jueves, 30 de junio de 2016

10 CONSEJOS MONTESSORI PARA EMPEZAR CON LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA








Hace unos días publiqué en el blog este post: ideas de actividades de inspiración Montessori para bebés de 0 a 3 años. 
Uno de los muchos temás que traté en ese post interminable fué la alimentación complementaria. A raíz de ese post he recibido algunos mails preguntándome más sobre el tema.

Voy a dar mi visión sobre el tema y cómo enfocar este hito tan importante en el desarrollo del niño desde la filosofía Montessori.
Algunos libros Montessori que he leído hablan sobre ello. No todo lo que he leído tiene mi aprobación personal, pero sí que es cierto que el tiempo pasa y vamos descubriendo y avanzando. Hay nuevas investigaciones sobre alimentos que pueden tener relevancia en las alergias, beneficios de la lactancia...

Creo que es fácil extrapolar cuál sería el pensamiento de María Montessori si tuviese al alcance de su mano todo lo que sabemos hoy día sobre nutrición y lactancia.

Si tenemos en cuenta su máxima: SIGUE AL NIÑO.  Podemos hablar de algunos consejos Montessori para empezar con la alimentación complementaria.









1. LACTANCIA MATERNA EXCLUSIVA HASTA LOS 6 MESES:

Bueno, esto es una opción muy personal de cada madre. Hay madres que eligen no dar pecho, o que no pueden por causas ajenas a ellas.
Aunque no puedas o no quieras dar teta, por supuesto que puedes crear un vínculo igual de especial procurando establecer contacto visual con el bebé en las tomas, acariciándole... Procura que el bibe esté en una posición que no interfiera para miraros a los ojitos.
Siempre digo que cada mamá conoce sus circunstancias y sabe qué es lo mejor en SU situación. No podemos juzgar a nadie sin haber recorrido el camino con sus zapatos. Elige lo`que creas mejor.
No podemos negar que la lactancia materna es un vínculo de unión casi mágico. La teta es bienestar, calor, calma, amor, alimento, bebida, refugio, consuelo...
La naturaleza es muy sabia, debemos aprender a escucharla...  Los beneficios de la lactancia materna están más que demostrados. La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna en exclusiva hasta los 6 meses de vida del bebé. (A pesar de que muchos pediatras se empeñen en lo contrario...)
La lactancia requiere un esfuerzo de succión mucho mayor que el biberón. En el biberón la leche sale prácticamente sola. Este esfuerzo de succión va preparando la mandíbula y reforzandola de forma natural para la masticación.
La lactancia materna no es un camino de rosas, pero un vínculo maravilloso y casi mágico con el bebé. Todo lo que representa la teta, ayuda al bebé a establecer su confianza básica en el mundo.
Su mamá en su punto de enlace con lo que le rodea. A través de la teta el bebé encuentra la seguridad que necesita en cada momento.


2. EMPIEZA POCO A POCO. NO HAY PRISAS (OLVIDA LOS RELOJES):

Personalmente, alucino con los pediatras que siguen marcando las cantidades de comidas a unas horas estrictas: 200 grs de papilla de cereal (marca...)  a las 13.10. A las 17:30 1 plátano 1 pera y 1 manzana en papilla... 
Vamos que si se la das a las 13.30 en vez de a las 13.10 porque no tiene hambre ya podría producirse un cataclismo mundial.  Probablemente tendrás que ir al médico a consultar qué repercusiones podría tener aquello... ¡En fin!.
Mi consejo, como madre es que te olvides un poco de los relojes; no tienes por qué dar frutas a una hora, papillas de cereales a otra...
¡Relax! Nuestra alimentación es algo natural, no debemos desnaturalizarlo y convertirlo en una receta médica.
Comienza poco a poco. Cuando os sintáis cómodos. La primera semana puedes empezar por ofrecer en cucharita otros sabores triturados y ver cómo reacciona (manzana cocida, alguna cucharadita de puré de patata y zanahoria...).  Esto me parece importante para que tanto la mamá como el bebé se preparen mentalmente para pasar a otra fase.
¡Sí! ¡He dicho la mamá! De hecho esta fase la recomiendo fundamentalmente por nosotras. Que somos paranoicas por naturaleza. Es una forma de que vayas aprendiendo a conocer como reacciona, y que pierdas el miedo...
Los bebés están preparados para empezar con sólidos. Sus encías lo están... Ha desarrollado la fuerza suficiente y se mantiene erguido, sabe hacer la función de pinza... Es el momento de que el niño empiece a aprender a alimentarse por sí mismo.
Si crees que no necesitáis esta fase (sobre todo tú) puedes empezar por ofrecer algún alimento sólido blandito y grandecito. Que sobresalga de sus manitas para que pueda chupetearlo sin dificultad; Brócoli, zanahoria cocida, patata cocida...
Lo importante es que estés tranquila y relajada. Si tomas la situación con naturalidad él también lo hará.




3. SITUATE FRENTE A TU BEBÉ, A SU ALTURA:

Cuando tu bebé esté comiendo debes situarte en su ángulo de visión. Que él sepa que estás ahí. Que confíe en la situación. Puedes sentarle a la mesa con todos. Hay tronas evolutivas que facilitan la independencia del niño a la hora de subir y bajar de ellas a medida que el niño crece.
Incluso, antes de que inicie su alimentación complementaria puedes sentarlo a la mesa con la familia y que se familiarice con ese momento social.
El inicio de la alimentación complementaria es un momento fundamental en la evolución del bebé.
El algunos libros Montessori hablan de iniciar la alimentación complementaria en una silla y mesa bajitas, frente a la mamá, pero para mí pesaría más la vivencia del momento social de la comida. Rodeado de su familia.
Lo que sí considero importante es que su trona le permita autonomía y sea evolutiva.
Recuerda que es importante NO interrumpir al bebé mientras come (o explora). Si está gestionando un trozo de patata grande y ves que no lo va a poder asimilar, decirle ¡¡¡¡NOOOO!!!!! ¡¡¡¡ ESO NOOO!!! Sólo va a producir un gran susto al bebé, que se desconcentrará de su tarea y podemos provocar un atragantamiento.
El bebé debe notarnos relajados, tranquilos... Siempre hay que estar alerta, en frente del peque, pero sin que se note nuestra presencia demasiado, sin interrumpirle, ni distraerle.
También es importante ofrecer al peque herramientas reales. Platos, vasos y cubiertos auténticos, cuando empiece a utilizarlos (adaptados, por supuesto, a sus manitas).




4. CONFÍA EN LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA AUTORREGULADA (BLW):

Una de las grandes preocupaciones que solemos tener las madres es la cantidad de comida que come el bebé. Esto nos inquieta obsesiona. Recuerda que se trata de alimentación COM-PLE-MEN-TA-RIA. El alimento principal y prioritario debe seguir siendo la lactancia.
El niño debe poder elegir entre un par de alimentos o tres a su alcance. Él solito aprenderá a establecer sus gustos y preferencias dándole la posibilidad de elegir entre varias opciones. Sus primeras tomas decisiones ocurren de forma muy natural.
Darle la posibilidad de elegir es darle autonomía. Puede que en muchas ocasiones sólo juegue con la comida, la toque, la chupe... Y que realmente no coma nada, o al menos nada importante para nosotros. Está consiguiendo lo más importante, experimentar, probar, establecer gustos, tocar...
Debemos confiar en la naturaleza. El bebé sabe saciar su hambre desde que nace. Está preparado para ello naturalmente. Por eso la lactancia debe ser "a demanda". La alimentación complementaria autorregulada confía en el bebé y su naturaleza. Este comerá lo que necesite. Su alimento principal sigue siendo la leche, así que debemos dejar a un lado la preocupación excesiva por los dichosos percentiles y la temida báscula del pediatra y confiar más en nuestro bebé. Es un ser inteligente. A lo largo del día comerá lo que necesita. No importa que no ingiera demasiados sólidos, lo importante es que descubra que puede alimentarse por sí mismo y que hay todo un mundo de sabores, colores y texturas que hacen que alimentarnos sea una de las cosas más placenteras de la vida. SIGUE AL NIÑO.


5. OFRECE  ALIMENTOS QUE PUEDA GESTIONAR DE FORMA AUTÓNOMA:

En esta etapa el niño tiene una inmensa curiosidad por explorar con sus sentidos. Justamente así debe descubrir que puede alimentarse por sí mismo. Como un acto natural. El niño comienza a jugar con algunos alimentos que puede manipular con facilidad. Los huele, los chupa, los toca, los parte...
Al final, cuando está preparado lo mete en la boca y lo mastica hasta que decide tragarlo.
Su naturaleza no le deja alcanzar la cima hasta que no ha subido todos los escalones. Primero ha de estar preparado para sujetar el alimento y llevárselo a la boca, después para masticar y posteriormente para tragar. Si el bebé mete un alimento a la boca que no es capaz de gestionar es unos segundos el mismo toserá y lo escupirá. Debemos confiar en este proceso natural, porque si nos saltamos escalones y tratamos de ayudarle metiéndole un alimento en la boca el bebé puede atragantarse.
Los alimentos a su alcance deben ser asequibles según su desarrollo. Podemos empezar con verduras muy cocidas en forma de palito (calabacín, zanahoria, patata,),  después podemos ofrecer guisantes, arroz...
Estos alimentos serán sus juguetes favoritos. Cuando descubra por sí mismo que saben bien y que puede gestionarlos, masticarlos e incluso tragarlos se habrá producido uno de los pasos más importantes en su desarrollo.
No trates de partir en trocitos pequeñitos la comida, ni de darle lo que no consigue meter en la boca... Déjale hacerlo sin tu ayuda. CONFÍA EN EL NIÑO


6. A PARTIR DE LOS 8 O 9 MESES PREPARA UNA MISMA COMIDA PARA TODOS:

Una vez que el peque ha experimentado con una amplia variedad de alimentos. Es el momento de adaptarnos y que comience a comer lo que comemos todos. Darle la posibilidad de explorar y comer lo que nosotros comemos le incentivará. Es una motivación inmensa para el bebé poder comer lo que comen sus papás. Incluso notarás como a veces el bebé te mira, mira como masticas, como comes...
El lo tratará de imitar, igual que lo hará con el lenguaje o el movimiento.
Algo que a mi me resultaba es hacer una tabla semanal de comidas. Si estás preparado con comidas saludables y variadas planificadas todo resultará más sencillo. (Es un buen momento para perder esos kilillos que te sobran...)
Trata de cocinar sin sal, evita los fritos y las grasas... Recuerda incluir abundante fruta y verdura en la dieta semanal.
Usa el sentido común; Hay alimentos como el marisco, los frutos secos, picantes... Para los que el bebé aún no está preparado.
Una buena idea para fomentar su autonomía en la alimentación es preparar un estante bajo en la cocina con algún alimento saludable listo para consumir por el bebé y algo de agua.



7. A LA MESA CON LOS DEMÁS:

Comer es uno de los grandes placeres de la vida ¿No crees? Aprender a disfrutar de este momento es cuestión de hacer de él un momento tranquilo, ameno, incluso divertido.
El momento de la comida es ideal para empezar a ofrecer al bebé gracia y cortesía. Decir gracias y por favor en la mesa, movernos con delicadeza,  ser educados al hablar con los demás.
Incluso, cada familia y cada cultura tiene unas costumbres a la hora de comer. Es un buen momento para que el niño aprenda su cultura y la interiorice.
El bebé debe seguir alimentado con lactancia materna a demanda. No nos obsesionemos con hacer coincidir tomas y comidas. Que todo fluya más natural. Si dejamos que el niño se autorregule él comenzará a gestionar sus tomas de forma diferente para poder tener un huequito para disfrutar la comida.


8. NO TE OBSESIONES CON LAS CANTIDADES QUE COME:

La báscula del pediatra es una gran amenaza para cualquier mamá. Cuando llegas al pediatra y te dice que ha bajado de percentil te das cuenta de que el pediatra te mira con cara de "¿No estás alimentando a tu hijo mala madre?", oyes hasta la música de psicosis en tu cabeza. Recuerdo estas miradas e insinuaciones y me producen aún escalofríos. Si el bebé está saludable, si aumenta de peso y está feliz... ¡NO le des más vueltas!


9. DEJA QUE SE ENSUCIE:

El momento de la comida va a ser peor que la tomatina de Buñuel... Cuanto antes lo asimiles mejor. Procura preparar la zona de catástrofes para la batalla, y pon algún tipo de chubasquero impermeable al bebé. Lo demás es cosa suya. Recoge y limpia soooooolo cuando el bebé haya terminado de comer experimentar. Será la única forma de no distraerle ni interrumpirle en su proceso de exploración.
¿Recuerdas eso de con la comida NO se juega? Pues bien, borra este oscuro capitulo de tu infancia y repite conmigo ¡CON LA COMIDA SÍ SE JUEGA!

10.CONFÍA EN TU BEBÉ:

No puedes pretender que coma todos los trozos que le pones en la mesa. Puede que mordisqueé alguno, que chupe otro, que parta otro... No es que la comida haya sido un fracaso, todo lo contrario.
Poco a poco comenzará a dar dos mordiscos en vez de uno. Llegará un día en que se acabe un trozo entero... Pero no hay prisa en esto
Observa a tu bebé. Debes permanecer siempre alerta, pero en la sombra. Anota lo que le produce más curiosidad si es preciso. Si hay algún alimento que no le guste nada de nada. Puedes retirarlo un tiempo y probar a ofrecerlo más adelante, cocinado de diferente forma, presentado de diferente manera...
Nuestro cuerpo necesita adaptarse a algunos sabores específicos. ¡Por cierto! A los adultos no nos gustan todas las comidas... Piensa que tu mismo tienes preferencias, y platos que no te gustan nada de nada por su sabor, por su textura...
¿Piensas que tu bebé va a ser diferente y debería gustarle todo? Él irá estableciendo sus preferencias y gustos. Debes confiar en él.
Su naturaleza es sabia. El bebé puede aprender a caminar por sí mismo, a hablar, ¡Y a comer!
Solo debemos confiar en él y darle todas las facilidades que estén en nuestra mano para hacer de este proceso lo que es: ALGO NATURAL.



¿Si tuviese que dar un consejo Montessori para introducir la alimentación complementaria en pocas palabras?

-CONFÍA EN LA NATURALEZA HUMANA
-OBSERVA
-SIGUE AL NIÑO




¿Y tu? ¿Cómo has introducido la alimentación complementaria de tu bebé? ¿Qué dificultades has encontrado?



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4 comentarios:

  1. Hola Marta, como siempre muy interesantes tus post, yo llegué primero a Blw que a Montessori, y con los dos me pasó igual, me pareció que era lo más razonable y lo mejor para todos. Del Blw solo tengo comentarios positivos, es la mejor opción para empezar con la alimentación complementaria. Te quería consultar, en este momento mi hijo está en una etapa en la que tira todo. Tiene algo en la mano, quiere otra cosa, tira la primer cosa. Mientras come juega a las catapultas o a darle de comer a los perros, aveces prácticamente no come y tira todo lo que hay en el plato, va, en el plato no, porque por lo pronto le damos directamente en la bandeja (le ponemos el plato adelante y tira todo y lo da vuelta). La verdad que llega un momento en que inevitablemente nos pone un poco nerviosos, tiró todo y no comió nada, en fin. La situación empeora si están los abuelos presentes. Que recomendaciones me das, tanto de que hacer como que no hacer y que decir a los abuelos para que no se preocupen, enojen o se pasen toda la comida diciendole alternadamente "no" o "muy bien", según corresponda. Mi bebé tiene 13 meses. Abrazos

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  2. Hola. Un post excelente. Nosotros también comenzamos con blw. Lo recomiendo 100%, súper gratificante ver que tu bebé come de todo, él solito y a la vez que la familia. Igual que el bebé de Paula, el mio también lanza todo. Tiene 18 meses y, a veces más que otras, se le ha dado por tirar pero ahora... Ni se lo piensa, cosa que no gusta o cree que no va a gustar vuela por los aires. Me imagino que estarán en una etapa evolutiva no? Porque también lanza chupetes, juguetes, mando de tv, vamos...lo que pille. Saludos

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  3. Hola. Un post excelente. Nosotros también comenzamos con blw. Lo recomiendo 100%, súper gratificante ver que tu bebé come de todo, él solito y a la vez que la familia. Igual que el bebé de Paula, el mio también lanza todo. Tiene 18 meses y, a veces más que otras, se le ha dado por tirar pero ahora... Ni se lo piensa, cosa que no gusta o cree que no va a gustar vuela por los aires. Me imagino que estarán en una etapa evolutiva no? Porque también lanza chupetes, juguetes, mando de tv, vamos...lo que pille. Saludos

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  4. Me encantó tu post, mi bebé tiene 11 y practicamos BLW desde los 7, lo recomiendo muchísimo.

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