lunes, 17 de julio de 2017

EL PASO A SU PROPIA HABITACIÓN. ASÍ FUE. Todo pasa, todo llega.






Hoy quiero contarte cómo ha ido evolucionando el sueño del peque y cómo y cuándo fue la transición a su propia habitación. Cada vez me cuesta más escribir este tipo de posts. Siento que es como regalar una parcela de nuestra profunda intimidad. Sin embargo, pienso que quizá contar nuestra experiencia pueda servir a alguna mamá/papá que esté pasando lo que yo viví en su momento. Quizá pueda dar algo de luz, o alentar a alguna familia. Realmente a mí me hubiese encantado leer algo así cuando la falta de sueño estaba acabando conmigo, así que allá voy. Me meto mi sentido de culpabilidad en la mochila y te voy a contar cómo evolucionó todo.



Antes de empezar sí que me gustaría dejar claro que sólo pretendo narrar nuestra experiencia para ayudar a otros padres que estén pasando por lo mismo y puedan sentirse identificados con nosotros. No somos ejemplo de nada y desde luego creo que en esto del sueño la mejor fórmula es la que permite descansar a la familia con el mayor equilibrio posible. Sin juicios.

Nuestro bebé dormía periodos muy cortitos, de día y de noche. Lloraba mucho y se inquietaba por (casi) todo. Nunca pensé que fuese capaz de tener una fortaleza física tal como para pasar días semanas sin dormir.
Te diría que hasta los 4 meses aproximadamente las noches eran complicadas. Las llevábamos con resignación y humor (es lo que tiene ser primerizos, que todo es una aventura nueva). A partir de mi incorporación al trabajo las noches empezaron a ser... No sé ni cómo definirlo. Nunca antes de ser madre hubiese imaginado que me esperaba ese maratón de despertares nocturnos durante tanto tiempo.

Así estuve sin dormir apenas hasta los 17 meses aproximadamente. Trabajando, dando teta toda la noche, sacándome leche en mis ratos libres y arrastrando ojeras cada vez más intensas. Recuerdo que yo me liberé cuando tiré el reloj luminoso de la habitación a la basura y lo acepté como un proceso. ¡A la mierda, no pienso mirar más la hora!

El amor y el humor para mí fueron claves en esta etapa. Relativizar y visualizarlo como un proceso. Recuerdo llorar de la impotencia del agotamiento. Odio las etiquetas y más en los niños, pero descubrir la alta demanda a nosotros nos llevó a tranquilizarnos y dejar de martirizarnos pensando qué estábamos haciendo mal.

El sueño es un proceso madurativo en el bebé. Sus ciclos cada vez van siendo más largos. Es un proceso natural de avances y retrocesos. Una noche de pronto duerme cuatro horas seguidas y tú ya te vienes arriba, pero a la siguiente despierta cada hora o hora y media y caes de nuevo en la desesperación. Estas pequeñas luces indican que el proceso está siguiendo su curso natural.

La falta de descanso y el ritmo que llevaba me dejaron en aquel entonces con 47 kilos. ¡Sin dietas! También tuve que ir varias veces al médico. El peque solía dormir mucho encima de mí y amanecí algunos días con la cara hinchada. (Como si me hubiese pinchado botox pero a lo bestia).

Hoy sé cosas que no sabía en aquel momento. Estoy a punto de finalizar mi formación como asesora de lactancia, además mi formación como Guía Montessori me ha ayudado a entender el desarrollo del niño y sus necesidades.

Hoy entiendo que el bebé empezó a dormir peor a partir de mi incorporación al trabajo porque necesitaba regular la producción de leche y las noches son un momento clave para ello ya que hay un pico de prolactina entre las 2 y las 6 de la mañana.  La prolactina es la hormona que se encarga de regular la producción de leche materna. La naturaleza es muy sabia y sólo estaba cumpliendo su función para que la lactancia se mantuviese sin problemas.

También comprendí que hacia los 8 meses los bebés pasan por un momento interno brutal al descubrir que son seres diferentes a su mamá. Hasta ese momento se conciben como un sólo ser único. Les produce mucha angustia, entonces, no vernos porque, en su cabeza, no ver algo es igual a desaparecer (no veo a mamá= mamá se ha ido para siempre). A todo ello se juntan los cambios tan radicales que está experimentando y que tiene que asimilar y ordenar. La independencia de movimiento con el gateo, la alimentación complementaria, el desarrollo de lenguaje. Todos estos hitos tienen que ser procesados y pueden afectar al sueño.

La lactancia materna también ayuda a conciliar el sueño, tanto al bebé como a la mamá. Es un regulador natural de los ciclos del sueño del bebé. Yo estuve a punto de tirar la toalla por el mito de "Si le quitas la teta por la noche va a empezar a dormir mucho mejor". Leer, informarme y contar con apoyo fue lo que me hizo seguir adelante.

¡Qué importante es contar con apoyo en todo este proceso! Cuando no tienes fuerzas, te encuentras agotada física y mentalmente y encima tu entorno te dice que quites la teta o que te vayas de la habitación, cualquier persona humana sucumbe a la presión. Si sientes que es lo que necesitas ¡Hazlo! pero no dejes que tu entorno empañe tu instinto.

Si a día de hoy tuviese que dar un consejo a alguien que esté ahora en esta situación sería este:
Si no tienes apoyo cercano busca una tribu. Busca un grupo de lactancia en tu ciudad. Busca un grupo virtual si es preciso y empoderate. Haz lo que creas que es mejor en vuestra familia y ponte un chubasquero para que te resbalen los juicios de valor.

Desde que el peque cumplió doce mesecitos, más o menos, preparamos un ambiente Montessori en su habitación con una camita baja en el suelo que le permitiese irse a dormir cuando tuviese sueño. ¡Ahí hemos tenido una habitación sin estrenar durante cuatro años! La cama, no la quería ver ni en pintura y yo me empezaba a alegrar de no haber invertido en un somier o una cama pequeñita. Alguna vez la usábamos para leer algún cuento y quitarnos el remordimiento de tener un colchón ahí en el suelo ocupando espacio (que no vamos sobrados).

Para nosotros  mí colechar fue la forma de no perder la salud mental ni física. Y digo para mí con uso de razón. Mi marido compartió conmigo las primeras semanas de despertares, pero a medida que pasan los meses te vas quedando más sola que la una y llegas a pensar que eres la única persona despierta en el universo a esas horas. Muchas pensamos "ya que yo no descanso que descanse él". Tampoco estaría demás que este pensamiento fuera al contrario en algunas ocasiones chicos. Que sí, que hay papás que se despiertan tanto o más (no sé donde, pero los hay) pero desde luego, en base a lo que yo he vivido y a las experiencias que he podido recibir a lo largo de todo un año hablando con decenas de familias, cuando estamos lactando, el peso de las noches recae al 99% en las mamás.
No hablo de otros aspectos de la crianza, tan sólo de las noches. Ahora me pueden caer todo tipo de críticas por decir esto, pero es así. Si tú o tu marido sois del 1% restante no os deis por aludidos. :)
Está claro que las tetas las tenemos nosotras. Sí, pero cuando estás al borde de la pérdida de salud física y mental se agradece que alguien te cuente un chiste en mitad de la noche, que te traigan una infusión o que te hagan un masaje para volver a conciliar el sueño. ¡Algo para sentirnos mejor y más acompañadas en las largas noches de teta, despertares y caras hinchadas!

Reconozco que yo hice colecho por el bebé pero también por mí. No hubiese aguantado levantarme cada vez que lloraba y desvelarme. Las últimas noches de muchos despertares ya eran casi como un flash. Muchas veces no conseguía ni recordar cuántas veces se había despertado a lo largo de la noche. Acabó convirtiéndose en algo casi automático. Tenerlo junto a mí en su cuna colecho me ayudó mucho a no desvelarme tanto. (En realidad no era una cuna colecho. Era una cuna normal de ikea a la que le quitamos una pared).

(Ya no os cuento mi cara cuando después de una noche torera mi marido me decía por la mañana... "Vaya Marta, parece que ya va durmiendo mejor")

Así, a base de algún avance y muuuchos retrocesos sus ciclos de sueño fueron alargándose cada vez más hasta llegar a dormir toda la noche sin despertarse. El proceso notable de mejora empezó a los 15/16 meses y se estabilizó aproximadamente hacia los 17/18 meses.

El peque siempre solía dormirse a la teta. Le relajaba y aceleraba el proceso. Hacia los dos años tuvo una crisis y de pronto hubo otro retroceso, después de bastantes meses durmiendo bien. En ese momento de crisis estuve a punto de abandonar la lactancia. En esta etapa recuerdo que yo era para él una teta andante. Posar mi culo en el sofá y sacar la teta eran la misma cosa. Fueron unas semanas duras, extenuantes. Supongo que la falta de sueño no la tomas igual al principio que cuando llevas dos años de cansancio acumulado. Esta crisis duró unos dos meses, más o menos. Después tal y como vino se fue. (No sin antes haber hecho cientos de teorías. Es que le duele esto, es que le pasa aquello...)

En todo este tiempo el peque dormía con nosotros en la cama. Solía dormirse en su cuna colecho aunque a veces se adueñaba del medio de la cama de matrimonio y nosotros nos conformábamos con 10 cms de colchón en la esquina. Alguna noche acabé con medio cuerpo en la cuna y el otro medio en el suelo. A pesar de estos "mínimos" inconvenientes disfruté mogollón del colecho cuando las noches empezaron a fluir. Nos encanta dormir con él. Verle acurrucadito, contar cuentos, historias y despertarnos a su lado, era tan bonito dormir de nuevo... Y tan bonito tenerle cerca que se te olvidaban los 10 cms de colchón que te habían quedado.

En esta cuna colecho ha estado durmiendo todo el tiempo. Hace un año empezamos con la Ruta Montessori por toda España. Casi cada fin de semana dormíamos en hoteles distintos. El peque nos ha acompañado en, prácticamente, todos los viajes. Él dormía con nosotros en la cama de matrimonio del hotel. En algunos hoteles, al poner en la reserva que íbamos con un niño de 3 años, nos empezaron a poner una cama supletoria (sólo en algunos) y al peque le hacía gracia la idea de tener su propia camita en la habitación de papi y mami. Ese fue el primer paso. La mayoría de camas supletorias estaban a un metro o menos de nuestra cama y muchas veces a mitad de la noche hacía un cambio. Aparecer por la mañana con un pie en la cara son de esas cosas que se van convirtiendo en normales cuando duermes con un niño de tres años.



Hace como un mes volvimos unos días a casa después de estar unos meses trasladados al sur de España. Pensé que podía ser el momento de invitarle directamente a dormir en su cama especial y usar su propia habitación.

Así lo hicimos y aceptó sin reparos. "Claro, mami. La cuna ya se me habrá quedado pequeña ¿Verdad?"
Así de sencillo fue. Al final nos dimos cuenta de que todo el esfuerzo que parecía que nunca iba a dar sus frutos había resultado.
Esa noche le mostré cómo pedirme algo si me necesitaba por la noche. Hicimos una presentación al estilo Montessori. A él le encantan estos juegos de roles donde él puede hacer de él mismo o de mí. ¡Le chifla hacer de mamá!

La primera noche me llamó a los cinco minutos porque necesitaba agua. Me levante y se la dí. Le mostré que me podía llamar cuantas veces necesitase porque yo iba a acudir. También le mostré cómo encontrar el agua si se despertaba por la noche.

Al rato se presentó en nuestra habitación porque se había acordado de que no nos había dado un abrazo. "Claro cariño, puedes dármelo ahora. ¿Ahora quieres que te acompañe de nuevo a tu cama o vas tu sólo?

Bueno, creo que hubo como 3 o 4 llamadas que atendí con paciencia y cariño (en el fondo yo estaba con un remordimiento y una pena horrorosos). Después de 10 minutos sin llamadas mi marido y yo empezábamos a preocuparnos. Esto ya va de serie cuando eres padre/madre, la preocupación va contigo el resto de tu vida (también lo de la culpa). Recuerdo que nos levantamos  con mucho sigilo para ver si estaba bien, y ahí estaba él, en contra de todo pronóstico, dormido plácidamente. Ese fue justo el momento en que supe que mi bebé ya no era mi bebé. Ya era un niño y había caminado hacia adelante.

A día de hoy aún me sigue llamando alguna vez después de estar en su cama. Algunas noches que veo que está más despierto espero y le canto una canción, contamos más de un cuento, o hacemos un masajito. Algo que siempre trato de dejarle claro antes de dormirse es que yo voy a acudir siempre que me necesite.

Hace un par de semanas se fue de camping con su prima. Estuvimos tres días sin vernos. La segunda noche fuera me llamó llorando diciéndome que quería dormir con mami y menos mal que mi marido puso una nota de cordura a la situación porque yo me hubiese cogido el coche a esas horas y me hubiese ido a buscarlo sin mirar atrás. La noche que llegó a casa dormimos juntos de nuevo. Esa noche nadie se planteó que fuese a dormir a su cama. Todos lo necesitábamos. La crianza respetuosa es sentido común, es seguir al niño y a la familia.

Normalmente cuando tenemos prisa en estos procesos suele ocurrir justo lo contrario: todo va más despacio. Desnaturalizar los procesos hace que se conviertan en algo forzado, incluso traumático, aterrador en ocasiones para el niño.

A día de hoy sigue durmiendo en su camita, plácidamente. Cada vez el proceso de dormirse es más autónomo. Cumple 4 añitos a finales de Agosto y se ha ido antes de lo que pensábamos. Sobre todo quiero dejar claro que no hay una edad ideal para dar el salto, que cada niño debe seguir su ritmo y respetar su proceso natural.

Hoy siento que seguir su ritmo ha permitido que sea un proceso natural, sin traumas, sin llantos innecesarios, sin forcejeos, sin prisas.
Sigue siendo un niño muy muy demandante pero a base de darle seguridad hemos conseguido que este proceso sea lo más normal posible para él y para nosotros.

Recuerdo que cuando empecé el blog escribí un post sobre el sueño. Todavía seguíamos en una etapa complicada. Y recuerdo escribir las palabras "Todo pasa, todo llega. Disfrutemos porque todo pasa antes de lo que pensamos y seguro que algún día lo echaremos de menos"

Hoy acabo este artículo con un nudo en la garganta. Ya no le veremos todos los días a nuestro lado cuando nos despertemos, ya no nos cogeremos la mano para dormir cada día, ya no nos susurrará a mitad de la noche al oído "mamá preciosa"...

Hoy se que el día en que lo empiezas a echar de menos es justo el primer día en que empieza a volar sólo y se va. Aunque sea a la habitación de al lado. Maquilla tus ojeras y ponle humor a la situación porque "TODO PASA Y TODO LLEGA".






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18 comentarios:

  1. Me siento tan identificada con tus palabras, nosotros aun estamos en el proceso, Xian tiene casi tres años y duerme con nosotros, nosotros nos vamos turnando para que por lo menos uno descanse bien. Me has emocionado y la verdad que tienes razon, cuando llegue el momento y vuele lo voy a hechar de menos😍, asi que pensare en eso y en tus palabaras.MUCHAS GRACIAS( me encanta tu blog😉)

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  2. Te agradezco infinitamente que hayas compartido tu experiencia, de verdad, no sabes lo reconfortada que me siento en estos momentos, ya que estoy viviendo algo similar con mis hijos.
    Mi hijo mayor estuvo depertandose por la noche varias veces hasta casi los dos años. Por supuesto también dormía con él, era colecho por supervivencia, porque trabajando hubiera sido imposible hacerlo de otro modo, si ya amanecía agotada sin tener que levantarme para darle pecho... Mi marido también dormía con nosotros pero nos acabó abandonando porque él se levantaba más temprano para ir a trabajar y llevaba peor lo de no dormir... ja! Lo que tú dices, con la lactancia la carga la llevamos nosotras. Le di pecho hasta los dos años y tres meses, porque al quedarme embarazada tenía claro que no quería dar pecho a los dos a la vez, y que decisión más acertada porque pese a mis esperanzas de que el segundo no tenía por qué ser igual, me equivoqué. Cuando quedaba poco para dar a luz, y puesto que mi hijo seguía sin estar preparado para dormir sólo, hicimos una transición para que se acostumbrara a dormir con mi marido, ya que yo iba a tener que dormir con el bebé para poder darle el pecho. Lo conseguimos, pero cuando nació el segundo, por los celos tuvimos que llegar a un nuevo acuerdo para que pudiera sobrellevar mejor la pérdida de atención que inevitablemente sufría: yo me acuesto con él en la cama de matrimonio hasta que se duerme, y después se acuesta mi marido con él. Y yo me voy a dormir a la habitación que era para mi hijo con el bebé, que acaba de cumplir 13 meses y que se sigue despertando 4 o 5 veces pidiendo pecho�� Lo único bueno es que el segundo toma pecho antes de dormir pero la mayoría de veces no se duerme al pecho, si no que mi marido lo duerme en brazos o en el carro mientras yo duermo al mayor.
    Y mi hijo mayor se sigue despertando una vez casi todas las noches...Si mi marido aún no se ha ido a trabajar, como ve que no está solo, se vuelve a dormir, pero si no viene a buscarme, teniendo que irme a la cama grande hasta que se duerma...muchas veces el otro se despierta antes de que se haya dormido el mayor y ya la juerga está asegurada....en septiembre empiezo a trabajar ya y me dan pánico estas noches...��
    Uff, no sabes lo bien que me siento de poder contar mi situación a alguien que se que me va a comprender, porque no tengo en mi entorno nadie que haya vivido una situación parecida con sus hijos, aunque si conozco unas cuantas cuyos hijos duermen toda la noche desde los 4 o 5 meses....������ Te puedes imaginar la cara que se me queda cuando me cuentan algo así jeje
    Nuevamente, muchísimas gracias por tu testimonio. Un abrazo

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  3. Uf Marta!!! Acabo de dejar a mi bebé de 27 meses en su cama. En su habitación con su medio hermano porque quiere dormir con su tete... se ha dormido con muuucha teta más de lo habitual... Y luego arriba mío... Pero en ningún momento se planteó dormir con nosotros... después de 27 meses de cohecho... seguramente esto recién comienza e irá hacia atrás y hacia adelante... Pero hoy dio su primer paso... Y aca estoy yo sin poder dormir... pensando si lo escucharé... Si se asustar a cuando se despierte... Y su padre duerme plácidamente aprovechando la mitad de la cama recuperada!
    Soltar... Y acompañar... Que difícil y que efectivo... sin prisas todo sale mejor...
    Que bien me vino tu post siento q esta noche puedo contarle a alguien que me va a entender lo que me esta pasando...
    Gracias x el blog y x compartir un pedacito de su vida... para acompañarnos a nosotras de este lado...
    Acompañar... Que verbo fundamental en la vida!!! Y que difícil de aprender... acompañar sin interferir...
    Gracias de nuevo... compartimos el nudo en la garganta... un abrazo!

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  4. Como me gusta tu forma de explicar. Narrar y enseñar.

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  5. Maravillosa narración de tu experiencia, muchas escenas comunes con nuestra realidad, la verdad! Gracias por compartirla!

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  6. Ya he hablado contigo en otra ocasión y la verdad que te agradezco mucho los consejos que das. Sabes que mi niño también es de alta demanda y entiendo a la perfección lo duro que es. Alex se fue a su cama a los tres meses de. Caer su hermana, cuando tenía 2,5 años. Dormir todos en la misma habitación, con los despertares llenos de llantos que tenía (y tiene) el, convertía la situación en insostenible y creo que el me vio tan desbordad y tan profundamente cansada (por l o que perdía los nervios alguna que otra noche) que decidió irse a su habitación. Empezó a dormir mejor y poco a poco a hacer noches del tirón. El cumple 4 en Noviembre y todavía tenemos despertares con llanto y grito, alguna pesadilla y terrores nocturnos que son tremendamente horribles, pero el me enseño y me enseña a que, efectivamente, todo llega, que solo hay que darle tiempo a su evolución y maduración natural. A esto tengo que añadir que el no tomaba teta, a los 4 meses dejamos la lactancia, pero se apegó a tocarme la boca, y fue exactamente igual que con la teta (que lo vivo ahora con mi niña de 18 meses) si mamá no estaba, el llanto no paraba, por muchas bocas que hubiera, él necesitaba la mía, y aún de vez en cuando me dice "mami, puedo tocar te la boca?" Yo me deshago y le dejo , claro, porque se que también terminara. Así que llevo 4 años sin dormir más de 3 horas seguidas, y desde hace 18 meses más de 1,5, pero con Ana lo llevo distinto, ya sé cómo es y sobre todo, ya se que que, al final, todo pasara, y se que echare de menos muchas cosas, porque ya las echo de menos con Alex, y mucho. grscias por escribir tan bonito y por ser mi rayito de luz en algunos momentos. Estoy enganchada a tu blog, es increíble lo bien que lo estás haciendo con tu peque. Enhorabuena!!!

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  7. Qué bonito post, Marta :)

    Yo también creo que todo pasa y todo llega. En nuestro caso el peque se empezó a dormir solo en su camita el verano de los dos años, en su habitación. Pero porque se lo ofrecimos y el quiso.

    No te creas que las noches son fáciles desde entonces... Porque cada vez que se despertaba nos llamaba (y por supuesto, íbamos a atenderle).

    Desde hace unos meses cuando se despierta, en vez de llamarnos para que vayamos, viene directamente a nuestra cama; así que acabamos durmiendo los 3 juntos (y mi barriga de 5 meses!) en una cama de 1,35...

    A mí, la verdad, me da igual. Y a mi marido también. Los dos pensamos que es una etapa de nuestra vida y que cuando ya no lo haga, le vamos a echar de menos...

    Por cierto, también sigue queriendo que le durmamos; y aunque algún día ha querido dormirse solo, lo normal es que nos quedemos con él hasta que cierra los ojitos... Y te digo lo mismo, no me preocupa.

    Solo una cosa más!! En mi caso, como en el tuyo, la que se despierta casi siempre a atenderle soy yo. Ahora compartimos un poco más (generalmente previa patada por mi parte!) pero los dos primeros años casi siempre era yo la que pasaba las malas noches (y dejó de tomar teta con 9 meses). Y también me ha pasado eso de que por la mañana mi marido me diga "¿Hoy ha dormido muy bien el niño no?" Y yo querer asesinarle con la mirada, jaja.

    Gracias por compartir! Todo pasa, todo llega :)

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  8. Gracias por compartir. También se me ha puesto a mi un nudo en la garganta leyendo el final. Así estamos también nosotros, colechando. Y felices.

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  9. Marta de verdad, muchísimas gracias por tus palabras. Me viene genial leer esto en este preciso momento.
    Me he emocionado leyéndote.
    Gracias por tu tiempo y trabajo, nos ayudas enormemente!

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  10. Muchas gracias por compartir tu experiencia. Mi peque tiene tres años y sigue tomando teta para dormirse. Tenemos también la cuna en modo cole go y cada vez que le propongo dormir en su cuarto me dice que él no sabe dormir solito. No sé qué hacer, he intentado contarle cuentos, o que se los cuente el padre, pero no quiere dejar la teta. Cada vez está más alto y veo que la cuna se le ha quedado pequeña, si se despierta para tomar teta, suele pasar a la cama y ahí se estira y mueve mucho. Así que veo que estamos estancados, no sé si irme con él a su cuarto para que duerma, creo que si lo hago me va a tocar pasarme la noche entre mi habitación y la suya. Para el padre poner una camita en nuestro cuarto ya no es una opción, así que no le veo solución.

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  11. Gracias por compartir tu experiència, seguro q sirve de ayuda a muchas mamás en situaciones parecidas. Yo ya lo paspé y fue duro, muy duro. Mi hijo mayor, de 4 años ahora, durmió por primera vez 6 horas seguidas a los dos años y medio, hasta és momento, se despertaba cada muy poco. Ahora con el pequeño de 6 meses algo mejor...veremos cómo evoluciona.

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  12. Precioso post. Me he identificado y emocionado mucho. Gracias por contarnos tu experiencia

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  13. Precioso post. Me he identificado y emocionado mucho. Gracias por contarnos tu experiencia

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  14. Como siempre Marta tus posts son excelentes y de mucha ayuda. Uno se siente muy identificado. Gracias

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  15. Lloré al leer tu relato!!! Tengo un bebé de un año y once meses, siempre hemos hecho colecho y me identifiqué tanto con tu historia, pues llevamos lactancia materna también. Para nosotros es algo que disfrutamos, nos gusta despertar con las borucas y sonrisas de nuestro niño, aunque hace poco oí a una psicóloga hablar de que cuando duermen con los padres es como ponerlos en medio de la relación de pareja, darles un poder que los pone ansiosos y que lo recomendable es colocarlos en su habitación no mas allá de los seis meses o cerrar la habitación de los padres para que el bebé entienda que ese es un lugar al que no pertenece. No mecerlo ni darle pecho para permitir que vaya durmiendo de manera autónoma. Que piensas tú de esto?

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  16. Me sentí identificada totalmente contigo, la lactancia fué una etapa muy pesada en mi caso por 1 año 3 meses y ella Solita se desteto.ahora ya tiene 2 años 1 mes, y lleva 2 semanas durmiendo en su habitación sin ninguna queja. Todo pasa.

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  17. Oh que inspiradora tu historia mi hijo que va para los dos años no parece tener intencion de querer irse a su habitacion por mi parte soy feliz con el, mi marido es el que ya anda incomodo y me hecha la culpa que no estoy procediendo de la manera correcta.

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  18. Hola Marta!. Me siento idenficada con lo vivido. También pienso queramos o nó el 99% de los cuidados los primeros meses cae en la mamá. Mi niño bebé tiene 3 años. En Noviembre cumple 4 años y bueno también estamos en el proceso de dormir en su cuarto claro respetando sus tiempos. Me identifico con la metodología Montessori y también algunos puntos de Waldorf. La verdad me he sentido acompañada con el post. Gracias de verdad por las publicaciones. Estoy aprendiendo.Saludos!

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