viernes, 25 de septiembre de 2015

TODO LO QUE QUIERES SABER SOBRE RABIETAS EN BEBÉS DE ALTA DEMANDA








Niños de alta demanda... aghhh, como me disgusta poner etiquetas a mi peque, pero qué útil fue para mí la dichosa etiquetita.

Comprender que a mi peque no le pasaba nada, que no había ninguna circunstancia externa que le inquietara, me hizo afrontar la maternidad de otra forma, más relajada, más serena... Mi hijo es así, es intenso en todo, demandante, explosivo, activo, curioso... Está en su forma de ser. Me puedo relajar y centrarme en conocernos, aprender a entendernos, ahora sé que no tengo de qué preocuparme. Si quieres saber todo lo que he aprendido de mi bebé de alta demanda puedes echar un vistazo aquí

Dicho esto, podría decir que en los bebés de alta demanda las rabietas vienen de serie. Cuando mi niño tenía 3 o 4 meses lloraba y lloraba porque estaba cansado y le costaba dormirse, porque le irritaba una aglomeración, porque tenía calor, o no, o qué se yo...  En fin, que cualquier circunstancia era mótivo de un numerito que ríete tú de los gritos de psicosis.

¿Acaso eso no es una rabieta en toda regla?

Un día tras otro de rabietas por la más mínima circunstancia, creeme, es agotador. Cualquier situación se puede convertir en un cataclismo brutal; montar en el coche, despertarnos, poner una cazadora...
Esto crea una situación de tensión constante en uno mismo que hay que aprender a sobrellevar.

Algo que a mí personalmente me ha ayudado


Utilizar técnicas de relajación: Yoga, meditación, música relajante... Cualquier técnica que te ayude a tener paz interior  será útil para afrontar un día de rabietas desde el respeto, sin alterarte, sin que te acaben haciendo perder la paciencia.  A veces, dedicar 5 a 10 minutos al día a relajarnos, a conectar... son suficientes.

Y si, finalmente, acabas perdiendo la paciencia y un día gritas a tu bebé, y pierdes los nervios, támpoco es como para que te des con un látigo. Sí, señores, las madres somos así. No queremos ser madres, queremos ser perfectas, y nos olvidamos de que también somos humanas. Aprende de tus errores y trata de corregirlos, pero no te martirices por ellos.

Yo diría que, en los bebés de alta demanda, no es que las rabietas empiecen un poco antes de lo normal (hacia los dos años), ¡nooooo!, si no que vienen implícitas con el bebé desde que nace. Si acaso, diría que hacia los dos años se elevan a la décima potencia.
Cualquier circunstancia es motivo de rabieta. Lo que cambia es la manera de gestionarlas a medida que el bebé crece.
Pero amiga, ¡tranquila! Aunque son bebés intensos, inquietos, rabietosos... También son bebés con una alegría y una energía que rezuma por todos los poros de su piel. Y eso es lo que te va a dar energía para afrontarlo.


Con el paso del tiempo tu bebé de alta demanda te convertirá en una mamá de alta oferta 




¿Y sabes qué? Ahora ya estás lista para cualquier cosa. Puedes comerte el mundo si lo deseas. Porque va a aflorar la leona que hay en tí, ahora puedes con todo (Y lo sabes. Como diría Julio Iglesias)

¿Por qué se desencadenan las rabietas?

Sueño, frustración, querer tener algo que no puede, celos... Las rabietas se pueden desencadenar por muchos motivos. En los bebés de alta demanda muchas rabietas se desencadenan como llamada de atención, ("¡¡ehh!! mamá que estoy aquí, préstame atención") son bebés que "demandan" mucho, necesitan contacto, seguridad, atención constante. Si les dedicas TIEMPO DE CALIDAD conseguirás minimizarlas.
El peque está aprendiendo a gestionar sus emociones, a expresarse...  Nosotros debemos ayudarle y acompañarle en ese proceso.  Aunque no veamos un resultado palpable, a largo plazo,  le estaremos dando las herramientas necesarias para gestionar sus emociones y tener una respuesta sana y dócil a las dificultades que se le presentan en el día a día.

Aquí te dejo todas las pautas para minimizar y gestionar las rabietas. Esto es lo que me ha servido a mi, super mamá de alta oferta con experiencia ampliamente avalada de dos años de rabietas:

GESTIÓN RESPETUOSA DE RABIETAS EN BEBÉS DE ALTA DEMANDA DE 0 A 18 MESES:

Evidentemente, no puedo entrar a razonar con un bebé de 5 meses, pero sí puedo establecer un diálogo sencillo con un niño de dos años, así que estos son los consejos que aplicaría para gestionar rabietas de bebés hasta 18 meses.

Más vale prevenir: 

Si sabes que determinadas circunstancias siempre desembocan en una rabieta, trata de evitarlas en la medida de lo posible. Por ejemplo; Si sabes que cuando hay aglomeraciones el bebé se agobia y empieza una rabieta, evítalas.

 

Entorno tranquilo y de respeto:

Si el bebé presencia gritos, muchas discusiones a diario... Ese desasosiego irá calando poquito a poco en él, y tendrá más tendencia a reponder ante cualquier circunstancia de forma alterada


Establece rutinas diarias: 

 Los niños de alta demanda necesitan tener una seguridad en su día a día, porque los cambios y las transiciones son mucho mayor mótivo de irritabilidad. Saber qué viene después creará un hábito y evitará rabietas.
Si, todos los días después del baño, hay un masaje relajante probablemente sea más fácil sacarlo de la bañera sin que se desencadene una rabieta monumental.


No te saltes ni un sueñito: 

En los bebés de alta demanda el tema del sueño es especialmente conflictivo. Un bebé con sueño se pone irritable, un bebé de alta demanda con sueño se pone imposible. (Si te ha salido una sonrisilla, eso es que eres una mamá de alta oferta...)
El sueño es algo que les afecta muchísimo, así que es especialmente importante que el peque duerma todas sus horas, siestas, mañanadas... Lo que necesite para estar tranquilo.


Sí a la teta:

La teta es un remedio infalible, y más, cuando estamos hablando de un bebé con el que no podemos entrar a razonar o negociar. Si está en plena rabieta y le ofreces un poco de pechete. Es como decirle "tranquilo mamá esta aquí para consolarte, ¿quieres venir a relajarte aquí?". Es muy probable que en cuanto oiga la palabra teta, se encienda una bombillita en el peque, y se enganchará de inmediato, (¡¡tachaaannn!! magia). Es en ese momento cuando llega el silencio, la tranquilidad, los suspiros... Todo está bien... mamá está aquí.

 Distraer; cambiar totalmente de ambiente, de situación: 

Vamos con un ejemplo concreto:
 Puede que la rabieta se haya desencadenado porque quería un vaso de bebida de otra persona. Nos podemos apartar un poco de la situación y hablarle de un cuadro que hay en la pared y de lo bonito que es, por ejemplo. A mi eso me funciona genial para apaciguar la explosividad. Poco a poco, cuando el peque ya está calmado, hablo con él sobre la situación que ocasionó la rabieta, pero ya de forma calmada.
He de decir que esta táctica no siempre es viable, porque a veces el peque se tira al suelo y no puedo cambiar de situación, ni distraer.

Actitud tranquila y firme:

 Un bebé de 9 meses no va a entender que no se puede comer una pintura de dedos porque es peligroso. Lo primero hubiese sido prevenir (dar una pintura comestible), pero si la rabieta no se pudiese prevenir, lo mejor es quitarle el peligro de manera firme y tranquila, distraer con otra cosa con una actitud de calma, validar su sentimiento (se que estás enfadado), y ofrecer amor y cariño, (abrazos, teta, mimos, besos, canciones...) Cuando calme le podremos explicar que es peligroso llevar pintura a la boca. Aunque no lo entienda ahora,  algo interiorizará para el futuro.


Respeta su rabieta, valida sus sentimientos y muéstrate comprensiva:

 Los bebés de alta demanda tienen mucha energía, mucha intensidad en su ser, y necesitan canalizarla de alguna manera. Muchas veces la canalizan a través de una rabieta, porque todavía no saben gestionar sus sentimientos. Si el bebé no atiende a la teta, ni quiere abrazos... Lo mejor es estar a su lado para acompañarle, darle tiempo para que la rabieta vaya pasando, respetar sus sentimientos, y validarlos con nuestras palabras y gestos.
En los bebés el lenguaje no verbal es más comprensible, puede bastar con abrir los brazos para mostrarle que estás ahí para darle un abrazo. Mirarle a los ojos...

Conviértete en una hippie mami:

 Vamos a ver.. Si el bebé no quiere ponerse la chaqueta, que no se la pooonga. Cuando salga a la calle y tenga frío probablemente no te va a poner impedimentos. Si quiere ir a la calle con un cazo de la cocina, pues que vaya, ¿Qué importa? Hay que aprender a relativizar lo que es importante y lo que no.


Pide ayuda:

 En algunos momentos, especialmente en dias complicados, de  rabietas muy sucesivas, (va a haber muchos) vas a necesitar ayuda. ¡La vas a necesitar!, no somos super woman, no somos de piedra, y son situaciones que acaban afectando y derrumbando a cualquiera. Pide ayuda, delega, deja que el papá, la abuela... se acerquen a calmarlo y acompañarlo cuando no te veas capaz de hacerlo de forma serena.


No te enfades, no grites, no pegues:

Procura no entrar en la espiral. Sólo provocarás más rabietas, más confusión, miedo, imposición... Es difícil salir de esa espiral. Si comprendes que detrás de cada rabieta hay una necesidad, y que en gran parte de ocasiones se trata de una necesidad de afecto y de tiempo quizá te ayude a enfocarlas de otra manera. No puedes decir a tu hijo que no grite GRITANDO ¿Qué clase de ejemplo le queremos dar?
 Siempre digo que los gritos producen efecto inmediato, pero, a largo plazo, estamos creando un pequeño tirano, que acabará gritando para conseguir lo que quiere porque es lo que ha visto en casa.



No negativices sus conductas, evita el NO en la medida de lo posible:

 No hay cosa que enfade y fruste más a un niño que oir la palabra NO. En los bebés, que aún no pueden entrar a razonar, lo mejor es tener un ambiente y entorno adaptado. Para evitar estar todo el día con el NO en la boca, ya que por más que les expliques no entienden de peligros.


Delega otras obligaciones y dedica todo el tiempo posible a tu peque:

Sabes de buena tinta que un bebé de alta demanda te absorve el 80%  99% del día. No quieras poder con todo. El peque te va a demandar mucho y tu debes estar preparada para dárselo, sobre todo el primer año y medio de vida.  (10 minutos para una duchita serán unas mini vacaciones).  Evitarás muchas rabietas si asumes esto y delegas algunas obligaciones secundarias en otros; la casa, la comida,... Pide ayuda. Y dedica TIEMPO DE CALIDAD al peque. No vale estar sin estar, hay que estar y entregarse.



GESTIÓN RESPETUOSA DE RABIETAS EN BEBÉS DE ALTA DEMANDA A PARTIR DE 18 MESES: (diferencias en la gestión con bebés más pequeños)



Puedes aplicar todos los puntos del apartado anterior, pero añadiría algunos consejillos especialmente importantes para peques a partir de 18 meses ¿Qué se puede modificar?


Primero te voy a dar algunos tips especialmente importantes para  prevenir, que es lo primero en lo que tenemos que incidir:

 Ambiente preparado adaptado al niño:

Puede que este punto te resulte raro, pero es fundamental. Para PREVENIR  lo mejor es facilitar, en la medida de lo posible, un ambiente en el que el niño se pueda mover seguro y de forma autónoma (en el aseo, en el sueño, en la comida...).
Crear un ambiente donde  los peligros estén fuera de su alcance,  y donde no tengamos que estar todo el día detrás con  el NO en la boca.
Esto es fundamental a partir de los 12-18 meses; cuando el peque se suelta a andar y tiene más acceso a toda la casa, que recorre igual que un Rayito.
Con un ambiente adecuado que fomente la autonomía del pequeño y un clima de respeto en casa el pequeño se sentirá más motivado. Evitarás estar todo el día con el NO en la boca y la temida espiral de rabietas.


Los relojes no son buenos compañeros de los bebés de alta demanda: 

 El niño de alta demanda es muy curioso, muy activo, explosivo. Si en esa actividad normal, tratas de saltarte pasos, de correr, y no sigues el ritmo del niño probablemente aparezca la rabieta.
Procura ir siempre con tiempo, sin prisas...  Si sabes que cuando sale a la calle, le gusta pararse a ver un escaparate de juguetes, o a tocar una flor...  No pararte va a desencadenar una rabieta SEGURO.
 Ten paciencia y poca naaada de prisa.

Se firme y coherente con los límites que establezcas:

 Hay algunos límites básicos que debemos poner en nuestra crianza; sobre todo los que comprometan su seguridad, la seguridad de los demás, y el respeto por su entorno.
 No se pega, Hay que respetar a los animales, a las personas... Cuidar de las cosas y el entorno que nos rodea.  Esos podrían ser algunos límites. 
 Esas actitudes se tienen que cortar de raíz, desplazando al niño de la situación a otro lugar seguro, aunque esté en plena rabieta. No lo haremos enfadados, pero sí de forma firme y segura.
Siempre vamos a acompañar al niño en la rabieta para evitar que en su explosividad pueda lastimarse a él o a los demás.  Núnca le dejamos sólo en plena rabieta.

Hay que trasmitir esos límites de forma tranquila, segura y relajada (No dejes que aflore mamá monstruo). 

Para que el peque aprenda a tener una actitud cuerda y razonable, tiene que tener un ejemplo en el que mirarse.
Si uno de los límites es "el cajón de los cubiertos no se toca" esa regla tiene que imperar siempre. Con límites coherentes y razonables daremos coherencia y seguridad al niño.
No puede ser que cuando tu estés delante abra el cajón, sin decirle nada, y cuando lo abra sin tu supervisión le digas que "el cajón no se abre".
O bien, no estas enunciando el límite correctamente; "el cajón de los cubiertos no se toca sin supervisión", o bien, estas siendo incoherente con el límite.
Es probable que el niño entre en una rabieta. "Ayer pude abrir el cajón y hoy no" .


Nos movemos, corremos, descargamos adrenalina:


Un bebé de alta demanda, como cualquier otro, necesita actividad, pero el niño de alta demanda, tiene, incluso, mayor necesidad. Un niño AD es todo energía, explosividad, fuerza... Hay que canalizar toda esa adrenalina de alguna manera. Salir a la naturaleza es una buena idea, correr, saltar, gritar incluso... En definitiva se trata de desfogar toda la energía contenida para que no se canalice en forma de rabieta.  







El diálogo, el razonamiento, la conversación... 
 Pueden utilizarse ya para gestionar las rabietas con peques a partir de 18 meses:

Sí a la teta, pero hay vida más allá de la teta:

 La teta va a seguir siendo un aliado perfecto para calmar una rabieta, (no lo dudes). Pero poquito a poco podemos ir sustituyendo la teta por mimos, achuchones... Se trata de que el peque vaya comprendiendo que puede sentirse seguro con nosotros. Le apoyamos, y tiene otros refugios y consuelos.


Dialogar de forma sencilla, tranquila y pausada con el niño: 

 El lenguaje no verbal seguirá siendo importante.  Pero, además, ya podemos entablar sencillas conversaciones con el peque. Podemos negociar, preguntar, responder..
Ante una rabieta:
1-Valida sus sentimientos; "entiendo que estés enfadado"
2-Plantea una alternativa al motivo de su enfado;
 Por ejemplo, si se desencadena una rabieta porque el niño no quiere salir de la bañera "¿Qué te parece si salimos de la bañera y mamá te da unos mimos y te canta una canción?".
 Es muy probable que a esta primera pregunta te conteste que no.  Has metido en la frase "salir de la bañera"... así que la respuesta es "NO"
Podemos volver a preguntarlo de otra forma "¿De verdad que no quieres que te cante una canción?" Es probable que la respuesta ahora sea afirmativa. 
3-Si no funciona, quizá,  puedas utilizar la táctica de distraer, "mira que dibujo tan chulo hay en la toalla" ¿Quieres venir con mamá y lo vemos mejor? 
La cuestión es tratar de que haya comunicación, diálogo... Con la pregunta captas, de cierto modo, su atención, y la desvías del foco de conflicto.

Lo demás es cuestión de respirar, paciencia, amor y cariño.


No negativizar conductas y nunca generalizar malos comportamientos: 

Vamos a poner un ejemplo concreto, que parece que se entiende mejor.
Si el niño entra en una rabieta porque no quiere compartir un juguete: Nunca debemos decirle que es egoísta. El niño NO es egoísta. En un momento puntual no ha querido compartir, lo cual no quiere decir que sea egoísta.  
Estas negativizando una conducta puntual del niño, le estamos etiquetando. Si nosotros le etiquetamos, él también se va a auto-etiquetar, (con la frustración que ello supone).
Es muy probable, que en otra situación similar en el futuro responda de la misma forma.  Se va a enfadar y enrabietar de nuevo porque no va a querer compartir. (Es un niño egoísta; mamá se lo ha dicho). Con lo cual ooootra rabieta al canto.



Ante una espiral de rabietas cambia de aires y dedicaros un ratito a solas:

 Si estáis en casa sal a un parque. Si estás con más gente en un recinto cerrado, ausentaros; puedes ir fuera, estar un rato con el peque, jugar a algo, darle unos mimos, darle un poco de pecho, cantar una canción de los dos. Que sienta que a pesar de la aglomeración mamá está ahí, y que tienes tiempo para él. Los bebés de alta demanda,  lo son precisamente porque demandan mucho de nosotros, no sólo teta, si no atención, contacto, cariño...






¿De qué manera gestionas las rabietas de tu peque de alta demanda? Tienes alguna táctica que te funcione bien. Cuentamelo en los comentarios





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15 comentarios:

  1. Me ha encantado, me siento totalmente identificada y eso que mi bebe acaba de cumplir el añito pero desde el principio, no paraba de llorar, (entre otras cosas, el sueño siempre ha sido un problema que todavía no solucionamos) y hace unos meses ya detecte el tema de las rabietas..pero no me podía creer que con solo 9 meses ya se enfadara tanto por la fustracion de no conseguir algo.. Dios mio lo que me espera, jeje..
    Intentare practicar todos los consejos que nos das.. Gracias

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    1. Tranquila Sory, tienen días mejores y peores. En el caso de mi peque. Con dos años las rabietas se hicieron más evidentes. Pero siempre han existido. Sí que voy viendo días y momentos de mucha luz. Dias en los que todo fluye... Así que eso me anima mucho a seguir así. Es cierto que tambien hay dias en los que desde el principio nos levantamos con el pie torcido, pero bueno, los adultos también tenemos ese tipo de dias

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  2. Muy buenos consejos!!!

    Mi pipiolillo era un bebé de alta demanda; a mí me ayudó muchísimo darme cuenta de ello y de repente comprender porqué actuaba así... No sé como explicarlo, pero cuando lo entendí, todo fue más fácil y ahora estamos en un punto de entendimiento muy muy muy bueno.

    Tiene rabietas, claro, pero no ha llegado a los "terribles 2 años" así que de momento vamos bien. Me apunto los consejos para el futuro :)

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    1. Creo que conocer lo que es AD en realidad no te va a solucionar nada. Simplemente es la tranquilidad de saber que esa es la esencia de tu niño y que no hay ningún agente externo que sea el causante de esa intranquilidad. Eso nos relaja mucho.

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  3. Hola,
    me ha gustado mucho el post. La verdad es que no soy mamá pero tengo muchos bebés de amigas y creo que les vendrá muy bien leerlo porque das muchos consejos para controlar las rabietas de los más pequeños.
    Un abrazo!

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  4. Con mi pequeño también conoci quecera de alta demanda, pero luego descubrí otra forma de llamarlo que me gusta más. ALTAS NECESIDADES.
    Desde que nació lo recuerdo llorando, y todavía con 4 años sigue porque es su carácter. Pero a diferencia de lo que dices no es muy alegre ni cariñoso, y me cuesta mucho manejarse enfados constantes. Y sobretodo con su hermana pequeña que sufre su carácter.
    Estoy trabajando mucho con libros de emociones.
    gracias

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    1. Alta demanda, altas necesidades... es una pena poner etiquetas en cualquier caso, pero la verdad que a nosotros nos tranquilizan taaanto. Para mí fue una auténtica revelación conocerlo. Genial idea los libros y cuentos, siempre es un recurso amable para los peques.

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  5. Me ha encantado la entrada! No soy mamá aún pero tengo sobrinos y también abogo por una crianza consciente y respetuosa. Me subscribo desde ya a tu blog, muchas gracias, feliz día!

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    1. Mil gracias Zoe, las tias también tnemos un papel importante!!! ejjejeje Un abrazote

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  6. ¡Hola! Todavía no soy madre, pero estoy bastante de acuerdo en todo lo que has descrito. Hay ocasiones en las que los padres pierden el autocontrol y, como decías, empiezan a gritar a sus hijos. También comparto contigo la idea de respetar sus rabietas. ¿Por qué los adultos pueden enfadarse, y los más peques no? Creo que están en todo su derecho, eso sí, necesitan la ayuda de los mayores para calmarse. Yo también apoyo una crianza respetuosa y consciente. Gracias por compartir la entrada!

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    1. Mel gracias a tí por leerme. Lo díficil no es controlar sus rabietas, lo díficil es controlar las nuestras, de verdad. Los niños son auténticas esponjas. Y la maternidad nos da una ocasión estupenda para mejorar y crecer como personas. Intentar sacar lo mejor de nosotros para que los niños absorvan esos modelos de conducta. Creo que eso es fundamental

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  7. Yo sólo espero que el día que tenga un bebé me acuerde de este post, qué completo es, hablas desde el conocimiento absoluto, yo tengo mucho respeto al ser madre, es una responsabilidad muy grande y seguro que trataré de hacerlo lo mejor posible y cuidando de no perder los nervios. Te admiro.

    Un abrazo.

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    1. Wuaaou!! soy una mamá más, seguro que lo harás genial, las mujeres tenemos un instinto innato que florece desde que vemos el positivo. No hacen falta consejos porque todo sale natural, sale solo. Un abrazo!!! agradezco infinito tus palabras de verdad

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  8. Realmente no se si mi bebe de 9 meses sera un bebe de alta demanda, alta mamitis o alta tetita jejej, pero si se que empieza a sacar du caracter y hay cosas con las que me siento identificada: si yo estoy con el duerme con la tetita en la boca y no hay mas, chilla como un loco si no consigue lo que quiere o si le sacas de la bañera o le sientas en la trona si ha decidido que hoy no toca comer, y lo de montar en coche ya es de pelicula... Asi que gracias por los consejos, sobre todo por los ánimos!

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