lunes, 19 de diciembre de 2016

LO QUE APRENDI DE MI NIÑO DE ALTA DEMANDA. 3 AÑOS DESPUÉS



La alta demanda tres años después.... He empezado a escribir este post tropecientas mil veces. Llevo desde Agosto intentando darle forma, con el objetivo de dar una visión sincera y transparente de cómo es la evolución de un niño de alta demanda tres años después, sin resultar demasiado sarcástica, demasiado dramática, demasiado artificial...

No creo que lo haya conseguido, pero si a alguien le puede ayudar mi testimonio personal, (que me ha costado muchísimo dar) habrá valido la pena exponerme y exponerle a él. Cada persona y cada familia vive unas circunstancias con lo que le pone la vida por delante. Esto es un sólo un testimonio personal de mi vivencia. Así es, así somos y esto es lo que hemos aprendido durante estos tres años.




LO QUE APRENDÍ DE MI NIÑO DE ALTA DEMANDA TRES AÑOS DESPUÉS


Tener un niño de alta demanda es agotador a nivel físico y emocional, es llevarte al límite pero también es una lección de vida, es aprender a sacar tu fortaleza, es mejorar como persona y como pareja, es energía y luz.

Antes de seguir quiero que leas el primer post que escribí sobre la alta demanda. Quizá todavía no sabes lo que es y esto te puede ayudar a identificar si tu peque es un bebé de Alta Demanda. Si lo es, creeme, lo sabrás en cuanto lo leas:



3 años después puedo decir que el niño es igual de intenso pero evidentemente ha evolucionado la forma de manifestarlo. Ahora puede gritar, patalear, expresarse, correr, saltar, dar patadas...  Y mantenerte en un estado de alerta permanente 24 horas.  3 años después aprendes que puedes vivir en un estado de tensión constante. ¿Saldrá corriendo? ¿Se tirará al suelo?
Ahora se que podría escribir un libro con nuestras aventuras y desventuras y veo desde ya los posibles títulos: "Cómo correr por un supermercado detrás de tu hijo sin que se note", "Superando miradas ajenas de "mira qué niño maleducado"", y "mamás con paciencia infinita 24 horas"... Ayss, se me están viniendo a la mente un montón de títulos, pero hasta ahí.

3 años después tengo que decir que dar teta a un niño de alta demanda es tremendamente extenuante porque siempre quiere más y más, y que además, con el tiempo, se convierte en algo raro de cara al mundo exterior, porque un niño de alta demanda sigue demandando mucha teta tres años después y pasas de ser la heroína de la teta a ser la rara de la teta. También tengo que decir que adoro ver como mamá tiene el remedio mágico al miedo, a la angustia, al dolor, a la inseguridad, al cansancio... ¡Bendita teta que todo lo puede! Cuando tus tetas están más chupadas y dadas de sí que las tetas de una vaca pero sientes lo necesario y beneficioso que es para tu pequeño piensas "Al que no le guste que no mire". Lo bueno es que todo lo demás se relativiza increíblemente.
3 años después hemos aprendido juntos a poner límites a la teta, a negociar cuanta teta, cuando... Si por él fuera esto sería un self-service abierto 24 horas, pero mi cuerpo y mi mente tres años después necesitan poner una limitación y creo que ha sido sano para ambos hacerlo. Juego, tomo teta, vuelvo a jugar, otra vez teta... Teta, teta, teta... ¡Vaya! Me doy cuenta de que teta es la palabra que más he escuchado en los últimos 36 meses. ¡Qué curioso! (La segunda más escuchada creo que es pechete...)

3 años después puedo decir que ¡me río yo de los temidos dos años!  ¡Qué maravilla tener sólo 12 meses de rabietas! ¿Dónde hay que firmar?  Las rabietas comenzaron casi al año y a día de hoy seguimos en la etapa de los temidos dos y tiene 3 años y 4 meses. He hecho un máster acelerado en rabietas. Muchos días creo que convivo con un niño menopáusico lleno de cambios de humor, de irritabilidad, de desasosiego... ¿Pero sabes qué? En este tiempo hemos aprendido a serenarnos juntos, a expresar nuestros sentimientos.  He aprendido que el trabajo a nivel emocional con niños de alta demanda es doblemente importante. He aprendido a poner nombre a mis sentimientos, me he dado cuenta de que yo también me puedo sentir siento agobiada, cansada, derrotada y que debo expresarselo a mi hijo para que él aprenda a canalizar todo el torbellino de emociones que siente por dentro.

3 años después he aprendido que no hay teorías con un niño de alta demanda. Es cierto que los cambios, las aglomeraciones, la falta de rutinas, la falta de sueño, el hambre, les ponen a 1000 revoluciones, si son factores delicados con cualquier niño, con un peque de alta demanda son cuestiones que afectan muuucho a su irritabilidad.
¡Vaaale! A pesar de que sé que mi niño es así, confieso que a día de hoy todavía me paso horas elaborando teorías de por qué puede estar así de tenso el niño, de si le afecta el inicio del cole, de si le afecta un viaje... 3 años después puedo decir que sólo se que no sé nada. No hay teorías posibles, ni culpables. (Aunque yo siga buscando en mi mente la fórmula mágica de la coca-cola)

3 años después he aprendido que un niño de alta demanda pone a prueba a cualquier pareja. Creo que si la pareja no es sólida un niño de alta demanda puede hacerla tambalear fácilmente. Hemos crecido como pareja y ha sido gracias a nuestro pequeño.

3 años después hemos aprendido que nuestros planes para tener más familia deben ir al ritmo de la propia familia. Cuando tienes un niño de alta demanda aprendes a dejar los planes y hacer las cosas cuando te sientes list@. Lo haremos cuando lo sintamos como familia y será una decisión de tres, no de dos ¡Si tienes un niño de alta demanda sabrás que para tener otro hijo la familia debe estar preparada a muchos niveles! A pesar de que toooodo el mundo nos siga preguntando que para cuándo el hermanito.

3 años después he aprendido que el contacto con la naturaleza es infinitamente valioso y  necesario para mi hijo ¡Y hasta nos hemos aficionado al camping! ¡Yo! ¡Que era una rata de ciudad! ¡Y lo mejor de todo es que nos gusta! He aprendido que si no salimos a tomar el aire puro es posible que me encuentre con Chucky, el muñeco diabólico, en unas horas. Que la naturaleza es necesaria para sacar su energía, para canalizar su explosividad, para reconectar con su esencia y para hacer más fuerte nuestro vínculo. He aprendido a disfrutar de esos momentos, a sentirme bien al aire libre, a sacar la niña que llevo dentro y olvidarme del mundo mundial.

3 años después me he dado cuenta de que mi peque me mantiene en plena forma. Puedo correr toda una calle detrás de él, puedo subirme a un árbol para ayudarle a bajar, puedo coger a un niño de 15 kgs durante 7 calles, puedo correr detrás de una bici sin pedales a toda velocidad y estar como si tal cosa. Que tener un niño de alta demanda es estar a punto para hacer un triatlón mañana mismo.

3 años después he aprendido que todo pasa y todo llega. Que al final acabas volviendo a dormir (en serio) y que todo es pasajero. Tanto, que incluso lo acabarás echando de menos. Que poco a poco vas recuperando algo (poco) de espacio personal, y que aprendes a compartirlo  y disfrutar mientras lo compartes con esa pequeña personita que te hace tan feliz.
He aprendido que si no tengo un minuto para ducharme tranquila podemos ducharnos juntos mientras cantamos canciones con la alcachofa de la ducha y eso será mejor que verle desde fuera llorar aporreando la mampara. Que si no tenemos intimidad en la habitación porque tres años después quiere dormir cuando tú lo hagas y donde tú lo hagas podemos aprovechar para construir cuevas bajo las sábanas, hablar de cómo nos ha ido el día o contar cuentos en familia hasta dormirnos juntos y de paso ver menos tele y vivir más.  He aprendido que  mi salón ha sido invadido de juguetes y materiales porque no quiere jugar sólo en su habitación y que me gusta verlo así porque me recuerda a él cuando no está. He aprendido que no quiere jugar mientras yo cocino, si no que quiere estar conmigo y ayudarme a cocinar (y a limpiar el estropicio), que compartir tiempo juntos a mi niño de alta demanda le hace tan feliz que esa felicidad se contagia.

3 años después he aprendido que el sofá en una casa con un niño de alta demanda no está para tumbarte tranquilamente a descansar. Está para posar el culo y que el niño se tire encima de tí para jugar a guerra de cosquillas o tirarte del jersey mientras te mira con ojos de corderito degollado y te dice "¿mamá, me das un poco pechete?"

3 años después he aprendido que me importa una mierda muy poco lo que piensen los demás. Ahorrense teorías del tipo de.... Es que parece que está cansado, le dejamos hacer lo que le da la gana, necesita mano firme, me está toreando, soy una blandengue... ¡Ahórrenselas! Porque me he convertido en una hippie mami y como dice Mecano "lo que opinen los demás está demás".

3 años después he aprendido que entrar en una tienda (supermercado, grandes almacenes, o llámalo X...) con un niño de alta demanda es un deporte extremo. Tu vas inocentemente a mirarte un pantalón después de infinitos meses sin comprarte nada para tí, y en vez de mirar el pantalón te ves negociando para que salga de su encierro en el probador.

3 años después he aprendido a NO comparar a mi hijo con ningún niño/a de los que hay alrededor. Mi pequeño es especialmente especial, único. No permito que lo comparen, ni compararlo. Él sigue su ritmo particular que mucha gente no entiende, porque es un ritmo aceleradamente lento. Si no has entendido que significa esto de "aceleradamente lento" es que no tienes un niño de alta demanda.... ¡Creeme!  He aprendido a ralentizar y acelerar al mismo tiempo. He aprendido a seguir su ritmo y a cultivar la paciencia necesaria para hacerlo sin que se note que no es el mío.

3 años después he aprendido que Montessori ha sido el gran descubrimiento de mi vida. Que descubrir esta filosofía de vida me ha hecho mejor como madre y como persona. Que es un reto más grande integrar esta filosofía en tu hogar cuando tienes un niño de alta demanda, pero que cuando ves los destellos del bien que hace a tu hijo te animas tanto que te planteas incluso difundirla por toda España ;) y te lías la manta  a la cabeza para irte de ruta con tu familia y difundir esta forma de educar y criar a los niños desde la libertad, el respeto, la confianza y el amor. Los cuatro pilares básicos fundamentales para que un niño de alta demanda crezca con seguridad, y siga un desarrollo integrado y pleno.

3 años después me he dado cuenta de que tener a mi hijo de alta demanda es lo mejor que me ha pasado en la vida. He aprendido a crecer como persona, a cultivar la paciencia más que el propio Mahatma Gandhi. He aprendido a ralentizar, a serenarme, a ser menos superficial, a valorar lo esencial, a priorizar, a querer sin rencor, sin condiciones... He aprendido a luchar para defender su esencia, he aprendido a delegar cuando mi cuerpo o mi mente no han dado más de sí.

3 años después he aprendido que la vida se debe vivir intensamente, como lo hace un niño de alta demanda. Que la alegría cuando llega debe supurar por todos los poros de nuestra piel, que debemos dar abrazos tan grandes que nos dejen sin respiración o besos tan fuertes que nos duelan los mofletes, que tengo que decir más "te quiero" como hace mi hijo que lo dice de corazón a todas horas, que tengo que llevar un ritmo más aceleradamente lento para vivir todo lo que hay que vivir y disfrutarlo, saborearlo. 3 años después he aprendido que el mejor plan es el que no se planea. Sólo hay que seguir nuestro ritmo, nuestro instinto... 3 años después he aprendido a sacar mi niña interior para conectar con él, he aprendido a contagiarme de su energía, de su magia, de su brillo...



Tener un niño de alta demanda es duro, agotador, extenuante. Es una prueba de vida a muchos niveles: Físico, emocional... Pero si aprendes a mirar con el cristal de la felicidad, te das cuenta de que ha sido un reto para cambiar, para mejorar, para crecer. Para ir aceleradamente lenta. Las mejores cosas de la vida nunca son fáciles. Ser mamá de un niño de alta demanda ha sido la mejor experiencia de vida que nadie núnca me podía haber dado.



A mi niño:

Si algún día lees esto, quiero que sepas que sólo quise ayudar a otras mamás con mi testimonio a mirar con las gafas de la felicidad que mamá se ha puesto. Te quiero tal y como eres, tu energía me ha dado la vida que necesitaba. Eres luz, eres inocencia, eres impulso... Si alguien no te entiende algún día en el cole, en tus relaciones, en tu trabajo ponte las gafas que tenemos ahora y como dice"mecano" lo que opinen los demás está demás "TE QUIERO INFINITO Y MÁS"



¿Y tú? ¿Cómo has vivido tu maternidad con un niño de alta demanda? ¿Me cuentas tu testimonio en los comentarios para ayudar a otras mamás o papás?


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37 comentarios:

  1. Precioso post.
    Tus gafas de la felicidad harán que muchas madres miren con otros ojos.
    Es un placer leerte.
    Me encanta tu filosofía y la forma en que te expresas.

    Yo tengo 3 hijas. Ninguna de alta demanda.

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    1. Gracias Milagros! Espero que pueda ayudar a alguien a sentirse identificada! Un abrazote!

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  2. Marta!! Parece que describes a mi niña!! Me siento taaaaan identificada. Pero la intensidad es proporcional a la felicidad, estoy de acuerdo. Que afortunadas de poder vivir la maternidad de forma tan intensa y que nuestros niños la disfruten también.
    Un abrazo fuerte!

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    1. Tu pequeña? La que vino al taller? Si la ví super tranquila!! Un abrazote guapa! mil gracias

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  3. Uno de mis peques es un niño de alta demanda, tiene tres años y medio y es el sol que ilumina mi vida. Me ha regalado mucha energía y aprendizaje. Entiendo, como tú, como es la vida aceleradamente lenta... Jajaj!! Me encanta tu manera de explicarlo.
    Me siento cerca de vosotros y te agradezco que compartas tu experiencia, da gustito sentirse acompañada.
    Sigamos creciendo en libertad!!!



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    1. Gracias Bárbara! me alegra que nos sientas cerquita! Un abrazote!

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  4. Madre mía estoy muy emocionada gracias.
    Has descrito tal como me siento aunque yo no he podido darle el pecho pero si sigo con el apego del abrazo y mirarlo nariz contra nariz.
    El aún tiene 27 meses y Montessori y la Disciplina Positiva me han dado las herramientas que necesitaba y sigo aprendiendo dentro de mis posibilidades.
    Tengo muchas dudas respecto al cole porque me gustaría llevarlo a una escuela Montessori y es complicado, y me da miedo pensar que si lo llevo a la escuela pública no lo pase bien y lo etiqueten de hiperactividad.
    Montessori me ha dado el regalo de ver que a aunque no para quieto también se concentra y se asombra.
    y más cosas.
    También estoy aprendiendo a mirar con los ojos del alma y calmar el cansancio mental.
    Lo que estoy segura que será un niño de paz y amor,de luz y con una semilla que sembrar en este mundo.
    Gracias por compartir.

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    1. Mi niño ha empezado en un cole tradicional este año, porque aquí no hay ninguna opción Montessori. Me dan mucha rabia ciertas cosas y pienso en lo que no puede vivir manipulando y siendo más protagonista pero tengo que decir que la adaptación ha sido bastante buena. Necesita mucho movimiento y es lo que le falta en clase. Que no te importe que lo etiqueten de nada. A veces las etiquetas sirven para que los profes empiecen a dar respuesta a sus necesidades!

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  5. Precioso!!
    Mi peque ya tiene 5 es una chica ya!
    Ha sido y es un camino difícil
    Soy una persona insegura y con mucho temperamento y poca paciencia y mi niña hace q recapacite en las prioridades
    No voy a mentir:he llorado de impotencia, he leído y me he culpado 1000 veces y vuelto a equivocarme,
    Sigo trabajando la paciencia aunque me cuesta y lo único que extraño es más familias que me comprendan xq el perfil de AD en esta sociedad no encaja
    Gracias por este post tan bonito hecho desde el corazón, tan cercano...cuantos cafés tomaría con otras mamás para desahogar(parece que nadie nos entiende) y cuantas familias "perfectas" hacen q sienta lo imperfecta q es la mia
    Mi hija me ayuda a superarme,aunque sea como ir en el AVE y soy afortunada x tenerla.
    Tengo miedo a lo que nos deparará el futuro cuando llegue la adolescencia así q mientras con rabietas o sin ellas...voy a disfrutar nuestro presente
    Gracias por compartir algo tan intimo

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    1. Qué bonitas tus palabras y qué necesario es poder tener una tribu cerca con la que poder compartir experiencias, problemas e inquietudes. Si algo he aprendido es que no debemos comparar a nuestros pequeños con otros niños. Nuestros peques son únicos y debemos proteger su esencia! Un besote! Animo guapa

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  6. Pues aunque no me he parado a pensar que mi hijo sea alta demanda hay muchas cosas en las que me siento identificada. Lo del ritmo aceleradamente lento, aprender a no planear, dormir a ratos (ya va a cumplir 2 años y se despierta una media de 4veces a tetear, y hablando de teta pues ya me he acostumbrado a hacer oídos sordos y no hacer caso a los comentarios porque si pide tetiti en medio del super pues prefiero darle a que venga el temporal, ( con la comida también tenemos historia) y en fin cocinar con el en brazos muchas veces, ducharnos juntos por lo mismo, pintar a las 11 de la noche como hoy para relajarnos... en fin muchas cosas que me hacen pararme a pensar. Tu post me ha ayudado y seguro que a mucha gente más.

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    1. Gracias Marina! Qué bonito es ver como los niños transforman nuestro ritmo. Cuando lo interiorizamos y aprendemos a seguir el suyo es cuando todo comienza a fluir. Un abrazote!

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  7. Emotivo post Marta, precioso!!! . Sos muy valiente y, con tu experiencia, nos ayudas a muchas mamis. Felicitaciones

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  8. Yo también me siento súper identificada. Mi hijo tiene 4.5 años y la edad le ha serenado bastante. La intensidad comenzamos a derivarla a campos concretos, ahora es la obsesión por construir, dormiría con los legos si se lo permitiera. Hace unas semanas era dibujar, se que aprenderá a leer enseguida y que me acabaré el sueldo en cuentos porque de por sí le apasionan los libros. Y me parece el ser másaravilloso sobre la faz de la tierra.
    Sigue siendo un niño complicado, pero ya puede irse de paseo con sus tías sin salir corriendo como caballo desbocado, se porta súper bien cuando estamos en reuniones familiares.
    Seguimos con la teta, demasiado aún pero poco a poco desapegandonos de ella. Y la verdad es que ha sido muy duro, aún nos quedan muchos días difíciles, pero no podría estar más orgullosa de él

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  9. Muy buen post, ojalá sirva de ayuda a muchos padres y madres. Mi hijo desde que nació fue un niño de altísima demanda. Ahora con tres años y medio sigue siendo muy intenso pero no a nivel motor grueso, es un niño necesita saber mil cosas y no le vale una respuesta corta, necesita saber todo exactamente como es y desarrollar el tema hasta su final, acabo literalmente agotada de buscar tanta información. Por suerte en su cole me hechan un cable con su alta demanda de información. En tema emocional normalmente es muy equilibrado, aunque muy intenso con sus emociones, veo k la mesa de la paz le ayuda a regularlas. Sigue durmiendo muy poco, pero al menos ya no despierta cada media hora como antes. Los cambios le alteran mucho, por eso cualquier cambio lo hablamos con anterioridad para k lo interiorice. En general en nuestro caso, sigue siendo un niño muy intenso, pero cada día que pasa esa intensidad se transforma en algo productivo,

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    1. Es verdad que la intensidad evoluciona, cuanto te entiendo! Qué bonita es esa sed de curiosidad y de saber! Un abrazote!

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  10. Mi hija fue un bebé muy intenso, pero ha ido evolucionando y aunque sigue siendo muy intensa en sus emociones, en necesitar atención y contacto... creo que no es AD...
    Aún así ha sido un viaje increíble!
    Y este post me recuerda una frase que vengo pensando estos días y es que ser madre nos da la oportunidad de ser extraordinarias cada día ;)

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    1. Qué bonita frase guapa! Me la quedo grabada a fuego! Un abrazo

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  11. Me he emocionado al sentir tanto amor, pasión y dedicación en tus palabras. Me siento identificada con muchas cosas, sobre todo con el tema teta :-) mi hijo tiene 30 meses y es un apasionado de mis tetas, jajaja. Me has dado fuerza para seguir adelante de mejor humor, con mas ganas y ver las cosas tal como son y no tal como quiero que sean, que muchas veces se nos olvida.
    Gracias por tus palabras.

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    1. Otra con las tetas exprimidas!!! jejejeje. Animo! Ponte las gafas de la felicidad! Y a disfrutar, cuando volvamos a abrir los ojos ya no serán niños y habrá pasado una de las etapas más mágicas de nuestra vida, vamos a aprovecharla!

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  12. Enhorabuena!!!
    Me siento reflejada en mucho de lo que dices, mi peque tiene 21 meses y lo que más repite es teta y mamá a todas horas, no quiere hacer nada sin mamá. Y si, hay que escuchar criticas de los demás, pero me importan un pimiento.
    Jejeje, te entiendo lo de atravesar 7 calles con 15kg, mientras encima tu familia te recrimina que le estás consintiendo...
    Si, es un ritmo aceleradamente lento, pero es verdad que no hay límites, y es a su vez el mayor disfrute!!

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    1. Gracias Laura! Ya sabes, lo que opinen los demás está demás!! Un abrazote

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  13. Hola Marta, no suelo dejar comentarios aunque leo todos tus posts!me encanta tu blog :) me he identificado en muchas cosas en este post..sobre todo en lo de montessori..para mí ha sido una revelación..es una filosofía de vida que hay que difundir..hay que buscar ese niño en nuestro interior reconectar con él y así será mucho más fácil conectar con los nuestros y los de los demás. Gracias por compartir!

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    1. mIL Gracias María por animarte a comentar, me gusta sentiros cerquita. Antes de tener un blog yo tampoco solía ser muy participativa pero ahora es algo que valoro un montón. Ojalá nuestro niño interior saliese más a flote, entonces los problemas dejarían de serlo y disfrutaríamos más de las pequeñas cosas que son las que dan la gran felicidad. Un abrazo guapa!

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  14. Simplemente gracias por compartir...

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  15. Qué bonito post. Yo también creo que tener un hijo nos transforma: a mí, desde luego, me ha hecho mejor persona.

    Mi pipiolillo fue un bebé de alta demanda, pero con el tiempo se calmó un poco... ¿O quizá sea que nos hemos acostumbrado? Sigue teniendo cosas como el apego a nosotros (especialmente a mí), es intenso... Pero no sé, yo ahora no le colgaría el "alta demanda".

    Me he emocionado un poquito con tu post :)

    PD: La gente es MUY pesada, a nosotros también nos acribillan con el "y el hermanito para cuando?" Pues mira, para cuando nos dé la gana a NOSOTROS....

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    1. jejejeje, buena contestación, si señor...Un abrazote guapa!

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  16. Me ha encantado este post. He llorado leyéndolo d felicidad y por lo identificada que me siento .... Enhorabuena y gracias

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  17. Qué sorpresa, te digo desde hace poco por el fantástico mundo Montessori que os rodea pero desconocía que tu peque fuera alta demanda (no he leído todos los post). Me ha alegrado saber que ahora duermes porque yo llevo un año agotador con mi alta demanda, con el agravante de que es mellizo de otra pajarita y hermano de una hermana mayor aún pequeña (4). Fue revelador conocer el término alta demanda y sobre todo útil para dejar de acudir al médico pensado que tanto llorar debía ser algo roto... Infeliz de mí. Pura intensidad, puro empuje al extremo. No siento que nos entiendan más que cuando vienen a casa y lo viven, pero contarlo es difícil. Eres una campeona.

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  18. Que bonito post y qué identificada me siento, el mio tiene 21 meses y aunque a veces cuesta mantener la calma me está poniendo a prueba cada minuto y me sacaré un master acelerado en cómo tener mas paciencia, pero cada segundo vale la pena. Lo que me sorprende es cómo sacas tiempo para todo?? Yo entre el trabajo y luego en casa que no quiere estar solo ni jugar solo un segundo no tengo un minuto para mi y van pasando los dias y semanas y meses ...y sigo sin tener un pequeño espacio para coger aire. Como lo haces? Gracias por compartir. A seguir disfrutando

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  19. Bello post! Yo también tengo un hijo de 2 años 4 meses de alta demanda y otro de 1 año 2 meses de baja demanda, ambos se complementan, se acompañan y aprenden uno del otro, se aman infinitamente y al contrario de lo que la gente cree el hecho de tener dos hijos seguidos es lo más maravilloso que nos a pasado. Muchos abrazos desde chile <3 Y Gracias, siempre tienes una palabra para ayudarme!

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  20. Bello, bellísimo, gracias por tu compartir transparente,para el aprendizaje de todos

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  21. Seguro q tu niño entiende tus palabras cuando las lea algun dia...a mi me han ayudado mucho..a no sentirte un bicho raro y sobre todo a q nuestros hijos no lo sean...yo amo al mio como nunca pense q se podia hacer y somos un equipo ganador...gracias infinitas

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