lunes, 6 de febrero de 2017

PORQUÉ DEBERÍAMOS AGACHARNOS SIEMPRE PARA HABLAR CON LOS NIÑOS




Hay un pequeño gesto que todos podemos hacer para hablar con nuestros hijos y es agacharnos para estar a su altura cuando hablamos con ellos. Puede que te parezca algo insignificante, pero ¡créeme!, tiene mucho valor para conseguir una comunicación pa-madre/hijo empática y sana. Hoy quiero demostrarte porqué.



Hace unos meses una imagen del príncipe de Inglaterra con su hijo se hizo viral.




He buscado imágenes en el archivo, y en casi todas las imágenes que encuentro del príncipe con su pequeño, aparece agachado a su altura. Antes de nada, tengo que decir que los príncipes de Inglaterra fueron educados en colegios Montessori y su pequeño también está escolarizado en una escuela Montessori. Probablemente, por eso, este gesto, para ellos es algo completamente normal y habitual. Pero ¿Por qué tiene tanto valor el gesto de agacharnos para hablar con los niños?




5 RAZONES DE PESO PARA AGACHARTE CUANDO HABLAS CON TU HIJO


Hoy voy a darte 5 razones por las que te convencerás y comenzarás agacharte más cuando estás hablando con tu peque:


  • Cuando hablamos a la altura del niño le transmitimos el mensaje de que estamos en la misma posición que él. Es un mensaje de igualdad. Si hablamos desde arriba le damos un mensaje no verbal de superioridad.  El niño se sentirá inferior.

  • Cuando hablamos a la altura del niño podemos mirarnos a los ojos y ver nuestra expresión facial. Mirarnos a los ojos nos ayudará a conectar y olvidar lo que hay alrededor, nos ayudará a captar su atención.

  • Cuando nos ponemos a su altura el niño nos siente más cerca y eso crea en él una predisposición positiva para comunicarse con nosotros. Es un mensaje no verbal de cercanía, de empatía, de respeto. Eso le transmite al peque seguridad, confianza, tranquilidad.

  • Cuando nos agachamos para hablar con nuestro hijo le damos el mensaje de que estamos preparados para escucharle y que vamos a ponernos a su nivel para hacerlo. Él se sentirá más respaldado y escuchado.

  • Con ese gesto facilitamos la expresión y canalización de emociones. El niño se siente cerca de nosotros y confiado. Podemos ver su cara y mirarle a los ojos para empatizar con él y transmitirle un mensaje de apoyo. Además, tenernos a su altura le permitirá acercarse a nosotros cuando lo necesite para tocarnos, darnos un abrazo y desahogarse. Cosa que no podría hacer si lo que tuviese en su ángulo de visión fuesen nuestras rodillas.




Este pequeño gesto es fundamental para una comunicación sana y tranquila con el niño. Me doy cuenta de que en el cole la maestra recibe a los niños en la puerta de la clase y les va sonriendo pero no se agacha para recibirles, ni siquiera llama a todos por su nombre cuando van llegando.

En las escuelas Montessori la Guía recibe a cada niño individualmente. Le pregunta qué tal le ha ido, le llama por su nombre, y le recibe a su altura.
Es un gesto, aparentemente sencillo, pero taaaan valioso. Es un pequeño gesto que todos los profes deberían poner en práctica cada mañana. Montessori es algo más que materiales, es la forma de relacionarnos y comunicarnos.  De esta forma cada niño se siente único y protagonista. El niño siente que entra a un espacio donde hay igualdad, donde le van a escuchar, donde se van a interesar por él, a un espacio donde él va a ser protagonista e importante.

Puede parecerte mentira, pero estos gestos no verbales son trascendentes y se cuidan mucho, por ejemplo, en situaciones decisivas como un debate político entre dos líderes. Se cuida que ambos tengan la misma iluminación, la misma altura en sus sillas... De esta manera, se favorece que tengan una posición de igualdad ante la audiencia.


A nivel personal, puedo decirte que noto como el peque muchas veces utiliza mis propias rodillas para sentarse y pasa una manita alrededor de mi cuello para sentirme más cerca y tener más contacto. Poder hablar a mi altura le ayuda a tranquilizarse, ralentizar, expresarse y conectar conmigo.



"Cuidemos los pequeños detalles para hacer grandes personas"

         Marta. pequefelicidad


¿Y tú? ¿Sueles agacharte para hablar con tu peque?


SI TE HA GUSTADO EL POST
COMPÁRTELO 
POR FA


Si quieres saber más sobre el día a día con mi peque puedes seguirme en facebook e instagram donde compartimos nuestros momentos diarios, algunos vídeos y todo lo que nos inspira.
También estamos en twitter, pinterest y youtube

3 comentarios:

  1. Yo suelo hacerlo siempre, sin querer la verdad. Me sale solo porque es la forma más fácil de conectar con él.

    A veces me pasa que me agacho y se agacha él también y me parto de risa. Como lo imita todo... Jejeje.

    Cuánto tiene que cambiar en las aulas aún...

    Feliz martes y enhorabuena por ser el blog más votado en madresfera!!

    ResponderEliminar
  2. Esto es algo bastante sabido pero parece que se olvida, nunca està demàs recordarlo a los nuevos padres. Lamentablemente es algo solo para el ambito familiar pues en los demàs entornos, circunstancias y relaciones de nuestros hijos con otras personas esto se hace imposible.

    ResponderEliminar
  3. holaaa, hace algún tiempo leí sobre esto, algo tan de sentido común pero que pasamos por alto, y a partir de ahí siempre me agacho para hablar con mi peque de 23 meses, lo que ocurre es que la mayoría de veces ella tb se agacha jeje me hace muchisima gracia porque ahora mismo me imita en todo. Poco a poco voy conseguiendo que me mire y hablar tranquila con ella porque le llama tanto la atención todo lo que tiene a su alrededor que me cuesta que se concentre, pero hay tiempo para todo. Te descubri hace poquito y me quedo por aqui, un saludo.

    ResponderEliminar

Blogging tips