lunes, 6 de abril de 2015

8 TIPS PARA AFRONTAR EL FIN DE LA BAJA MATERNAL



Antes de tener a mi peque y de conectar mi chip "mamá" pensaba en volver al trabajo lo antes posible. En seguir el ritmo, en hacer esto, lo otro... y  en dejar todo organizado para mi regreso al trabajo. De hecho, trabajé hasta unas horas antes de dar a luz como si tal cosa.
Pero ¡Ay amiga!... cuando nacio Rayito, no sabía lo que se me venía encima... Es increíble lo que puede llegar a cambiar la mentalidad de una persona en sólo unos meses.
Esas cosas me hacen reflexionar, ojalá empatizaramos más con las demás personas, posiblemente de ese modo, entenderíamos posturas que rechazamos. Nos falta "ese poquito" de ponernos en la piel de otro. Cuando entré en mi pellejo de madre comprendí que no podía dejar a mi bebé, tan pequeño, tan indefenso, que necesitaba mi contacto día y noche, para irme X horas a trabajar.
Aproveché la totalidad de la baja por maternidad.
Yo, con mi bombo primerizo, imaginaba la baja por maternidad como una bonita luna de miel casera con mi bebé, donde todo sería de color azul celeste, mi bebé dormiría muchas horas, (como se supone que hacen los bebés) haría sus tomas, y yo daría largos paseos aprovechando el final del verano, saldría al mercado a comprar a diario cositas frescas, cocinaría recetas elaboradas a diario, tendría tiempo para descansar y recuperarme del largo y pesado embarazo, y todo sería de color de rosa, o bueno, dado el caso, de color azul celeste....
Y  ¡toma!, bofetón en toda la cara, (figurado claro). Ni paseos, ni mercados, ni relax... ni nada de nada. La baja por maternidad se llama así porque realmente es un periodo COMPLETAMENTE NECESARIO para recuperarnos física y psicologicamente del parto, es un periodo necesario para el bebé y para la mamá.
Después del parto quedé tocada físicamente con un prolapso importante por el que tuve que ir a rehabilitación, la pierna derecha tardó en responderme bien casi un mes por la epidural, y bueno jejeje, lo del peque los primeros meses fue como para escribir un libro. Si tenía tiempo para darme una ducha de 2 minutos significaba que el peque había tenido buen día, creo que eso resume bastante mi particular luna de miel casera con el peque.
Sin darme cuenta, había llegado al final. ¡¡Dios!! las semanas se habían pasado y me tenía que incorporar al trabajo ¿Qué? ¿Cómo? ¿Qué va a ser de mi peque?
En ese momento te invaden sentimientos de todo tipo, primero te sientes la peor madre del mundo mundial por dejar a esa criaturita sin su teta, sin su mamá, y por otro lado la culpa te corroe, porque no está la cosa como para no trabajar.
Así que le pones un esparadrapo al corazón para que se calle y haces caso a tu cabeza. Y vuelves a trabajar.
Recuerdo el primer día que pasé unas pocas horas lejos de mi bebé, era una sensación, como si me faltara un brazo, o una pierna. No estaba completa. Algo me faltaba. No me podía centrar en nada. Sólo me preguntaba si mi bebé estaría llorando, si querría comer, si estaría preguntándose por qué mamá no iba a atenderle...
Ríete tu del extres post vacacional, esto no era un extres post vacacional, era un extres post maternal.
Y sólo de pensar que a partir de aquel momento de reincorporación me iba a perder un montón de horas al día de mi peque hasta hiperventilaba.
 Los primeros dias tenía mucho miedo de que mi peque se olvidase de mí cuando llevase muchas horas fuera y quisiese más a su cuidadora: La abuela.
Sí, ¡llamadme paranoica! pero era un pensamiento que me perseguía constantemente. No era un argumento de película de tarde dominguera de la 3, era un pensamiento real basado en que después de tantas horas con su abuela, y sin su madre, al final acabara queriendo más a su abuela.
 Pero estaba equivocada, los niños tienen mucho amor que dar, y mamá solo hay una.

Después de muchos meses echo la vista atrás y creo que podría dar unos consejos para llevar mejor la separación MAMÁ-BEBÉ tras la baja maternal, en base a mi experiencia.
Va a ser duro, probablemente lo más duro a lo que te enfrentes en estos meses, pero si no queda otro remedio aquí van unos consejos para que lo lleves lo mejor posible:


1.INCORPORACIÓN PROGRESIVA: Trata de hacer una incorporación progresiva. Si es posible, empieza separándote de tu bebé solo una o dos horas. Esto servirá como una primera toma de contacto, para ver como reacciona el peque tomando leche extraída, como se siente con su cuidadora. Y para tí será duro, pero siempre es más fácil adaptarte poco a poco a esta nueva situación.

2.LACTANCIA Y TRABAJO: Sí es posible. En este post  ya os conté como conseguí compatibilizar lactancia materna y trabajo a jornada completa. Es perfectamente posible, sólo hace falta un poquito de voluntad. Pero una vez empiezas con el sacaleches y te haces a él, se convierte en una rutina como la de lavarte los dientes. No es tan difícil. Es más, yo recomiendo a todas las madres trabajadoras que sigan con la lactancia materna. A mi me ha ayudado a reforzar el vínculo de amor con mi peque, a pesar de las horas que he pasado fuera de casa (a mi pesar), cuando llego del trabajo enseguida quiere su tetita, siento que es algo único entre los dos y me ha ayudado mucho psicológicamente el poder "conectarme" de nuevo con mi bebé de esa manera tan especial, casi como si fuera un cordón umbilical que nos une, después de unas horas separados.  Siento que si mi peque pudiese hablar me diría: mamá has estado horas fuera de casa, pero ya estás aquí y yo estoy contigo en tu regazo, que agusto, que reconfortado me siento mamá, te quiero... (igual tengo mucha imaginación pero sus ojos hablan)


3.MUCHA COMUNICACIÓN CON LA PERSONA QUE QUEDE AL CARGO: Lo que más te ayudará los primeros días con la incorporación es saber que el bebé está bien atendido.  Abuela/Suegra/Cuidadora externa. A mí me tranquilizó el hecho de que la abuela unos días antes de mi incorporación al trabajo pasó mucho tiempo con nosotros, de tal manera que vió y aprendió las rutinas del peque de primera mano. Tranquiliza mucho saber que la persona que queda al cargo ya conoce todos los truquillos del bebé. Cada bebé tiene sus preferencias, cosas que le irritan, cosas que le relajan... Cosas que normalmente sólo saben los papis. Por eso, es tan importante la comunicación, que la persona que quede al cargo aprenda todos los truquillos del bebé, y que tu puedas estar comunicada con esa persona en todo momento para tí supondrá un alivio enorme. Creeme.

4.DESPEDIDA CORTA PERO DESPEDIDA: Cuando me voy a trabajar SIEMPRE le digo a mi peque a dónde voy y que en un ratito volveré. Creo que es lo mejor. No me gusta irme sin que lo sepa, porque quizá se pregunte si voy a volver y eso es algo que me angustia a mí más que a él. Así que siempre le doy un beso y le digo que me tengo que ir a trabajar pero que en un rato volveré con él. La despedida támpoco puede ser muy larga (yo me pasaría dos horas comiéndole a besos) porque el niño se empieza a angustiar, tiene que ser algo relajado, que no nos vea tristes, cariñoso, pero que no dure más de medio minuto.

5.APROVECHA AL 200% LOS RATOS CON TU PEQUE: Cuando llego de trabajar tengo mil cosas por hacer, pero lo primero es jugar con mi peque y dedicar un rato de calidad a él. Lo demás ya se hará, la prioridad deben ser nuestros hijos y que tengan el afecto que merecen de sus padres. Así que trato de exprimir al máximo cualquier ratito que tengo con el peque, y si tengo cosas que hacer intento integrarle en ellas, que me ayude, siempre hablándole, haciéndo juntos las tareas. De este modo siento que no desperdicio ni un segundo del tiempo que tengo junto a él.



6.PACIENCIA CON LAS NOCHES Y MUCHO HUMOR: Es posible que notes un cambio en el sueño de tu bebé cuando te incorpores al trabajo, probablemente comenzará a tener más despertares y quiera mamar más. Es normal. Los peques necesitan contacto con su madre, necesitan sentirla cerca, tener su pechete. Si durante el día no lo tienen lo demandarán más de noche, para recuperar el tiempo perdido. La naturaleza es muy sabia, así que el propio bebé va a regular tu producción de leche, incrementando su demanda nocturna, para que tu pecho no deje de producir y mantenga el ritmo de lo que tu bebé necesita tomar, a pesar de las horas que pasas fuera de casa. No es fácil, pero a mi me ayudó tomarme la situación con humor y con amor, en este post os dejo unos tips para descansar mejor si tu bebé se despierta mucho de noche.


7.UNA MAMÁ SEGURA DE SÍ MISMA: Aunque tu peque pase algunas horas con alguien que se haga cargo (tus padres, suegros, tios, cuidadores) no olvides nunca que madre no hay más que una. Tu eres su mamá, siempre vas a ser lo más importante para el bebé. Tu eres la que debe tomar las decisiones porque eres la que mejor conoce al peque, no dejes que las terceras  personas al cargo impogan sus decisiones en la crianza de tu hijo. Para ello lo mejor es que dejes las pautas claras desde el primer día, y así evitar malos entendidos, o discusiones innecesarias. Probablemente haya conductas por las que tengas que tragar, pero siempre ten claras tus ideas y persíguelas. Os pongo un ejemplo, yo le decía a mi madre que el peque comía trocitos cuando comenzó con la alimentación complementaria, pero a ella la daba miedo, y decía que ella no se los quería dar porque no quería que le pasase nada a su cargo y le daba papillas. Habrá cosas en las que haya que ceder, pero si las cosas están claras desde el principio los problemas serán menores. El peque en mi presencia come trozos, la abuela lo acepta, al final ella misma acabó dándoselos.


8.LO PRIMERO ES EL BEBÉ: El trabajo es importante, por supuesto, pero si un día el peque está mal, no se calma, te necesita. Lo primero es el bebé. Deja todo, no hay nada que no pueda esperar. Nada es tan importante como tu peque.


Es díficil tener que trabajar y tener un bebé. A partir del momento que eres madre tus prioridades cambian, las cosas se ven desde otra perspectiva y te tiras de los pelos todos los dias por la cantidad de cosas que te pierdes de tu peque. Para mí es duro, ojalá llegue el día en que podamos tener unas jornadas en las que realmente sea posible la conciliación. Y que los abuelos no tengan que tomar un relevo que no les corresponde. Pero mientras tanto yo procuro exprimir cada segundo que paso con mi peque, para que le queden grabados a fuego, intento disfrutar de él cada minuto, cada día libre, cada descanso...
Ojalá nos pusieramos a la altura de otros países y la baja por maternidad durara el mínimo de 6 meses, al menos, en los que se recomienda la lactancia materna exclusiva.


¿Vosotros cómo vais a afrontar la reincorporación al mundo laboral? ¿qué os ayudó a llevarlo mejor?



6 comentarios:

  1. Me ha encantado tu post, Marta. En dos semanas justas empiezo a trabajar y me siento exactamente como describes. Intentaré seguir tus consejos, pero lo cierto es que sí, es lo más duro a lo que he tenido que enfrentarme en mi vida.

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    1. Mucho animo para ese nuevo periodo de adaptación, seguro que poco a poco lo vais consiguiendo, somos fuertes y luchadoras y cuando se trata de nuestros peques sacamos fuerzas de donde sea así que mucha fuerza. Un besote y poquito a poco, ya me contaras que tal ha ido

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  2. Yo no trabajo desde que me quedé embarazada del mayor pero entiendo que debe ser muy duro. La baja maternal española es de vergüenza, qué mínimo que 6 meses para no dificultar tanto la lactancia! Un besito

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    1. Completamente de acuerdo, esperemos mejorar algo!!

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  3. En México, máximo te dan 3 meses si bien te va y tienes que regresar a jornadas largas. En mi caso, de 9 a 5 de la tarde los primeros 6 meses después de reincorporarme y después de 9 a 6.30. En ambos casos con hora y media de comida (no he logrado negociar que me recorran esa hora de comida para irme antes). Dado que soy madre soltera, no puedo dejar de trabajar y no creo que mi mamá pueda cuidar al 100 a mi nena cuando nazca porque tiene insuficiencia renal, así que solo me queda una opcion: la guarderia estatal de 9 a 4 pm (saldría corriendo a la hora de la comida para recoger a mi bebé y luego pasaria a mi casa para que me la cuidaran un par de horas mas).
    Se me parte el corazón, pero tendré que hacerlo y al respecto, quisiera preguntarte algo: 1. ¿Será mejor la guardería o un cuidador particular? (Podría ver la forma de afrontar el gasto) y 2. Será muy perjudicial para mi nena ir a una guardería súper tradicional (aquí la educación estatal es así) y que yo en casa tenga ambiente preparado y juguetes Montessori?
    Ojalá puedas apoyarme con tus respuestas. Muchísimas gracias.

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  4. Hola a todas.
    Yo creo que es lamentable tener que separarnos De nuestros bebés al 4 mes. Así es normal que este disminuyendo el índice De natalidad en España. Es imposible compatibilizar trabajo, trabajo de casa, lactancia, cuidados de hermanos mayores....etc.ojala que cuando las toque a mis hijas , las den un año, como en Austria por ejemplo. Estamos a años luz....yo no quiero ayudas económicas señores, yo quiero tiempo para estar con mi bebé.

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