). Gracias por dejarnos este post para la reflexión :)

    Feliz día

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