viernes, 27 de febrero de 2015

8 RAZONES POR LAS QUE ODIO IR AL PEDIATRA




Lo primero, decir que me ha costado mucho escribir este post, sabía lo que quería decir pero no sabía como expresarme sin generalizar, sin que nadie que sea profesional se ofenda innecesariamente, sin resultar criticona... De modo que quiero dejar claro, antes de nada, que soy consciente de que hay muy buenos profesionales en pediatría y me consta, profesionales que se dejan la piel, y que se implican, simplemente quiero deshaogarme con los casos particulares que yo personalmente me he encontrado.

Quizá, lo mejor sería empezar por exponer lo que yo espero cuando voy a la consulta del pediatra con mi pequeño, tal vez, una vez queden claras mis expectativas, se entiendan mejor las razones de mi descontento.

¿como me gustaría que fuesen las consultas con el pediatra?

Cuando voy a la consulta del pediatra (he de decir que he probado con 5 pediatras) me gustaría encontrarme a un profesional que me aconseje lo mejor para mi hijo, que se preocupe por el pequeño, que le trate con cariño, y que cuando haga sus exploraciones tenga paciencia para evitar que se ponga demasiado nervioso, que le trate como a una persona, y no como un numero dentro de una estadística. Me gustaría que mi pediatra estuviese orgulloso de nosotros, de que el peque siguiese tomando pecho, lo mejor para él. De que hubiéremos superado con éxito los primeros meses, con todas las dificultades que conllevan y de que hayamos establecido una lactancia sólida y duradera, me gustaría que estuviera orgulloso de que el bebé tenga todo el contacto que necesita con su mami para dormir. Me gustaría que estuviese informado y me aconsejase lo mejor para empezar a introducir alimentos a mi peque. Me gustaría que me diese seguridad en las decisiones que tomo para darle lo mejor a mi hijo. Me gustaría poder preguntarle todas mis dudas sobre lactancia, que me asesorara para que pudiésemos llevarla lo mejor posible, sobre pautas para que empiece a comer solidos naturalmente, que si me pongo enferma sepa qué medicamentos son compatibles con la lactancia. Me gustaría que cuando le consulte por algo que noto al pequeño, se tomase su tiempo para examinarle y pidiese las pruebas que sean necesarias para buscar el problema.

No es normal que odie ir al pediatra, no debería ser así. ¿Por qué he llegado a este punto? Creo que si analizo todas las causas que me han generado esta tensión con los pediatras me podréis entender.

Estas son las 8 razones por las que odio ir al pediatra:


1-ME DA LA IMPRESIÓN QUE SÉ MÁS DE LACTANCIA QUE MI PEDIATRA: No concibo como a día de hoy, siguen recomendado el pecho cada tres horas, durante diez minutos, y por sistema una ayudita de un bibe de 90 ml a continuación. ¿En serio? ¿Qué lactancia va a tener éxito de esta manera?. Es por todos conocido, que lo mejor para un bebé es que tome la leche de su madre, y si es posible que la tome cuanto más tiempo,
mejor. ¿Por qué no saben esto los pediatras que me he encontrado?. Si me hubiese guiado por los consejos de mi pediatra hubiese arruinado la lactancia antes de los 4 meses.

2-TENGO QUE MENTIR A MI PEDIATRA. Sí, así, como suena, tengo que decirle lo que quiere escuchar, pero es curioso, que al principio me preguntaba si le había dado los bibes como me había prescrito y le mentía, y lo llamativo es que él se quedaba tan contento, entonces ya no había mayor problema con el peso del peque.

3-ME DA VERGÜENZA Y HASTA TEMOR DECIRLE QUE COLECHAMOS CON EL PEQUE: Debería sentirme orgullosa de ello, pero no puedo decírselo. Me tacharía de mala madre, de que lo estoy mal acostumbrando. Y como me dijo una vez, "a los niños hay que educarlos desde pequeños, si llora, que llore, que si no no te va a dejar descansar nunca". 

4-TEMO A LA BÁSCULA: Cada vez que tengo que ir al pediatra con el niño, voy super preocupada pensando en cuanto pesará el niño. Da igual que el peque esté sano, este feliz, contento, que se le vea saludable de peso, y hasta gordito. Me sacan la estadística y como no llega a la media, lo estás desnutriendo, te hace sentir la peor madre, aquella en la que prevalece un interés oculto y siniestro por dar teta y no se preocupa por la salud del bebé.

5-ME RIÑE: Sí, no me trata como madre y adulta que soy, me trata como si fuese idiota. Soy madre primeriza pero no soy tonta. Me riñe como a una niña pequeña, en muchos casos, y esto me lo he encontrado no sólo en un pediatra, EN TODOS.

6-EXAMINAN AL PEQUE COMO ACTO MECÁNICO: Igual que el carnicero que está en la carnicería y le mandan filetear una pieza de carne. A veces tengo esa impresión. Le pase lo que le pase al niño, siempre proceden igual. Me dicen "Desvístalo"; una vez desnudito, le da unos toquecitos en la barriga, mira los ojos, los oídos, la garganta.... y todo en menos de un minuto, más rápido que una parada en boxes. A veces le mete el palito en la garganta una décima de segundo (que es imposible que haya visto nada en ese microsegundo, pienso yo para mí) y dice... "¡¡listo!! Nada, paracetamol para la fiebre y desfilando". Me voy de allí con una sensación de que he ido para nada....

7- SIENTO QUE TIENE DESCONOCIMIENTO EN CIERTOS TEMAS: Por ejemplo, la alimentación complementaria. Recuerdo que le comenté que le estaba dando sólidos, cuando el peque tenía 7 meses más o menos, (he de decir que mi peque se interesaba por la comida, y se mantenía recto sentado perfectamente).  Me miró fijamente y me dijo "vamos a evitar riesgos innecesarios por favor... Hasta los 12 meses es mejor que tome papillas, eso sí, se las podemos ir dando cada vez menos chafadas". Recuerdo que me sentí hasta mal, incluso dejé unos días de darle sólidos, por la inseguridad que me produjo su comentario y el tono con el que me lo dijo.

8-FALTA DE SENSIBILIDAD CON EL PEQUE, ESTÁ USTED MANIPULANDO UN NIÑO: No hay que olvidar que son niños, que están con extraños, y que se pueden poner nerviosos. A veces me gustaría un poquito más de tacto. No hace falta explorar al niño llorando como un descosido, se agradece que le dedique 10 segundos a hacerle un gesto de cariño y tranquilizarle para que no siga llorando hasta que salgamos de la consulta.
En este punto tengo que decir que todo lo que me he encontrado no ha sido igual. Algunos pediatras le han mirado de manera muy cariñosa.


En definitiva, cuando voy al pediatra me siento juzgada, siento que él va por un camino y yo por otro, no resuelve la mayoría de las dudas que tengo como madre, de las cuales tengo que buscar información por mi cuenta, e incluso, a veces, me hace sentir "bicho raro".

Para mí este escribir este post ha supuesto un desahogo, pero no quiero generalizar, ni muchísimo menos. Sé que tenemos muy buenos profesionales y por supuesto en ningún caso es una crítica generalizada.

Por cierto, hoy mi peque cumple 18 meses, ya es un pequeño hombrecito. ¿adivinais donde tenemos que ir hoy? Efectivamente; a la consulta del pediatra (y además toca vacuna :( )

¿a alguien más le ha ocurrido esto con su pediatra? ¿Qué experiencias tenéis con vuestros pediatras? 




















13 comentarios:

  1. Ay, necesitas a mi pediatra!!! Es lo que describes que te gustaría punto por punto. Nuestro primer pediatra, al que llamamos "cariñosamente" Dexter, era el antipediatra. Con decirte que en su consulta solo hay una silla. Desconocimiento absoluto de la lactancia y rapidez extrema en la revisión. Como tuve muchísimos problemas con el inicio de la lactancia pues fui buscando ayuda y di con un centro de salud cuyos pediatras impartían talleres de lactancia. En cuanto pasó el plazo para cambiarme me cambié. Es la monda. Atiende por mail, incluso en fines de semana, habla contigo y asesora sin imponer, es dulce con los niños, te da la Enhorabuena y valora los esfuerzos relacionados con la lactancia, te supervisa la postura si hay problemas... Bueno, un regalo del cielo. Espero que encuentres algo similar o que no se te note cuando mientes. Pero, vamos, que mi caso. No te sientas mal y tómatelo como un trámite siempre que no sea nada grave. Un besote.

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    1. Jolin que suerte poder tener un profesional así atendiendo al peque!!! Me alegro mucho!! nosotros ya vinimos de la vacuna de hoy.... :(

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  2. Cómo te entiendo ... es una pena pero es tan mecánico que parece que no te atienden como personas sino como números, aunque a veces nos sorpende descubrir que hay médicos vocacionales.

    Te invito a visitar mi blog para padres inquietos, aquí mi hijo te da su visión personal de su pediatra en clave de humor http://www.yolandalopez.es/2014/05/a-trincheras-nos-atacan-los-germenes.html
    Un abrazo

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    1. me paso por tu blog a ver cositas yolanda! Un saludo!!

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  3. Te entiendo tanto.
    A veces me siento como si estuviese en el colegio y me mandasen al despacho del director.
    Y por supuesto que omito ciertas informaciones sobre colecho y demás.
    Es triste ir a un profesional con la sensación de que no te puedes fiar de su ojo clínico.
    Por suerte la enfermera de Monete Se pone muy contenta cuando le digo que con 21 meses seguimos con la teta. No le da importancia al peso si ve al niño sano y esas cosas.
    Pero la pediatra es otro cantar.
    Un beso

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  4. Al menos tienes la enfermera de "tu lado" jejejjeeje

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  5. Me ha encantado el artículo y creo que la mayoría de mamas se sienten igual. Pero sabéis qué? La culpa es nuestra! :) porque esos temas que tanto nos gustaríahablar con los pediatras y todas esas preguntas que queremos que nos resuelvan, no son de su gremio! Yo misma como especialista en pedagogía terapéutica me.siento tremendamente ofendida cuando voy al pediatra y me asesora sobre llevar a la niña a la guardería por su bien! Oiga señor no me quite el trabajo! Los pediatras no pueden asesorar sobre lactancia ni rutinas de sueño ni educación y hemos sido las mismas madres que les hemos dado ese trabajo. Cuanto nos queda por luchar! :)

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    1. Creo que tienes razón, pero tal vez nos asesoren porque en la seguridad social o bien recurrimos al pediatra o a la matrona, sobre todo las primeras semanas lo del peso y la alimentación es la base de las consultas, por lo menos lo fue en mi caso. Pero analizandolo es verdad que tienes toda la razón del mundo ;)

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  6. Es que lo del pediatra es un horror. Yo voy a unos 50km d casa para hacer las revisiones con una pediatra que por lo menos parece que no les trata como un número como tu dices. Hay cosas que no me gustan pero bueno es lo mejor que he podido encontrar
    Pero lo que peor llevo de todo es el poco criterio que tienen. Para lo que unos es blanco para otros es negro. Entiendo que todos somos humanos pero es que a veces sus errores salen muy caros.
    Este tema es que me cabrea no lo puedo evitar
    En fin paciencia. Ah y que no te de vergüenza ojalá hubiera hecho colecho yo Y hubiera hecho menos caso a pediatras cerrados y antiguos
    Un besito

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  7. Jo, cada dia me doy mas cuenta de la suerte que tengo con mi pediatra... desde el primer dia nos ha recomendado que cojamos a la niña tanto como queramos y la demos todo el cariño que necesite, el pecho a demanda y nunca ha dicho nada de meterla biberon ni nos agobia con el peso, a pesar de que mi peque siempre ha estado bastante bajita, la trata con dulzura y se limita a darnos consejos y recomendaciones, nunca a regañarnos. Solo llevamos 3meses con ella (el tiempo que tiene mi niña) pero hasta el momento estoy muy contenta con ella. A ver si tienes suerte y encuentras a algun buen profesional que este actualizado y trate mejor a los niños, porque por lo que leo por ahi hay cada uno que era para quitarle el titulo.

    Muchos besitos!

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  8. Desde luego hay pediatras de todos los estilos,y muchos están bastante anticuados,tristemente.
    Yo suspendería como pediatra y como madre si me dejara orientar por todas esas orientaciones erróneas de las que hablas.
    Un saludo!

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  9. El pediatra no está ahí para confirmarte que todo lo haces bien. Las decisiones son tuyas y válidas, y ellos trabajan a partir de ahí. Si le das sólo pecho y el bebé coge poco peso puede deberse a muchos factores, algunos naturales y otros no tanto. El pediatra pesa a tu hijo para asegurarse que todo su crecimiento va bien. Si está bajo puede ser porque hasta salido a una abuela bajita y delgadita, o porque no absorbe suficiente de algún elemento, por una intolerancia,... Si te recomienda un suplemento es para asegurarse de que no es el segundo caso. Porque el pediatra no va a decirte a ti qué es lo que tú debes comer, o a ver si tienes tú mala absorción de alguna vitamina. Si tuviese una carencia (por no absorber su cuerpo alguna vitamina, por ejemplo) cuanto antes lo descubra el pediatra mejor. Por eso es, probablemente, que te recomienda un suplemento. Todo lo que tú puedas leer en Internet de lactancia o colecho, lo ha visto el pediatra ya en varios casos de madres y bebés, y te recomienda lo que considera mejor, pero la decisión es tuya, y hagas lo que hagas lo mejor será que no le mientas, o no sabrá a qué atenerse. Él ha visto las consecuencias de cada posible decisión a corto y a largo plazo, y él, a diferencia de muchos de los que escriben consejos en Internet, no saca ningún provecho de que le des un tipo de leche, le pongas tal pañal, le des chupete o duermas con el bebé o no. No dejes que tu inseguridad convierta tu relación madre-pediatra en niña-maestro. Lleva tus preguntas preparadas y pregunta lo que quieras, y si lo que te dice no te cuadra preguntale porqué, y te lo explicará. Él está a tu servicio, si vas con miedo a que te riña y le mientes ¿Cómo va a saber él de las 24 h de tu bebé y evaluarlo correctamente? Tú tomas tus decisiones y tienes tus razones. Creo que necesitas pedir un par de citas largas para hablar tranquilamente con el pediatra y que empecéis a entenderos. Él solo ve a tu hijo 10 minutos, cuanta mayor información tenga de ti, de su padre y de la familia en la que el niño está 24h, mejor. Por cierto, si mi pediatra toca la barriga un segundo y mira medio segundo el oído o la garganta a mi hijo es buena señal. Si notara algo raro lo miraría con más detenimiento. Él ve 50 niños al día, para ver qué no está inflamado ni rojo no necesita más tiempo. Aunque también hay pediatras que te lo muestran, dónde mirar y en qué fijarte. Si te aconseja sobre lo que sea y no te dice porqué, preguntaselo. Su labor no es prescribir ibuprofeno sino prevenir lo más posible para no tener que curar. El colecho ( yo lo practiqué) tiene ventajas, y también inconvenientes. El pediatra puede estar viendo más de lo que tú crees y no sólo ve al niño, también te ve a ti. Si no estás de acuerdo pregunta por qué te recomienda tal o cual cosa. A veces no te dan más explicaciones por falta tiempo o para que no sientas que se meten en tu vida, pero es bueno saber. Te dará más tranquilidad y confianza en él saber sus razones y si decides no hacerlo por la razón que sea, díselo. Prefiere saber que no le diste el jarabe ( porque ya por la tarde estaba mejor, o porque leíste la lista de efectos secundarios, o porque el padre se lo llevó a los abuelos...) que creer que el niño mejoró con ese jarabe. Imagina que en una ocasión posterior ese jarabe le produce alergia, buscará la causa en otro sitio. Por favor habla con él

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  10. El pediatra no está ahí para confirmarte que todo lo haces bien. Las decisiones son tuyas y válidas, y ellos trabajan a partir de ahí. Si le das sólo pecho y el bebé coge poco peso puede deberse a muchos factores, algunos naturales y otros no tanto. El pediatra pesa a tu hijo para asegurarse que todo su crecimiento va bien. Si está bajo puede ser porque hasta salido a una abuela bajita y delgadita, o porque no absorbe suficiente de algún elemento, por una intolerancia,... Si te recomienda un suplemento es para asegurarse de que no es el segundo caso. Porque el pediatra no va a decirte a ti qué es lo que tú debes comer, o a ver si tienes tú mala absorción de alguna vitamina. Si tuviese una carencia (por no absorber su cuerpo alguna vitamina, por ejemplo) cuanto antes lo descubra el pediatra mejor. Por eso es, probablemente, que te recomienda un suplemento. Todo lo que tú puedas leer en Internet de lactancia o colecho, lo ha visto el pediatra ya en varios casos de madres y bebés, y te recomienda lo que considera mejor, pero la decisión es tuya, y hagas lo que hagas lo mejor será que no le mientas, o no sabrá a qué atenerse. Él ha visto las consecuencias de cada posible decisión a corto y a largo plazo, y él, a diferencia de muchos de los que escriben consejos en Internet, no saca ningún provecho de que le des un tipo de leche, le pongas tal pañal, le des chupete o duermas con el bebé o no. No dejes que tu inseguridad convierta tu relación madre-pediatra en niña-maestro. Lleva tus preguntas preparadas y pregunta lo que quieras, y si lo que te dice no te cuadra preguntale porqué, y te lo explicará. Él está a tu servicio, si vas con miedo a que te riña y le mientes ¿Cómo va a saber él de las 24 h de tu bebé y evaluarlo correctamente? Tú tomas tus decisiones y tienes tus razones. Creo que necesitas pedir un par de citas largas para hablar tranquilamente con el pediatra y que empecéis a entenderos. Él solo ve a tu hijo 10 minutos, cuanta mayor información tenga de ti, de su padre y de la familia en la que el niño está 24h, mejor. Por cierto, si mi pediatra toca la barriga un segundo y mira medio segundo el oído o la garganta a mi hijo es buena señal. Si notara algo raro lo miraría con más detenimiento. Él ve 50 niños al día, para ver qué no está inflamado ni rojo no necesita más tiempo. Aunque también hay pediatras que te lo muestran, dónde mirar y en qué fijarte. Si te aconseja sobre lo que sea y no te dice porqué, preguntaselo. Su labor no es prescribir ibuprofeno sino prevenir lo más posible para no tener que curar. El colecho ( yo lo practiqué) tiene ventajas, y también inconvenientes. El pediatra puede estar viendo más de lo que tú crees y no sólo ve al niño, también te ve a ti. Si no estás de acuerdo pregunta por qué te recomienda tal o cual cosa. A veces no te dan más explicaciones por falta tiempo o para que no sientas que se meten en tu vida, pero es bueno saber. Te dará más tranquilidad y confianza en él saber sus razones y si decides no hacerlo por la razón que sea, díselo. Prefiere saber que no le diste el jarabe ( porque ya por la tarde estaba mejor, o porque leíste la lista de efectos secundarios, o porque el padre se lo llevó a los abuelos...) que creer que el niño mejoró con ese jarabe. Imagina que en una ocasión posterior ese jarabe le produce alergia, buscará la causa en otro sitio. Por favor habla con él

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