Lo primero, decir que me ha costado mucho escribir este post, sabía lo que quería decir pero no sabía como expresarme sin generalizar, sin que nadie que sea profesional se ofenda innecesariamente, sin resultar criticona... De modo que quiero dejar claro, antes de nada, que soy consciente de que hay muy buenos profesionales en pediatría y me consta, profesionales que se dejan la piel, y que se implican, simplemente quiero deshaogarme con los casos particulares que yo personalmente me he encontrado.
Quizá, lo mejor sería empezar por exponer lo que yo espero cuando voy a la consulta del pediatra con mi pequeño, tal vez, una vez queden claras mis expectativas, se entiendan mejor las razones de mi descontento.
¿como me gustaría que fuesen las consultas con el pediatra?
Cuando voy a la consulta del pediatra (he de decir que he probado con 5 pediatras) me gustaría encontrarme a un profesional que me aconseje lo mejor para mi hijo, que se preocupe por el pequeño, que le trate con cariño, y que cuando haga sus exploraciones tenga paciencia para evitar que se ponga demasiado nervioso, que le trate como a una persona, y no como un numero dentro de una estadística. Me gustaría que mi pediatra estuviese orgulloso de nosotros, de que el peque siguiese tomando pecho, lo mejor para él. De que hubiéremos superado con éxito los primeros meses, con todas las dificultades que conllevan y de que hayamos establecido una lactancia sólida y duradera, me gustaría que estuviera orgulloso de que el bebé tenga todo el contacto que necesita con su mami para dormir. Me gustaría que estuviese informado y me aconsejase lo mejor para empezar a introducir alimentos a mi peque. Me gustaría que me diese seguridad en las decisiones que tomo para darle lo mejor a mi hijo. Me gustaría poder preguntarle todas mis dudas sobre lactancia, que me asesorara para que pudiésemos llevarla lo mejor posible, sobre pautas para que empiece a comer solidos naturalmente, que si me pongo enferma sepa qué medicamentos son compatibles con la lactancia. Me gustaría que cuando le consulte por algo que noto al pequeño, se tomase su tiempo para examinarle y pidiese las pruebas que sean necesarias para buscar el problema.No es normal que odie ir al pediatra, no debería ser así. ¿Por qué he llegado a este punto? Creo que si analizo todas las causas que me han generado esta tensión con los pediatras me podréis entender.
Estas son las 8 razones por las que odio ir al pediatra:
1-ME DA LA IMPRESIÓN QUE SÉ MÁS DE LACTANCIA QUE MI PEDIATRA: No concibo como a día de hoy, siguen recomendado el pecho cada tres horas, durante diez minutos, y por sistema una ayudita de un bibe de 90 ml a continuación. ¿En serio? ¿Qué lactancia va a tener éxito de esta manera?. Es por todos conocido, que lo mejor para un bebé es que tome la leche de su madre, y si es posible que la tome cuanto más tiempo,
2-TENGO QUE MENTIR A MI PEDIATRA. Sí, así, como suena, tengo que decirle lo que quiere escuchar, pero es curioso, que al principio me preguntaba si le había dado los bibes como me había prescrito y le mentía, y lo llamativo es que él se quedaba tan contento, entonces ya no había mayor problema con el peso del peque.
3-ME DA VERGÜENZA Y HASTA TEMOR DECIRLE QUE COLECHAMOS CON EL PEQUE: Debería sentirme orgullosa de ello, pero no puedo decírselo. Me tacharía de mala madre, de que lo estoy mal acostumbrando. Y como me dijo una vez, "a los niños hay que educarlos desde pequeños, si llora, que llore, que si no no te va a dejar descansar nunca".
4-TEMO A LA BÁSCULA: Cada vez que tengo que ir al pediatra con el niño, voy super preocupada pensando en cuanto pesará el niño. Da igual que el peque esté sano, este feliz, contento, que se le vea saludable de peso, y hasta gordito. Me sacan la estadística y como no llega a la media, lo estás desnutriendo, te hace sentir la peor madre, aquella en la que prevalece un interés oculto y siniestro por dar teta y no se preocupa por la salud del bebé.
5-ME RIÑE: Sí, no me trata como madre y adulta que soy, me trata como si fuese idiota. Soy madre primeriza pero no soy tonta. Me riñe como a una niña pequeña, en muchos casos, y esto me lo he encontrado no sólo en un pediatra, EN TODOS.
6-EXAMINAN AL PEQUE COMO ACTO MECÁNICO: Igual que el carnicero que está en la carnicería y le mandan filetear una pieza de carne. A veces tengo esa impresión. Le pase lo que le pase al niño, siempre proceden igual. Me dicen "Desvístalo"; una vez desnudito, le da unos toquecitos en la barriga, mira los ojos, los oídos, la garganta.... y todo en menos de un minuto, más rápido que una parada en boxes. A veces le mete el palito en la garganta una décima de segundo (que es imposible que haya visto nada en ese microsegundo, pienso yo para mí) y dice... "¡¡listo!! Nada, paracetamol para la fiebre y desfilando". Me voy de allí con una sensación de que he ido para nada....
7- SIENTO QUE TIENE DESCONOCIMIENTO EN CIERTOS TEMAS: Por ejemplo, la alimentación complementaria. Recuerdo que le comenté que le estaba dando sólidos, cuando el peque tenía 7 meses más o menos, (he de decir que mi peque se interesaba por la comida, y se mantenía recto sentado perfectamente). Me miró fijamente y me dijo "vamos a evitar riesgos innecesarios por favor... Hasta los 12 meses es mejor que tome papillas, eso sí, se las podemos ir dando cada vez menos chafadas". Recuerdo que me sentí hasta mal, incluso dejé unos días de darle sólidos, por la inseguridad que me produjo su comentario y el tono con el que me lo dijo.
8-FALTA DE SENSIBILIDAD CON EL PEQUE, ESTÁ USTED MANIPULANDO UN NIÑO: No hay que olvidar que son niños, que están con extraños, y que se pueden poner nerviosos. A veces me gustaría un poquito más de tacto. No hace falta explorar al niño llorando como un descosido, se agradece que le dedique 10 segundos a hacerle un gesto de cariño y tranquilizarle para que no siga llorando hasta que salgamos de la consulta.
En este punto tengo que decir que todo lo que me he encontrado no ha sido igual. Algunos pediatras le han mirado de manera muy cariñosa.
En definitiva, cuando voy al pediatra me siento juzgada, siento que él va por un camino y yo por otro, no resuelve la mayoría de las dudas que tengo como madre, de las cuales tengo que buscar información por mi cuenta, e incluso, a veces, me hace sentir "bicho raro".
Para mí este escribir este post ha supuesto un desahogo, pero no quiero generalizar, ni muchísimo menos. Sé que tenemos muy buenos profesionales y por supuesto en ningún caso es una crítica generalizada.
Por cierto, hoy mi peque cumple 18 meses, ya es un pequeño hombrecito. ¿adivinais donde tenemos que ir hoy? Efectivamente; a la consulta del pediatra (y además toca vacuna :( )
¿a alguien más le ha ocurrido esto con su pediatra? ¿Qué experiencias tenéis con vuestros pediatras?
